El impuesto al “dólar futuro” debuta en un mes

El impuesto que se determine por el año fiscal 2016, deberá será incluido y liquidado, de manera complementaria, en la declaración jurada del impuesto a las ganancias, del período fiscal respectivo (junio 2017, para las personas humanas). El gravamen no será deducible para la liquidación del impuesto a las ganancias y no podrá ser computado como pago a cuenta del mismo. El monto a ingresar por los contribuyentes surgirá de aplicar la tasa del quince por ciento (15%) sobre las utilidades derivadas de ‘diferencias positivas de precio’ por operaciones de compra y venta de contratos de futuros sobre subyacentes, moneda extranjera, no pudiendo ser deducible gasto alguno.

Origen de este nuevo gravamen: A finales del año pasado, en medio del debate sobre Mínimo No Imponible y Escala de liquidación del Impuesto a las Ganancias, con esa vocación fiscalista que tienen la mayoría de los legisladores, dentro de la ley 27.346, (que modifica diversos aspectos de ese gravamen) casi como al pasar, se  creó un nuevo impuesto, popularmente denominado “Impuesto al Dólar Futuro”, contemplado en la citada norma En su CAPÍTULO III, con el pomposo título de “IMPUESTO EXTRAORDINARIO A LAS OPERACIONES FINANCIERAS ESPECULATIVAS “DÓLAR FUTURO”. Así textualmente (con comillas y todo).

Dice la ley, Establece un ‘Impuesto Extraordinario a las Operaciones Financieras Especulativas (Dólar Futuro)’ aplicable por única vez a las personas jurídicas, humanas y sucesiones indivisas que hubieran obtenido utilidades por operaciones de compra y venta de contratos de futuros sobre subyacentes, moneda extranjera, que no hubieren tenido como finalidad la cobertura respecto de una determinada operación de comercio exterior o financiera, denominada en moneda extranjera.
Y considerarán utilidades alcanzadas por el presente impuesto: Para el caso de personas jurídicas: las utilidades devengadas en los ejercicios fiscales en curso a la fecha de entrada en vigencia de la presente. Para el caso de personas humanas y sucesiones indivisas: las utilidades obtenidas en el año fiscal 2016.

Dificultades jurídicas del nuevo gravamen “extraordinario”

Doble imposición: Podría tratare de un caso de “doble imposición”. Las personas jurídicas ya pagan impuesto a las Ganancias sobre todas sus operaciones y las personas físicas, pagan Ganancias sólo por las operaciones habituales, con excepción de algunos pocos casos, como los contratos de derivados, que pagan aunque se trate de una única operación.

Retroactividad: Cuando hace años se intentó, en abril de 2001, gravar con retroactividad a enero de ese año las Ganancias de personas físicas por la venta de acciones de empresas que no cotizaran en Bolsa, no pudo superar el limite de la ley 25.414, que fue ratificada mediante dictamen N° 20 del Procurador en 2005. Quedó establecido que, aunque el período fiscal no esté finalizado, las operaciones que se extinguen antes del establecimiento de la nueva ley no pueden ser alcanzadas por cambios impositivos. Se habló allí de un caso de retroactividad impropia.

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