octubre 30, 2009 | Filed Under General | 11 comentarios
El decreto 1602 establece que la asignación será abonada a uno de los padres o tutores de hijos hasta 18 años, hasta un total de 5 niños y sin límite de edad en caso de hijos discapacitados.
¿A quienes beneficia?
Alcanza a las personas con hijos menores de 18 años que estén desocupadas, las que estén en negro y ganen menos del salario mínimo (hoy de $ 1.440 y desde enero $ 1.500) o sean monotributistas sociales. Se paga a uno sólo de los padres, tutor, curador o pariente por consanguinidad hasta el tercer grado. No está aclarado cómo hará el trabajador en negro para justificar que gana menos del salario mínimo.
La asignación no es automática ni universal. La cantidad de niños que la reciban dependerá de que los padres se inscriban, de los planes que queden absorbidos y de las asignaciones que ya se pagan. Por eso puede ampliarse de 2 a 4 millones de chicos, según las primeras estimaciones. En el país hay 13,6 millones de menores de 18 años. El beneficio es de $ 180 por mes por hijo hasta un máximo de 5 chicos. Comienza a regir a partir de noviembre. De los $ 180 mensuales, $ 144 se cobran todos los meses y $ 36 se depositan en una caja de ahorro. Ese dinero podrá ser retirado cuando se cumplan los requisitos de salud y escolaridad.
¿Quién pone la plata?
El costo del programa se cubrirá con los fondos del sistema previsional, ya que el Gobierno descartó eliminar exenciones tributarias, gravar las rentas financieras, acotar promociones como las que recientemente beneficiaron a empresarios amigos del poder y no se planteó ahorros de ningún tipo en la administración pública.
El decreto modifica la ley previsional y la que eliminó las AFJP que restringen el uso de los fondos al pago de los beneficios jubilatorios. Ahora se financiará con los recursos de la ANSeS y con los rendimientos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad Previsional. Este Fondo incluye los excedentes de la ANSeS más los fondos traspasados de las AFJP y su finalidad es financiar cualquier bache del sistema y asegurar el pago de las jubilaciones de los futuros jubilados.
La ANSeS estimó que los intereses de ese Fondo pueden sumar unos $ 8.500 millones anuales que irán al pago de este beneficio. Lo que faltó aclarar es que el principal deudor del ANSeS es el propio estado nacional por lo que el pago de esos intereses a cobrar dependerá de la solvencia financiera del mismo.
El costo anual de este subsidio será de aproximadamente $ 9.965 millones,estimó el gobierno sin precisar si esa suma incluye o no lo que se está pagando por otros planes similares. Si absorbe parte o la totalidad de ciertos planes vigentes que hoy se financian con impuestos, pasarán a ser financiados por el sistema previsional.
Finalmente, lo que parece reflejar esta medida, es que poco o nada queda del sistema previsional ya sea en su formato “capitalización” (eliminado el año pasado) como en su formato “solidario”, y probablemente lo más apropiado sería llamar a los aportes jubilatorios simplemente “impuestos al trabajo”, sin esperar que en el futuro signifiquen nada más que un mínimo “subsidio a la vejez” muy alejado del famoso 82% móvil.
octubre 28, 2009 | Filed Under General | 12 comentarios
Ahora tomó de los fondos de las jubilaciones casi US$ 500 millones. En lo que va del año, fueron más de 12.000 millones de pesos, y tiende a igualar la recaudación del “impuesto al cheque”.
El estado nacional se sigue financiando con fondos del sistema jubilatorio. Ayer tomó un nuevo préstamo a través de la colocación de dos Letras del Tesoro en el sistema previsional: una por US$ 380 millones y otra por $ 400 millones de la ANSeS. La Letras en dólares rendirá el 4% anual y la de presos el 14,1% anual, tasas que el Tesoro no podría conseguir de colocar esos bonos en el mercado.
Con estos préstamos, más del 60% de los fondos de la ANSeS están colocados en bonos del Estado. Reviviendo viejas épocas, ANSeS ya es el principal acreedor y financiador del Gobierno. En la práctica, esto significa que el estado nacional se debe a sí mismo.
En lo que va del año, la ANSeS recolocó vencimientos de Letras por $ 8.050 millones en Bonos 2016, colocó Letras en dólares por 830 millones y en pesos por $ 1.750 millones. En total, unos 12.000 millones de pesos. También el Tesoro recibió préstamos del PAMI, del Banco Nación y de Fondos Fiduciarios estatales.
Es que la caja del Estado, que venía difícil, se terminó de complicar el último mes: el superávit fiscal computado fue de solo $ 200 millones, mientras muchos observadores aseguran que en verdad hay déficit y considerables atrasos en el pago a proveedores. Para este año, el Gobierno prevé que, tras el pago de los intereses de la deuda, quede un déficit fiscal financiero $ 10 mil millones. Estimaciones privadas ubican esa a cifra entre $15 y $18 mil millones.
Curiosamente, según señala en un de sus cuadros el mensaje que acompaña el proyecto del presupuesto nacional para el año 2010, el gobierno espera terminar el año 2009 con una recaudación del conocido “impuesto al cheque” del orden de los $ 20 mil millones.
Si se relacionan ambas cifras (préstamos del ANSeS y recaudación del impuesto al cheque) es posible asumir que tarde o temprano, la absorción de fondos previsionales por parte del estado nacional (que nunca devuelve y solo renueva y acrecienta) tenderá a igualar la nada despreciable recaudación anual de ese tributo, que representa poco menos que dos puntos del PBI. Casi, casi como haber creado otro impuesto.
octubre 21, 2009 | Filed Under General | 8 comentarios
Lula impone una tasa del 2% a la entrada de capitales del exterior. Con una medida tributaria, Brasil intenta atenuar perjuicios a su economía por razones de especulación financiera.
Según publica el boletín oficial brasilero (sin extrañas “fe de erratas” como el argentino), el gobierno acaba de imponer una tasa de 2% a la entrada de capitales del exterior. Bautizado con el poco original apelativo de “Impuesto a las Operaciones Financieras” (IOF), se intenta con él proteger a la economía de una sobrevaluación de la moneda nacional y de paso aumentar la recaudación. Lo que se dice ”un impuesto bueno”, si los hay.
El impuesto al capital financiero de origen extranjero, regirá exclusivamente para operaciones financieras bursátiles o en depósitos a plazos. Por sus implicancias cambiarias, el Banco Central participó directamente en la elaboración de la nueva norma. La semana pasada, el presidente Lula no ha había querido abrir el juego y ante las preguntas insistentes de los periodistas guardó prudente silencio. Fue el ministro Mantega quien declaró que esta imposición “es para evitar que haya exceso de especulación en la Bolsa de Valores o en el mercado de capitales brasileños, en función de la gran liquidez que existe hoy en el mercado internacional y del fuerte atractivo que ejerce Brasil”.
Casualmente, el ex ministro de Hacienda de Chile y actual titular del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, fue quien aplicó, años atrás, una medida similar, con el mismo objetivo y relativa efectividad.
Pero, más allá de ello y de las distintas particularidades, sería conveniente que nuestros legisladores sacaran sus propias conclusiones, justamente ahora que comienza a rumorearse por estos lares la intención de poner la lupa sobre algunas de las exenciones impositivas que gozan las ganancias financieras en Argentina.
Es que, por ejemplo, en lo que va del año el precio de los títulos públicos cortos emitidos en pesos subió un 141% en dólares y un 69% en los títulos largos, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales. Tanto el Rofex como el MAE vienen sintiendo el crecimiento registrado en el volumen. Y en lo que va de octubre, las operaciones de cobertura, ya suman unos USD 5.600 millones y se prevé que superarán los USD10 mil millones. En el MAE, la tasa de devaluación esperada es de 6,46% para dentro de un año, porque se cierran coberturas de dólar a $4,05 (datos al 16/10). El Rofex muestra valores similares, al cerrarse contratos por $4,08 lo que implica un interés de 6,8 por ciento.
Las negociaciones en ambos mercados muestran que, debido a la baja de las tasas de interés implícitas y la caída del valor del dólar, las posiciones de cobertura no son tan necesarias y abundan las operaciones de arbitraje para extraer super-rentabilidad: Con un título en pesos en la mano que rinde entre un 20% y un 24%, el inversor compra un futuro al mismo vencimiento del cupón o amortización del título, se cubre el vencimiento al valor del dólar en ese momento y se asegura, con escaso riesgo, una ganancia mínima del 15% en dólares, exenta de impuesto a las ganancias. Lo que no parece muy equitativo frente a otros contribuyentes: asalariados, autónomos o empresarios.