Los conspiradores del tren

   De mi experiencia con políticos aprendí lo siguiente: todos desarrollan mentalidad conspirativa. Controlada, la enfermedad queda en el terreno privado. En su fase terminal, se hace pública y explota en discursos amenazantes. La famosa ”caza de brujas” no es otra cosa que paranoia descontrolada corriendo a puro galope. Son capaces de preguntarse: ¿quién me mandó este terremoto justo ahora? Cuando todos los seres humanos preguntan por qué, ellos preguntan quién fue. El microclima en el que viven (muy parecido a la vida en palacio ), los enferma mal. Esto es algo que, por lo general, no le pasa a los empresarios. El más perseguido, antes de mirar a su competencia, preguntará qué piensan los consumidores. Saben que, al fin y al cabo, el partido no lo define el enemigo, es el cliente quien baja el pulgar. En el intrincado mundo de la política, “quién” es una pregunta efectiva; ya en el mundo real, complica la percepción de lo que está pasando. Porque a veces no hay culpables, o el culpable es uno mismo. Todos terminan así. Nadie se salva de esta manía persecutoria. El caso más notable que conocí fue una mujer mayor (por un tiempo fue sinónimo de esperanza para los argentinos) que, transitando el ocaso, se preguntaba ”quién me hizo esto”. Resultaba obvio que su principal enemigo era ella. El apuro del gobierno por culpar a Quebracho va en la misma dirección. Quizás sea verdad, pero también es cierto que la gente viaja como ganado. Sin ese caldo de cultivo previo, el incendio de los trenes jamás hubiese ocurrido. El pueblo (también los consumidores) suele ser muy paciente. Nunca buscan cambios inmediatos. La gente no quiere trenes nuevos mañana, quiere que alguien mire su problema. Y se ocupe. El verdadero drama de la mentalidad conspirativa pasa por lo siguiente: la gente tolera que un problema no se resuelva, se desespera si el político lo ignora. En este caso particular, quién es la menos adecuada de las preguntas.  

septiembre 5, 2008 | Omar Bello

5 respuestas a Los conspiradores del tren

  1. Estrellero dice:

    ?Y el gobierno no hace nada¿ y respondo Ud. que hecho cuando voto?No hay duda que la culpa es de Montoto, como decía Tato Bores.

  2. flaco dice:

    Excelente nota.este señor periodista escribe para le gente.gracias !

  3. Juan dice:

    Mi opinión es que no se puede disociar el problema que es para el usuario el servicio de ferrocarriles, de los hechos sucedidos ayer, y que el Ministro calificó de sabotaje.
    Porque si fuera cierto que hubo sabotaje, desaparecería en este caso de lo mentalidad conspirativa, para responsabilizar a los dementes, si existieron, que hicieron presuntamente esta actitud demencial.

  4. Marcos dice:

    Tuve la suerte o desgracia de estar un vagón atrás de donde empezó el fuego en Merlo.
    El lunes vi tirados panfletos en la estación sobre la reestatización del ferrocarril y firmado por el PO, pero el jueves no vi señales de nada.
    Solo gente que empezó a golpear el tren y cantar antes de que se prenda fuego un tacho y se lo tire adentro de vagón. Lo demás es historia conocida.
    También vale mencionar que no habia nadie de TBA desde las 7.30 am en la estación, sólo 3 agentes de seguiridad que corrieron cuando vieron un poco de humo (no los juzgo).
    Y estaría bueno que Anibal en sus mensajes vea lo que son los vagones “dignos” que dice el y que se acuerde del aumento de las tarifas del 01/01/2008 porque el boleto no sale más $0.50 y $0.90.

  5. Latino Curtido dice:

    Miente, Miente, que siempre algo queda, es la carta magna de este Gobierno traidor, e inoperante, mientras tanto el pais esta PA-RA-LI-ZA-DO, no pueden gestionar siquiera un Kiosquito, van air presos, traidores.