La marcha del 13S, el hecho político del año

Un rayo en un cielo sereno

La marcha del 13S, el hecho político de 2012

El 13 de septiembre pasado el senador socialista por Santa Fe Rubén Giustiniani elogió a Cristina Kirchner, destacó la “coherencia” de la Presidenta y sorprendió gratamente a la agencia oficial de noticias Télam, que hizo una noticia con esas declaraciones; un mes y medio más tarde, Giustiniani leyó el texto del acuerdo con el cual 28 senadores opositores bloquearon, al menos por ahora, la posibilidad de una reforma constitucional que permita la reelección de Cristina, que es el proyecto número 1 del oficialismo.

¿Qué había pasado en el medio? Un rayo en un cielo sereno, la marcha opositora del atardecer de aquel 13 de septiembre que, en mi opinión, fue el hecho político del año que está por terminar. Protagonizada por los sectores medios urbanos, esta marcha cambió la agenda política del Gobierno y de la oposición al punto que la reelección de Cristina pasó a ser un sueño muy difícil de alcanzar. La manifestación tonificó a la oposición y convenció a Giustiniani y a sus colegas del Senado de usar la llave que tenían para clausurar esa posibilidad.

Hay que tener en cuenta que hasta esa manifestación el oficialismo tenía buenas chances de forzar la habilitación de la reforma constitucional por parte del Congreso. Es cierto que le faltaban algunos votos, pero un número nada imposible de lograr para un Gobierno con recursos, necesidad y audacia, máxime teniendo en cuenta que algunos legisladores opositores terminaban sus mandatos en 2013.

La marcha del 13S fue sorpresiva y espontánea: no hubo micros ni jefes políticos o sindicales que convocaran a la gente. Muchos periodistas no kirchneristas reaccionaron tarde; Humberto Bonanata, uno de los que convocó a la manifestación a través de su sitio www.notiar.com, cuenta que en los días previos fue a visitar a varios periodistas no K pero que solo Jorge Lanata le dijo que pasaría la información. “Al otro día de la marcha, todos elogiaban a la gente”.

Con este gesto, sin ningún liderazgo político que los aglutine, los sectores medios se ganaron el odio de los voceros del kirchnerismo, como ya lo habían hecho luego de la derrota del oficialismo en las legislativas de 2009.

Como suele suceder, la clase media logró extender su malhumor político al resto de la sociedad; por lo menos es lo que indican las encuestas no oficialistas que registran no solo una caída importante en la imagen de la Presidenta sino también el paso de la inflación y la inseguridad a los primeros lugares en el ranking de preocupaciones.

El problema para el oficialismo es que las próximas elecciones, donde se juega cuánto poder tendrá el Gobierno para enfrentar los últimos dos años de este mandato, son legislativas, que, de por sí, tienden a dispersar el voto. En ese tipo de comicios, no es necesario que la mayoría vote para asegurar la gobernabilidad ni que distinga a un candidato determinado; por el contrario, el rechazo a un Gobierno, el cansancio con su estilo o con sus políticas, suele ser un factor aglutinante.

 

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Comentarios

  1. Fue laborioso y parecia imposible, el poder denunciar conjuntamente los argentinos que vapuleados principalmente en la inteligencia, por estos verdaderos campeones de la soberbia transformada en vil hipocresia manifiesta, pero grandioso fue el resultado de tanta presión.- Si los kirchner son malos, mucho mas son los seguidores “interesados??”, que sumados a los engañados, más los que comulgan algun aspecto ideologico tangencial y conforman ideales opuestos a la republica democratica, obran enfrentados a la Patria.- Pero solo triunfa la VERDAD, contra la que se ha estrellado, aparentemente triunfal, la clase K con CFK a la cabeza.- BASTA DE MENTIRA y desorden, de brutal ataque a las personas, de inaccion permanente y de improvisación.-

  2. Lo gracioso, es que el año que viene el hecho político del año va a ser el triunfo del oficialismo en las elecciones, estamos esperando ese momento para burlarnos como se debe.

  3. La reelección de un gobernador, tiene sus pros y sus contras, ya que puede ver mucha discrepancia en este tipo de situaciones, ya que todos no están conformes con la forma de gobernar de Cristina Kirchner. Yo creo que la reelección de un gobernador se convierte en una dictadura democrática, ya que la persona que se encuentra en el poder podrá siempre apoya a una sola parte del pueblo y no a todos, y esa parte de pueblo la vuelve a reelegir, y así se hace un siclo que solo beneficia a una parte de la población y no a toda.

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