un día romántico bajo el cielo de Labenne!

Hoy pensaba ir a la flor, incluso, anoche escribí en el facebook, que lo haría!
Ayer fuí a inflar las llantas de la bicileta, ya que Roomy había perdido el inflador de pie; compré otro y regresé feliz de tener nuevamente en marcha la bici.
Hoy me abrigué con el chaleco colorado de pura lana, que yo misma  tejí en Agosto del año pasado, luego me puse encima la campera violeta que me regaló Ingrid para mi viaje, pensando en que al ser impermeable, me cubriría del frío. Lo que no sabía era que además lloviznaba, ya que al lado del departamento en el que vivo construyeron un edificio y donde antes veía árboles y cielo ahora tengo una pared casi en mi rostro.
Salí, con los lentes que uso para que el viento no me afecte demasiado al pedalear, el casco, el chaleco y el cuello rojo que me tejí una vez terminado el chaleco, con una pequeña bolsa en la que cabían la chalina que le quiero devolver a Carmen y mi agenda fucsia en la que escribo cada domingo en que voy a la flor.
Al salir me di cuenta de que además de perder el inflador, Roo le había bajado el asiento a la bici, cuestión que me complicaba al pedalear teniendo las piernas dobladas en vez de estiradas al llegar a los pedales; luego a las dos o tres cuadras la llovizna me empezó a molestar y mis manos (no llevaba guantes) se empezaron a poner coloradas.
Es ahí cuando pensé, en ese momento : PARE DE SUFRIR (siempre hago un chiste usando esta expresión!, entonces, pedaleé unas 3 o cuatro cuadras mas hasta la Av. Federico Lacroze, luego, retomé Freire, y aún  no estaba resuelta a regresar a casa, así que anduve unas cuadras más pasándome de Zabala, que es la calle en la que vivo, y retornando, por Zapiola una vez que recordé los momentos vividos en Labenne.
Prometí en el face escribir acerca de esto:

Después de celebrar Los 40 en París, siendo el 3 de Abril, el último día de mis 40 años, viajaría hacia Labenne en tren, ya lo había decidido, celebrar los 40 en París y celebrar los 41 en Labenne, conocerla.
Tomé el tren ( y recuerdo haber escrito algo sobre esto hace dos años: si sería parecido viajar de París a Labenne como de Colegiales a Escobar? definitivamente no!). Tomé el tren decía con un día hermoso pero con algunas nubes visibles en el cielo, para ir descubriendo durante el viaje de unas cuantas horas hacia el Sur que me encontraría con un poco de cielo y muuchas nubes!
LLegué con algo de sol alrededor de las 18 hs, al camping.

http://www.lespinsbleus.com/

Amablemente me dijeron que, como era tarde,ubicara la carpa y pagara al otro día! . Así lo hice, luego alquilé una bicicleta (que también me cobraron al otro día) y me fuí velozmente (por no decir desesperadamente) a buscar un sitio para celebrar mi cumpleaños (joyeux anniversaire) casi al anochecer.

Lo encontré, la pasé precioso y luego pedalee unas 10? cuadras hasta el mar!
Al día siguiente lloviznaba, y al otro y al otro, todos los días con llovizna y yo dormía en la carpa temiendo de que si lloviera más el agua entrara en ella .
La llovizna no podía impedirme conocer labenne, así que salí en busca de un cyber para escribirle a mis hijas que había llegado bien, con la llovizna y el viento como compañía, en bicicleta!

Resultó ser que en Labenne no había internet, pedaleé 7 kilómetros hasta el siguiente pueblo en donde tampoco había internet en el lugar que me habían indicado, pero alguien, siempre hay alguien cuando uno viaja a tierras extrañas; me indicó que en la biblioteca podría escribir.
Y así fué, les escribí a mis hijas y a mis amistades incluído Iván avisándole que estaba ya en Labenne y que probablemente el domingo lo visitaba en Madrid.

Regresé con llovizna, la capucha de la campera puesta, pedaleando fuerte y con viento en el rostro y las manos.
Los baños del camping tenían el agua no muy caliente así que ese día, matecito de por medio me acosté temprano con la energía no muy buena.
Al otro día lloviznaba, el cielo cubierto de nuevo así que pensé en algo que resultó! compré un paraguas en el supermercado; un paraguas que coloqué en el manubrio de la bici para cubrir mis manos de la llovizna y el viento y así pedalear tranquila bajo la lluvia. Así llegué a este sitio, que estaba en mi lista:


La reserva natural du marais d’orx, precioso! como llegué en horario en que las oficinas están cerradas al público pedaleé por una ruta que lo atraviesa tomando fotografías todo el tiempo , fotos que se veían como esta:

Cuando llegué al otro extremo de la ruta y ví el cartel de la foto, me dije: hora de regresar a casa!

Esta vez antes de llegar al camping, pasé por el super nuevamente a comprar una cerveza y queso de cabra para ahora sí celebrar que lloviznaba y sentir el sonido suavecito de la lluvia sobre la lona de la carpa y escribirles una carta desde Labenne a mis hijas

 y vivir un día romántico bajo el cielo de Labenne!

Pero la lluvia y el viento destrozaron mi piel, llegué  de regreso a Argentina toda brotada, me compré un gel en una farmacia en Madrid pero solo tuvo efectos refrescantes solo después de una semana de mi regreso mi piel se recompuso, no era solo la piel lo que me preocupaba sino el ardor que tenía en el rostro (ni hablar de mi aspecto).
Bueno, quería contarles (me parece que extensamente),  por qué hoy cobardemente no fuí a la flor, preferí preservarme,  además acá y ahora es invierno, en Labenne fué primavera……………..

 

http://www.tourisme-labenne.com/ville-de-labenne/la-reserva-natural-de-la-marisma-de-orx.php?L=2

Acerca de Los 40 en París

Soy una mujer argentina, de 39 años con sueños, quien no!?, madre de tres hijas preciosas. Al celebrar mis 39 años en la Reserva Ecológica de Costanera Sur, tuve un hermoso sueño, uno de los más bellos que he tenido, que se transformó de a poco en un fuerte deseo y que ha venido creciendo hasta hoy tener identidad propia, por que digo propia? ya no es un sueño solo mío, el nombre lo dice, es para compartir, Los 40 en París puede ser para cualquiera, y eso me llena de alegría. Lo he comprobado cuando le cuento a mis amigos, y hasta clientes, se estremecen de oír mi relato. Por eso me atrevo a exponerme, para lograrlo y compartirlo, por que no!?

25 junio, 2012 | Los 40 en París

Una respuesta a un día romántico bajo el cielo de Labenne!

  1. Tess dice:

    If you wrote an article about life we’d all reach enneehtgnmilt.

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