Futurología: La caída de los candidatos

Todavía no sabemos por qué se cayó el avión de Air France, pero la experiencia nos ayuda a predecir cómo caerán los candidatos que son (o se consideran) presidenciables. Porque si en algún lugar se cumple la “ley Calamaro” (Todo lo que termina, termina mal…) es en política. A continuación, las predicciones sobre cómo caerán los candidatos en el futuro. Un recuento de sus últimos días al frente del poder:

Mauricio “Grundig” Macri: “Caro pero el mejor”, ironiza el presidente Macri cuando un periodista le cuestiona los costos descabellados de su más reciente proyecto: el nuevo puente que, una vez terminado, unirá Buenos Aires con Colonia. Aunque no es la primera obra de su gestión que levanta polvareda (la resurrección del tren bala y la isla flotante de aeroparque tuvieron lo suyo), se trata de la más irritante. “Quiere llegar rápido a Punta del Este”, acribilla la oposición encabezada por Michetti. “Grundig”, la biografía no autorizada sobre su vida (juega con el famoso slogan “Caro pero el mejor”) que se convirtió en best seller de la noche a la mañana y por estos días le quita el sueño, sugiere que detrás de estos megaemprendimientos hay gato encerrado. Pero contra lo que todos piensan, lejos de sentirse mortificado por estas acusaciones (las pruebas que aporta el periodista son débiles), sufre por la idea central que plantea el libro: “Macri convirtió al país en la cancha de Boca; es decir, un lugar maravilloso al que sólo acceden los hinchas privilegiados”. El capítulo “La ñata contra el vidrio”, habla de un creciente fenómeno social: los ricos exilados; nueva legión de desplazados que, imposibilitados de pagar los impuestos (el metro cuadrado en Belgrano ya ronda los diez mil euros), deben vender y mudarse. “En un país tan grande es ridículo que todos quieran vivir en Barrio Parque”, es su frase favorita.

Madre “Lilita” de Calcuta: El chiste de moda en las radios es: “¿Sabés cómo le dicen a la presidenta?”. “No”. “Madre Teresa de Calcuta”. “¿Por lo santa?”. “No. Porque dejó el país a la miseria”. Hasta el famoso gesto de arrodillarse y rezar durante la asunción presidencial, que en su momento conmovió al país, ahora es motivo de burla en todos los programas. Marcelo Tinelli inauguró su nueva temporada con una parodia de la presidente que la muestra siempre con rodilleras: “¿Se reza mucho, señora?”. “No, ¡Si vuá a estar jugando al fútbol cinco!”. Ensañados con lo que consideran una administración demasiado austera como para promover el crecimiento, los especialistas hablan de “economía franciscana”, mientras la oposición ataca la falta de perspectiva argumentando que no se puede vivir bajo la consigna “Dios proveerá”. Por su parte, la energía invertida en perseguir a quienes Lilita llama “responsables del genocidio económico”, promovió un desgaste parecido al que los Kirchner desataron resucitando la década del setenta. Ya hay muchos que, cansados del desfile de políticos y empresarios por tribunales (sin resultados concretos), sugieren que sería más sano declarar una anmistía generalizada y empezar de nuevo. “En todo caso que los juzgue la justicia divina”, dicen con cierta malicia”.

Francisco “Fiesta” De Narváez: “Manejar un país y gerenciar el supermercado del abuelo son cosas bien distintas”, dijo Solá (ahora afiliado al radicalismo). Y cebado por los aplausos de la multitud agregó: “Ni un supermercado chino es capaz de manejar”. Aunque sus afirmaciones merecieron el repudio del INADI y de la cámara de supermercados chinos, tuvieron amplia repercusión en todos los medios y posicionaron a Felipe como referente de la oposición. Si bien es el más agresivo, Solá no está solo en eso de sacar a relucir el pasado supermercadista del presidente: “No atendido por sus dueños”, puede leerse en unos afiches anónimos que inundan Bs As con la imagen de la Casa Rosada, y aluden a los constantes faltazos del primer mandatario que, fiestas a lo Berlusconi incluídas, transita sus últimos meses en el poder con desgano. ¿Su más reciente capricho? Una gira de despedida mundial con base en Ibiza. “Viajo con recursos propios”, se defendió en la revista Caras. Blindado a las críticas que le llueven, y coincidiendo con quienes dicen que se aburrió de gobernar, ni se le ocurre pensar en la reeleción y, como los presos en sus celdas, cuenta los días que lo separan de volver a disfrutar a gusto de sus millones. 

Carlos “Coitus interruptus” Reutemann: Curioso que, viniendo del automovilismo, Reutemann termine sus días en el poder agobiado por metáforas futboleras: “Siempre pega en el poste”, “Arma las jugadas pero no concreta”, “No sabe jugar en equipo”, etc. Si hasta hay quienes dicen que la ciudadanía le dio un segundo mandato sólo para ver qué pasaba, ya que el primero fue un “ni” aceptable (con eso le bastó para superar a su antecesor). Sus largos silencios, al principio interpetados como símbolo del hombre de campo que, en lugar de hablar, hace, ahora enfurecen a un electorado que lo castigó de lo lindo en las últimas legislativas. Irónicas y despiadadas, las campañas de la oposición jugaron con el slogan: “Ahora votá primero” (en clara alusión a su costumbre de salir segundo en las carreras de fórmula uno). Desde Cristina que no se ve un derrumbe tan brutal en las encuestas de imagen. Encima, esa manía incurable de amagar con irse si lo molestan mucho, pone en vilo al país cada vez más seguido. Los rumores dicen que, en cualquier momento, se atrinchera en su campo de Santa Fe y abandona el poder.

Daniel “Cintura” Scioli: Comparado en su momento con el boxeador Nicolino Locche por su notable habilidad para ganar peleas sin recibir golpes, el ocaso de Daniel Scioli huele a metáfora invertida: en la lona y escaso de mecanismos de defensa, recibe las trompadas de sus enemigos políticos que, hartos de pincharlo sin obtener respuesta (jamás contesta los agravios ni se digna a responder las acusaciones) decidieron pegar en masa y a lo bruto. Lejos de compadecerse, el pueblo, también cansado de ese mandatario que la juega de rey Salomón latinoamericano (“¿Está en contra o a favor de Chávez?, presidente”, le preguntó un periodista. “Depende”, contestó), festeja el sangriento espectáculo. “¿De qué lado estás, chabón?”, le gritan en las canchas. Claro que la cosa se calmó un poco cuando una revista publicó una caricatura suya, estilo De La Rúa, pero saliendo de la Casa de Gobierno en lancha. El hombre que prometió la tan ansiada unidad nacional, termina sus días como símbolo de la indefinición.

junio 6, 2009 | Omar Bello

3 respuestas a Futurología: La caída de los candidatos

  1. dodonga dice:

    parece que todos aquellos que se prenden del desprestigio de las personas para hacer una nota tan insulsa como resentida tienen ahora “formacion filosofica”,” reflexiones que trascienden” , patetico lo suyo bello, hace futurologia con tu destino para saber como terminaras vos.

  2. ester dice:

    El autor pretende mostrar originalidad y realmente su articulo naufraga en la chatura. .Hasta me dió sueño….

  3. Gustavo dice:

    Quereme, querete. Votame, votate. Que te pasa Clarin estas nervoso? Argentinos, argentinas pr favor, por favor. Necesitamos mas votox. Los odio! Odio a Fernando Peña, odio las peñas. A mi me vota Dios, porque yo hablo con dios. Y dios me dijo que voy a ganar.
    Hablando en serio por que tenemos que votar por los candidatos mas famosos. Por que no mirar el arco formado por Binner, Polino, Pino Solanas, Vilma Ripoll. Miguel Bonasso, etc. Por lo menos seria una alternativa a todo esto que hay.