una danza: 2 hombres, en la plaza

Me desperté tarde: 13.30.

Aceleré todo lo que quería hacer antes de venir a la Flor. Hasta tuve mi tiempo para tomar unos mates cebados por Valen!
Preparé la agenda fucsia (en la que estoy escribiendo en este momento), la manta matera que compré para el viaje de Dany a Perú pero que me voy a quedar yo porque no le gusta el escocés.
Las postales y papeles, el lápiz con el que estoy escribiendo , la goma, una lámina para dibujar la Flor par un futuro cuadro.
y Yo me preparé mentalmente para venir porque hace un mes largo que deseo hacerlo y siempre encuentro excusas.


Caminé  por Zabala, crucé el puente naranja y esperé, luego de  caminar unas cuadras más, el 59.

Estaba por subir y una mujer me pregunta por una calle así que el chofer cierra la puerta y yo quedé esperando al próximo en la acera.
Después de un viaje con el colectivo lleno de gente bajo frente al Hospital Fernández y camino por la oscura calle Austria casi corriendo para llegar a las veredas con sol.


Al estar frente a la plaza mi ritmo decae y camino lenta y felizmente mirando la flor y chocándome con toda la gente que se me cruza por estar distraída.

Llegando casi a la entrada que está abierta en la flor observo una danza: 2 hombres, en la plaza, se toman de la mano, giran, se acercan, se alejan, siguen girando, se abrazan de la cintura (ambos con campera y chalina), siguen danzando sin música, al ritmo de su ritmo: bellos, estéticos, lentos, dulces.

Hasta que uno de ellos toma en sus hombros al otro que se entrega: cuelgan los brazos y piernas y gira cuando gira quien lo sujeta . Danzan porque uno de ellos danza y el otro es llevado hasta caer!!


Salen casi corriendo hacia las rejas, detrás de ella hay varias personas y una está con cámara filmando la danza.


Preparo la manta matera, deposito sobre ella los bolsos para que no la lleve el viento, me descalzo y escribo el texto que acaban de leer.

Ahora estaba por ponerme a pintar y se voló la lámina (por suerte la traje envuelta en un nylon), alguien la toma sujetándola con su pie y ahora la tengo debajo de mi pierna izquierda para poder teminar de escribir estas líneas.

(esta foto es de Marzo, como ayer no saque una, tome esta de la galeria del blog)

Pasa una pareja y  el hombre recita un verso , entonándolo como canción; llevando de su mano a la chica:

Esperándote con ansia en Plaza Francia

Acerca de Los 40 en París

Soy una mujer argentina, de 39 años con sueños, quien no!?, madre de tres hijas preciosas. Al celebrar mis 39 años en la Reserva Ecológica de Costanera Sur, tuve un hermoso sueño, uno de los más bellos que he tenido, que se transformó de a poco en un fuerte deseo y que ha venido creciendo hasta hoy tener identidad propia, por que digo propia? ya no es un sueño solo mío, el nombre lo dice, es para compartir, Los 40 en París puede ser para cualquiera, y eso me llena de alegría. Lo he comprobado cuando le cuento a mis amigos, y hasta clientes, se estremecen de oír mi relato. Por eso me atrevo a exponerme, para lograrlo y compartirlo, por que no!?

31 julio, 2012 | Los 40 en París

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