De la colonia a la revolución: Impuestos y Derechos de Aduana

En la culminación del siglo XVIII, lo que hoy es la República Argentina contaba con aproximadamente 150.000 habitantes diseminados en su dilatado territorio. La población rural, que era la más numerosa, dividía su tiempo entre guerrear con los indios y hacer contrabando por las costas del Uruguay y del Atlántico. En el interior, se producía en algunas pequeñas industrias. Desde mediados del siglo XVI, la monarquía española había impuesto una política comercial basada en el monopolio absoluto del tráfico y en el aislamiento de las colonias entre sí. La liberación del comercio con las naciones no enemigas se lograría recién en los inicios del mil ochocientos.

Un vistazo a los recursos impositivos más importantes del sistema tributario colonial, revela que existían los siguientes tipos:

La alcabala, pagada por las casas de comercio con atención al público. Podría ser un lejano antecedente del impuesto a las ventas, su tasa paso del 2 al 4%. El almojarifazgo, se cobraba por el ingreso de mercaderías al país, (equivaldría al actual derecho a la importación) y por el egreso, su arancel vario del 3 al 7%. El pontazgo, una especie de derecho de peaje que se aplicaba a las carretas procedentes del interior. Los derechos de tránsito, se cobraban en las aduanas interiores, en 1777, el virrey Cevallos decretó el libre tránsito interno. Los diezmos, de origen eclesiástico pero administrado por la corona, el tributo consistía en el 10% de los productos de ganadería y de las cosechas. Los tributos a cargo de indios, negros y mulatos, de magro rendimiento.  El quinto sobre la extracción de oro, plata, piedras y perlas. El papel sellado. La media anata, sobre los nuevos oficios y cargos públicos, consistente en la percepción por el erario de la mitad de los emolumentos obtenidos por el funcionario durante el primer año. Las sisas, impuestos temporarios, destinados a obras públicas urgentes, habitualmente guerras. El estanco, vinculado con el monopolio del tabaco, sal, trigo, naipes, pimienta y algunos otros productos. Las licencias de las pulperías y las tiendas. Los oficios vendibles, los abonaban los escribanos y martilleros para ejercer la actividad. Ingresos con carácter de tasas o de antiguas regalías, derechos para atravesar puentes, derechos para pescar.

El fin del régimen colonial en el Río de la Plata, produjo un hecho trascendente en el sistema económico y social: La plena libertad del comercio exterior. Que, a su vez, generó una nueva fuente de ingresos públicos: los recursos aduaneros. A partir de 1810, la tributación en la Argentina girará en torno a la Aduana, y en la lucha por el control de la renta aduanera se jugará la organización política definitiva de la república, quedando así, marcada a fuego, la principal característica de nuestro sistema tributario: La recurrencia mayoritaria al cobro de impuestos indirectos (basados sobre determinados bienes o transacciones comerciales) antes que impuestos directos (basados en las ganancias y patrimonios de las personas). La emisión de moneda inconvertible y el endeudamiento completarían históricamente el menú de recursos fiscales.  

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.


Comentarios

  1. Es cierto. Lo recaudado por el absurdo impuesto “al cheque” podría ser triplicado por un Impuesto a la transmisión gratuita de bienes, o impuesto “a la herencia”; mucho más justo e infinitamente más neutral. Aquel que supimos tener y que Martínez de Hoz derogó unos meses antes de morir su padre enfermo. ¿Por qué nadie habla de esto?

  2. Derechos de aduana + emisión sin respaldo + endeudamento + manoteo de las jubilaciones= GOBIERNO ACTUAL

  3. Nuestro sistema tributario es un cambalache. Nunca nadie se propuso hacer algo coherente aunque sea como propuesta electoral. Todos los candidatos actuales dan asco: los das vuelta y no se les cae una idea.

  4. En materia de impuestos cada vez estamos peor. Antes había menos impuestos y me parece que se hacían más cosas. Ahora hay que pagar y encima la AFIP y ARBA te obligan a tener un contador porque se hace todo por internet y solo ellos entienden los programas. Si vas a las agencia a que te expliquen, te dicen…….entre a nuestro sitio web o consulte con su contador.

  5. Tiene razón Marcela. fui a la Afip a que me expliquen la moratoria y salí mareado. Estamos todos locos?. uien para este quilombo?

  6. Contador LoCane, usted nos demuestra algo: desde la época colonial hasta nuestros días siempre se castigó el consumo, la inversión y al interior, como así también que el Estado es una máquina voraz que devora lo que producimos y cuando ya no puede sacar más, emite, genera inflación, luego una crisis… y todos caemos un escalón social…

    Pensar que en 1900 llegaron a decir que para el 2000 nosotros o EEUU ibamos a ser los N°1… y de N° 1 pasamos al 190°…

  7. di enter antes de terminar…

    Además, al enfocarse en impuestos indirectos, soporta la presión tributaria el último escalón de la cadena: el consumidor final!

    Ahora la Sra. Presidente quiere aumentar el IVA a las PC’s… que tal si gravamos las rentas financieras? que tal si las empresas mineras pagan impuestos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>