enero 31, 2010 | Filed Under Contadores, Finanzas Públicas, General, prespuesto nacional | 7 comentarios
Desde hace varios años el presupuesto adolence de defectos. Pero, el jueguito “bicentenario” de anotar partidas para pagar deudas y luego querer usar Reservas para el mismo fin, bate records de informalidad. Barajar y dar de nuevo parece lo más indicado.
Con el reciente conflicto del Banco Central, lo que era evidente solo para quienes tienen la tortuosa tarea de seguir las cuentas públicas, se reveló como una verdad al alcance del resto de los mortales: El Presupuesto Nacional tal como se lo confecciona y aprueba en los últimos años, no sirve para mucho.
O mejor dicho, sirve para qué, una vez cumplido el trámite legislativo de su aprobación, pase a convertirse en una “CAJA” de tamaño indefinido y conformación difusa.
La atolondrada puesta en escena de ese estrafalario artefacto llamado ”Fondo del Bicentenario”, presentado en público a semanas de haberse aprobado la estimación de recursos y los gastos para el año 2010, así lo demuestra.
No es novedad que todos los presupuestos de los últimos años fueron de una manera u otra deformados, modificados y en definitiva burlados en esencia y conformación.
Claro que un presupuesto no es, su nombre lo indica, una lista cierta y precisa. Pero, desde aquellos Presupuestos de los primeros años de abundancia que subestimaban recaudación, para luego disponer de los excedentes con un simple decreto, pasando por el presupuesto del 2008 (votado en el 2007), que, por ejemplo, nada decía respecto de aumentar las retenciones a la soja para “hacer escuelas y hospitales”, o estatizar las AFJP; hasta llegar al más reciente del 2009 (votado en el 2008), que no traía ni noticias de la intención de coparticipar con las provincias, de manera “sui géneris”, una parte de lo recaudado por retenciones , ni informaba la intención de destinar millones de pesos del fondos de jubilaciones para subvencionar carenciados; todos ellos resultaron ser, cuando menos, una muestra de informalidad administrativa de parte de quién es el administrador de los fondos públicos: el Poder Ejecutivo.
Superando todo lo conocido, el Presupuesto para el 2010, fue presentado a consideración de los legisladores, omitiendo la intención, pergeñada semanas después, de apropiar para el Tesoro una parte de las reservas del Banco Central con el fin de garantizar o pagar deuda pública, o fomentar el consumo, o para ambas cosas. O para otra cosa, todavía no se sabe muy bien.
Lo que hace suponer lo siguiente: O bien quien confeccionó y firmó la propuesta de Presupuesto, junto con el jefe de Gabinete, tiene escasa o nula capacidad profesional para estimar los recursos y requerimientos financieros (Ministro Boudou), o bien, en forma desconsiderada, escamoteó información presupuestaria relevante al conjunto de los legisladores (nuevamente, Ministro Boudou).
Sería bueno que el “nuevo congreso”, más allá del culebrón del verano, invitara al Ministro a platicar sobre estas suposiciones y de paso, se abocaran juntos (Ejecutivo y Legislativo) a confeccionar una nuevo Presupuesto para el año en curso, porque, el que está vigente, parece tener la misma utilidad que un diario viejo.
enero 29, 2010 | Filed Under General | 6 comentarios
Por cada dólar colocado en plazo fijo hay nueve fuera del sistema.
Como tendencia general y en evidente signo de desconfianza, la previsión de los argentinos los sigue llevando a acumular “reservas” fuera del sistema financiero local.
Y el que lo dice no es un opositor “mala onda”: Lo atestigua la Estimación Trimestral del Balance de Pagos que publica el Indec. Según la cuenta que lleva el organismo oficial, hay aproximadamente ciento sesenta y cuatro mil millones de dólares fuera del sistema. Compuesto por ciento sesenta mil millones de dólares en manos del sector privado no financiero (personas y empresas) y otros cuatro mil millones de dólares en cabeza del sistema financiero. Del total, además, sólo treinta y dos mil millones de dólares corresponden a inversión directa. Si se toma como punto de comparación el resultado de principios de la década, el dinero fuera del sistema financiero con respecto a 2001, siempre en dólares, es un 56% más.
La llamada “fuga de capitales” registrada durante 2008 fue la mayor de los últimos siete años: triplicó los valores del año anterior. En el 2009, bajó un poco la tendencia, pero no tuvo los efectos esperados el blanqueo de capitales: entraron al sistema un poco más de cuatro mil millones de dólares.
Por otra parte, según datos disponibles del Banco Central (BCRA), el stock total, sólo de colocaciones a plazo fijos, del sector privado se ubica en torno a los dieciocho mil millones de dólares.
Nueve a uno: Por comparación, la relación entre el monto de “reservas afuera” y el monto de “reservas adentro” del sistema es de aproximadamente nueve a uno, a favor de la primera opción y podría ser tomado como un indicador de (des) confianza de los ahorristas locales, cuya responsabilidad excede a la actual administración, aunque sin duda haya hecho méritos para acrecentarla.
enero 25, 2010 | Filed Under Finanzas Públicas, General, Impuestos, Paraisos Fiscales | 7 comentarios
Escasa atención a los reclamos de Argentina y Brasil para obtener información.
Mientras la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) se esforzó en difundir un informe reciente publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que destaca el avance de la Argentina en materia de intercambio de información tributaria, el constante reclamo de las autoridades locales para que Uruguay levantara su secreto bancario no ha encontrado aún una respuesta satisfactoria de parte del gobierno uruguayo.
Y eso que, en un intento por salir en los próximos meses de la “lista gris” confeccionada por la OCDE, Uruguay ya accedió a abrir el secreto bancario y compartir información tributaria con 14 países, pero sin incluir entre ellos a la Argentina y a Brasil.
En efecto, funcionarios de los ministerios de Economía, Relaciones Exteriores y de la Dirección General Impositiva del país vecino firmaron esta semana un acuerdo técnico con Corea del Sur, que se sumó a los ya alcanzados con Alemania, Hungría, México, España y Portugal. La semana que viene, además, se sumarán convenios con Bélgica y Malasia; en febrero, con Malta y Suiza; y en marzo, con India y Finlandia. Según fuentes fidedignas, la Argentina y Brasil, países vecinos y socios de Uruguay en el bloque del Mercosur, no estarán incluidos en esas negociaciones.
O sea, Portugal, Finlandia, Bélgica y Malasia, por ejemplo, podrán obtener información en cuanto a fondos escamoteados por sus contribuyentes a sus administraciones tributarias y refugiados en Uruguay (¿?), pero, contradictoriamente, sus “hermanos” Argentina y Brasil deberán seguir esperando.