Alfonsín: un héroe chiquitito

Alfonsín fue un hombre entrañable con una capacidad de gobierno muy limitada. Dejando de lado los primeros meses de su mandato (mucha de la ilusión que se vivía tenía que ver con el regreso de la democracia), su presidencia fue un calvario que sufrimos todos. Además de los desaciertos económicos, el hecho de que haya sido una persona honesta no lo libró de rodearse de una manada de corruptos que hicieron muchísimo daño; parte de los cuales lo sobrevivió y afila sus uñas frente a la posibilidad de recuperar el poder. A diferencia de Ilia, personaje que fue devorado por un contexto que literalmente lo volteó, Alfónsín enfrentó problemas pero contó con el apoyo absoluto de las mayorías. Si no logró más es porque no pudo. Entre otras cosas, desaprovechó una oportunidad de oro: lograr que el país, al menos por un par de períodos, se alejara del peronismo. Sólo seremos una nación seria el día que nos gobierne un no peronista y pueda terminar su mandato sin sobresaltos. Y ojo que no digo “el día que desaparezca el peronismo”. Simplemente, tenemos que demostrarle a mundo que superamos una enfermedad que ya la lleva 70 años. Alfonsín pudo lograr eso y mucho más. Sin embargo, se quedó a mitad de camino. Dado que todavía nos movemos con la lógica de las monarquías (o de las dictaduras) las personas son evaluadas por su forma de ser y no por su capacidad. Parecería que lo que Argentina necesita son más seres humanos como Alfonsín. Ahora bien, ¿qué significa esto? En nuestros delirios: necesitamos más gente honesta. En la práctica: gente honesta de relativa capacidad que sea dominada por un batallón de corruptos. ¿Se entiende? Porque Alfonsín fue lo segundo, no lo primero. Don Raúl es un héroe chiquitito; personalidad adorable pero de ninguna manera necesaria. Eso sí, de todos los que nos hicieron perder el tren de la historia es el único digno de perdonar. Más allá de eso, especialmente pensando en las elecciones que vienen, no significa nada.

abril 1, 2010 | Omar Bello

157 respuestas a Alfonsín: un héroe chiquitito

  1. Dvargen dice:

    Luigi, hasta que no hagamos valer nuestra soberanía, investigando la deuda y otras cuestiones, (como las privatizaciones, concesiones a empresas transnacionales, etc) no vamos a dejar de ser, en los hechos, una colonia.
    En fin, en mi opinion, 200 años no es nada.

  2. Dvargen dice:

    Tampoco estoy de acuerdo en la agresión hacia ningún forista, porque esas acciones no hacen otra cosa que generar ruidos en la comunicación y transformar un debate interesante en un duelo entre barras bravas. Digamos que no tiene, a mi entender, sentido caer en descalificaciones personales.
    Este tema tambien me parece bastante grave en la sección comentarios de Perfil, que a este punto ni vale la pena leer porque no es mas que una retahila de insultos sin nada enriquecedor.

  3. carbono 14 dice:

    “…disculpen mi ignorancia”. Por qué hablan de la Jabonería de OMAR? Quizás tiene una actividad paralela de venta de productos de perfumería que lo ayuda y lo emBELLOce?

  4. mariandl dice:

    Carbono 14:

    Jabonería de Bello = Jabonería de Vieytes.

    Saludos.

  5. carbono14 dice:

    Gracias MARIANDL, pero no me aclarás mucho el panorama. Olvidate, no es importante. “…disculpen mi ignorancia”
    Un saludo con afecto

  6. mariandl dice:

    Carbono 14:

    Corre por mi cuenta suponer que de una reunión de blogueros (sin agenda) puede salir una iniciativa de acción ciudadana. Quizá fue un exceso de mi imaginería.

    Pero de ahí mi comentario.
    La jabonería de Vieytes, en época de la Colonia, fue el sitio, como el café de Marco, donde los patriotas se reunían y, a diferencia de las tertulias, tenían la suficiente privacidad como para conspirar contra el régimen español.

    Saludos!

  7. carbono14 dice:

    Gracias Mariandl por ilustrarme.
    Respecto del encuentro, “todo puede suceder”. Creo que también es interesante verle la cara a las personas con las cuales uno intercambia casi a diario.
    Saludos Para Ti (y Vosotras)