Diez consejos útiles para Máximo Kirchner

Como buen gordo (llegué a pesar 15 kilos a los 9 meses), creo que todas las torturas a las que nos someten en “Cuestión de peso”, no sólo son merecidas sino que se quedan cortas. En tiempos de corrección política, el cuento de la enfermedad nos da unos años de aire; sin embargo, bien sabemos que en el futuro seremos perseguidos por nuestra condición de glotones despiadados, cerdos capaces de devorar cantidades que alimentarían a varias familias en situación de riesgo. De colega a colega, acá van diez consejos de alguien que te supera en edad e iguala en contextura física.

–         Rodilla: En cualquier hombre sería las más “cool” de las dolencias (asociada al ejercicio del deporte), en nosotros es un prueba cabal de que las pobres rótulas están sosteniendo montañas de grasa bien ganada. Yo pasé por lo mismo que vos, pero dado que no tenía 50 lucas verdes ni un avión presidencial, terminé inyectado en una farmacia por una vieja que me dijo sin filtro “Largá los postres, nene”. Te van a tener dando vueltas meses porque no se animan a decirte lo que corresponde: “Para de lastrar, cerdo”.

–         Frío: Vivir en el sur es muy mala idea. Sólo el calor agobiante nos concientiza acerca de las lechonadas que estamos haciendo. Entre el viento polar y los camperones negros, perdés noción del volumen y vas por la vida creyéndote “grandote” (seguro todos te llaman así). La realidad es que cuando te das vuelta dicen “¿Viste cómo está el animal?”. ¡Y tienen razón!

–         Entrepierna: Hijo del presidente y todo, ¿cuántas chances de sexo perdiste a consecuencia del sudor “ahí”? Porque pasado cierto peso, hay que programar los encuentros íntimos con cierta anticipación. ¿Para qué? Para bañarse antes. Acá va mi escala: Más de 15 kilos de sobrepeso, podés higienizarte las partes media hora antes de la cama. Superando esa marca, salís de la bañera y te tirás encima de la víctima. Hasta un minuto cuenta.

–         Excesos: Por tu edad, y si te lanzás sobre los lechones de palomita, lo más probable es que también te entregues a otros excesos. Digo, como el hijo de Palito y sus fumatas creativas. ¿O me vas a decir que La Cámpora no se inspira así? El tema es que un gordo fumateado no da. Te aviso, por las dudas. Todos estos revolucionarios creativos hacen cualquier cosa menos agregarse un salvavidas en la cintura. Por algo será…

–         Angustia oral: Ya está, ya convenciste a tu círculo de que canalizás todas tus angustias con la morfi (la muerte súbita del viejo te allanó el camino). Tu vieja está preocupada pero te entiende, y tu mujer, que te ve redondo pero estresado, también. Eso sí, entre bomberos no nos vamos a pisar la manguera. Te gusta morfar y cualquier bondi te deja bien.

–         Mentiras: “Quiero que bajes por tu salud, no porque a mí me importe que estés gordo”, te debe sermonear tu jermu a cada rato. Después la ves relamiéndose frente a una novela pedorra de Gonzalo Heredia… Eso de que a las mujeres no les importa el físico, funcionaba en la época de tu abuela. Y ojo que La Cámpora está llega de galanes.

–         Trabajo: Tenés 36 y nunca moviste un dedo. La verdad, te envidio y ojalá pudiera estar en tu lugar. Pero como todos saben, sedentarismo y gordura van de la mano. Te aseguro: Las pocas veces que bajé y me convertí en algo parecido a una persona, fue cuando quedé en la calle y tuve que buscar laburo.

–         Política: Si vendemos soja a los chinos (y si en algún momento liberás los verdes), podés seguir sin hablar hasta que te mueras y, sin embargo, vas a tener una carrera política. Eso sí, ¿cuántos gordos exitosos viste? A menos que mires Volver donde pasan películas de Porcel (perdón por nombrar a un medio de la “corpo”), no bajás y estás en problemas serios.

–         Pechos: Sí, ya sé, se trata de la parte más humillante aunque hay que tratarla igual. Hasta ahí, la panza y el sudor en la entrepierna se bancan. Pero el crecimiento de los pechos es el karma del hombre gordo. Para colmo, por más grandes que sean, los turros que diseñan las camisas no contemplan que uno, además de rollos, tiene dos lolas que compiten con las de la Coca Sarli.

–         Futuro: Seguro es lo que menos te importa. Ahora, con tus antecedentes, vas a terminar como el príncipe Carlos; es decir, con una vieja que vive cien años y un cuerpo que con suerte y viento a favor te da para sesenta. Triste destino de hijo eterno al que la mami lo interna en una clínica facha.

junio 18, 2012 | Omar Bello

154 respuestas a Diez consejos útiles para Máximo Kirchner

  1. mendele dice:

    la presidenta cristina fernandez saco en su momento una solicitada sobre la soberania de las malvinas,en el diario EL PAIS,periodico que tiene intereses en CLARIN,diario golpista,yo en españa a nadie de izquierdas o los famosos idignados les escuche reclamar por gibraltar,solo siempre fue el reclamo del lado de los fachas ¡¡¡gibraltar español¡¡¡¡,por eso su solicitada la tenia que haber sacado en los diarios fachas españoles elABC y LA RAZON, me equivoco…….

  2. ana dice:

    Los zurdos no reclaman nada ,entregan todo ,son re educados con cualquier reclamo que se les haga ,son internacionalistas y desconocen toda reivindicación territorial ,son pacíficos .antimilitaristas y ecológicos.
    Ellos también , al par que los ultra liberales ,ya que son su complemento perfecto para el momento de la hecatombre ,siempre reconocen una casa central.
    Paz ,amor ,era de Acuario ,legalización de la marihuana ,matrimonio de cualquier ofertante y consumidor .etc etc

  3. ana dice:

    El zurdo de la vecina orilla ha legalizao la mariguana ,pionero el hombre de paz y amor.
    El otro zurdo paraguaygua ,a pesar de su santa procreatibilidad ,enfrenta el juicio político por represivo ,malo muy malo eres con los hombres y mujeres……

  4. ana dice:

    Hablando de genes de la herencia.
    Que preciosa la hija del espanto maffioso de MACRI ,esa tuvo realmente suerte y genes inteligentes la fabricaron.Una hermosa bebé.