Spinetta y Lo que el viento se llevó

    Una vez le preguntaron a Olivia de Havilland, Melanie en “Lo que el viento se llevó”, por qué Vivien Leigh, la protagonista, había envejecido tanto después de filmar esa película. “Algo de ella se quedó para siempre en el celuloide. Supongo que eso es la creación”, dijo. La vida de los artistas en serio como Spinetta se queda  lento en sus creaciones. Cuando se van del todo, en cierta forma tenemos la tranquilidad de que ya experimentaron con la muerte, ensayaron el arte de la trascendencia varias veces. Igual a esos ojos grises de Vivien que, ya sin resplandecer, seguían transmitiendo el brillo que habían entregado con desesperación, generosidad y rabia, las cuestionadas últimas fotos del flaco no dejan de ser un homenaje a su increible obra. @lavidaesbello 

febrero 8, 2012 | Omar Bello

Diferencias: Nilda Garré Vs Alicia Castro

Con las turbulencias diplomáticas que se vienen por el tema Malvinas, la decisión de designar a un piloto de tormentas como Embajador del Reino Unido no está nada mal. Sin embargo, ¿alguien le habrá avisado a Cristina que la experiencia de Alicia Castro en la materia se resume a preguntar “chicken or pasta”? A continuación, el juego de las diferencias entre dos amigas de la presidenta que, decididamente, no son lo mismo ni van a reportar idéntico rendimiento a la hora de la verdad. ¡Qué fácil es ser diplomático hoy en día!:

Garré es abogada/Castro fue azafata.

Garré presentó habeas corpus durante la dictadura para defender a los presos políticos/Castro, como todas sus colegas, se dedicaba a “transportar” perfumes y otras vituallas (admitidas por ella misma) con el fin de “distribuirlas” en Argentina.

Garré acumuló prestigio en los últimos años/Castro, millas…

Garré le puso los puntos a varios militares/Alicia la oreja a Chávez para que le recite poemas.

Garré fue una militante/Alicia una tripulante.

Garré siempre estuvo pegada a los Kirchner/Alicia les pegó hasta que la acomodaron.

Garré sirve a la causa/Alicia sirve café (tic que le quedó de los aviones).

Garré, dicen, es una buena vecina/Alicia es vecina de Martínez de Hoz en el Kavanagh (¡Cómo rinde la profesión de azafata!).

Garré sigue llamando la atención/Alicia sigue teniendo el pelo largo.

Garré daba miedo haciendo la venia/Alicia risa haciendo señas mientras indicaba las salidas de emergencia.

Garré tiene una extensa carrera/Alicia solía reírse de las extensiones de Cristina.

Garré es un cuadro de alto vuelo/Alicia una sindicalista voladora.

Garré tira para la izquierda/Alicia también pero el único obrero que vio en su vida fue el que le refaccionó su costoso departamento.

Garré cuida a sus amigos/Alicia se cuida a sí misma.

Garré no es una reina/Alicia tampoco pero le gusta que la vean así.

Garré se ganó el respeto de todos/Alicia el apoyo de Chávez…

Garré peleó por su ideales/Alicia por Iberia…

La verdad, con esta designación tan “estratégica” ni motivos para mandar al principito tenían. Después de leer el currículum de Castro, los ingleses habrán pensado que la próxima invasión va a ser con los aviones que dejó tirado Pan Am. ¿Chicken or pasta? País generoso el nuestro. Por qué no mandan de embajadora a EEUU a Andrea Rincón. Después de todo, parece que Clinton quedó satisfecho… @lavidaesbello

 

 

 

 

febrero 5, 2012 | Omar Bello

La decadencia sexual del peronismo

¿Con quién me tengo que acostar para conseguir el papel? La frase no pertenece a una vedette en ascenso y ni siquiera es reciente. La pronunció el mismísimo Sir Laurence Olivier, considerado el actor más importante del siglo veinte, cuando empezaba su carrera, y por supuesto incluía amplitud de género… Dentro del mundo del espectáculo la sexualidad es una moneda de cambio natural, sin connotaciones prostibularias. Aunque el sexo abre puertas en casi todos los ámbitos, acusar a los actores de realizar “castings sábanas” implica desconocer la relación que tienen con su cuerpo; objeto instrumental que incluso en las sociedades pacatas siempre respondió a normas propias. En términos teatrales, el peronismo es la obra con mayores representaciones en la argentina contemporánea. La comparación es cualquier cosa menos injusta: Sin su estudiada teatralidad el justicialismo sería un populismo latinoamericano más. Claro que, cadáveres momificados, manos robadas del cementerio y coperas arribando a la presidencia de por medio, alcanzó un status mítico que Chávez sería incapaz de arañar aunque supere los cinco meses de vida que tiene por delante. Y donde hay actuación la sexualidad florece. Además de atesorar una vida intima muy activa durante su juventud, Evita murió de un cáncer de útero (algunos sostienen que pudo originarse por HPV) y su cadáver fue objeto de deseos perversos. Juan Domingo tenía debilidad por las adolescentes (Nelly Rivas entre ellas) y otros signos ligados al sexo aparecen en la leyenda de ese testículo lesionado que lo habría dejado estéril y, muy especialmente, en la tortura que le aplicó a su leal amigo y verdadero gestor del 17 de octubre, Cipriano Reyes; colega al que literalmente terminó castrando. La sífilis de Juancito Duarte también podría incluirse en la lista, y las correrías de Menem no se quedan atrás. En síntesis, para explicar buena parte de la historia del movimiento hay que internarse bajo los límites de su cintura. De no haberse distanciado de los Kirchner, Victoria Donda y su voluptuoso escote sería una suerte de eslabón perdido entre el útero de Eva y la tiroides de Cristina. Pero no, descartado ese paso previo y con un luto tan prolongado, la pulsión sexual peronista está en su punto más bajo (o mejor escondido); todo un problema para una pieza que lleva tantos años en cartel y pretende ir por más. @lavidaesbello

febrero 1, 2012 | Omar Bello