Conocí a Ibarra en su mejor momento. El hombre parecía flotar sobre un colchón de buena fortuna. Carismático, pintón y seguro de si mismo, entró al despacho del palacio de gobierno rodeado de un enjambre de adulones que, carpeta en mano, no paraban de sobarle el lomo. Si los ángeles existen, todos estaban con él; tanto que sentí vergüenza de mis opacidades varias, especialmente los zapatos (había pisado algunos charcos antes de llegar). ¿Qué podía recomendarle yo al elegido de Dios en la tierra? Hasta la presidencia de la república le quedaba chica. Publicitario invitado (uno entre tantos) mi misión era conquistarlo, ganar la cuenta del manejo de su imagen. Pero el hombre emanaba semejante “esplendor” que, a poco andar, la cuestión quedó reducida a salir de ahí con algo de autoestima. Como decía Nini Marshall: Santa Eduviges del Orinoco, a unos tanto y a otros tan poco. En eso estaba cuando tuve lo que los americanos llaman “Blink”; es decir, intuiciones estratégicas que valen su peso en oro si el interlocutor las sabe apreciar (de más está decir que Ibarra no supo). Cambié lo que tenía escrito en la presentación y lo reemplacé por una sola metáfora: tenés magia, lo que queda ahora es convertirte en mago. ¿Por qué? El mago es quien controla la magia. Caso contrario, en cualquier momento quedás enredado en algún hechizo que te va a noquear. En política, la “magia” es peligrosa. Me acordé de esto después del papelón de “A la calle con Malnatti”. Ni Cromañón lo convenció de aceptar el consejo. No conozco a De Narvaéz, pero el olfato me dice que va en la misma dirección, consumiendo magia, suerte y billetes con el apuro y la liviandad del que se cree elegido por Dios. Debería tener en cuenta que el destino es traicionero y, como el perro, te muerde al menos una vez, te demuestra quien es el amo. Y se ensaña más con aquellos que se creen blindados. Votame, votate; cuidate que, con la misma lógica de la campaña, los cachetazos se pueden volver en contra.
Sobre el autor
En los últimos años Bello se ocupó de brindar al medio y a los medios una imagen diferente. Lo más distinguible es su vocación por la reflexión más allá de los spots. Desde su formación filosófica se permite sobrevolar el discurso publicitario y aportar reflexiones que trascienden el plano de los avisos. Cada uno juzga lo acertado o no de sus pensamientos pero lo que está clara es su vocación de entender y de comunicar.En Twitter
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Muy sagaz. Da gusto leer tus post.
La polìtica es tan necesaria como el aire que respiramos. Sin polìtica todavìa estariamos aullando por las praderas mientras intentamos cazar algun bichito para comer y recogiendo algun fruto silvestre para calmar la sed.
Dicho esto los políticos tienen algo raro. El mas humilde puntero politico de barrio emana un cierto tufo de mesias, un sentido de trascendencia que alimenta su acciòn entre un reducido grupo de votantes. Sin eso no funciona.
El tema del destino manifiesto personal de los polìticos se agrava entre nosotros, si el tipo tiene algunas condiciones que superan la media, un caso como el de Peròn, por ejemplo, vamos de cabeza a una pesadilla. En estos momento, lo tenemos a Chavez. El hombre esta evidentemente contagiado por la plaga que te hace creer que sos elegido por Dios. Aun Castro merece cierto respeto por el hecho de no haber sido elegido por Dios. Otro peligro. Siendo ateo se puede dar el lujo de ser dictador sin que se le note demasiado. Los dictadores de verdad son los que van a misa.
En serio. Esperemos que lo que Bello teme -con razòn- con relaciòn al futuro De Narvaez no se produzca. Por ahora parece una persona razonable.
Ibarra es Bello. De Narvaez no.
Ibarra no tiene tatuaje. De Narvaez sí.
Ibarra no tiene futuro. De Narvaez tampoco.
Y ud…Ud debería haber guardado su Blink en su burocrata portafolio hasta mejor ocacion.
Y ud…Ud debería haberse lustrado esos zapatitos de charol.
Y a ud…a Ud lo dejo x ahora.
MegaChihuahua se retira
Bello, muy bello tu parabola y mas acertada que nunca si ves el conjunto de notas de Verbistsky en Pagina 12 de hoy domingo. El tinglado que estan armando de Narvaez con Manzano y Vilas se les va a caer encima como el rosario de cachetadas que vimos gracias al genio ? o la premonición ? de Agulla . Si te ayudas de canallas como Cuneo Libarona ( te suenan ? ?) y tenes el tupe de defender a Menen , solo las siete plagas de Egipto te esperan , y no va a haber mago que lo salve.
Es posible… pero Ibarra es un bebé de pecho frente a De Narvaez. Ibarra es un político ingenuo que no consigue ser suficientemente bandido para safar. De Narvaez es un perdido que no sabe medir las consecuencias. Pero en el istado de las multinacionales que representa es un ariete que le quita fuerzas al oficialismo con la esperanza de poder fabricar de nuevo una Argentina parecida a la propuesta por Menem.
Impecable, me encantó lo escrito, y es la realidad; en el caso de “Anibal”, así le decían sus angelitos y todos los soberbios que lo rodearon. La escena es tal cual lo decís. Y te falta algo, te olvidaste del actual “Dios” de la Ciudad al que todos sus angelitos le cuentan que es perfecto, te olvidas de Mauri, se siente más que Dios, parece sentirse el padre de Dios, y los que lo rodean se lo cultivan, lástima que hacen tanto mal a la gente, TODOS los anteriores y los actuales. Encantó la nota.