Aduana: Sanciones extralimitadas traban el normal desenvolvimiento productivo

Una dura sanción (extralimitada) está aplicando la AFIP a las empresas que no hayan presentado una información de control. La información es la declaración jurada sobre operaciones internacionales alcanzadas por el régimen de precios de transferencia en el Impuesto a las Ganancias. La sanción es no permitir a esas empresas la liberación en Aduana de la mercadería importada, por lo que muchas compañías se quedan sin insumos. El problema es el normal desenvolvimiento productivo.

Una reciente novedad en materia de Precios de Transferencia es que AFIP está intimando a los contribuyentes que no hayan presentado las declaraciones juradas sobre operaciones internacionales alcanzadas por dicho régimen. Eso no tendría nada de malo, el problema es que la Administración Nacional de Aduanas directamente bloquea las operaciones de comercio exterior del sujeto incumplidor, imposibilitando por ejemplo la oficialización de las mercaderías en el caso de importaciones.

Hace años ya, la RG (AFIP) 1122/2001 estableció la obligatoriedad de presentar la siguiente información:

– Declaraciones juradas F.741 y F.742 en forma semestral dependiendo del tipo de bien o servicios exportado o importado de sujetos vinculados del exterior o radicados en jurisdicciones no cooperantes.

– Declaración jurada informativa F.969 y declaración jurada complementaria F.743: ambas en forma anual por operaciones con sujetos vinculados del exterior o radicados en jurisdicciones no cooperantes.

– Formulario F.4501 que deberá contener el Informe de Precios de Transferencia con certificación de contado público, ambos suscriptos con firma digital.

– Formulario F.867 correspondiente al régimen informativo de importación y exportación de bienes realizadas con sujetos independientes del exterior o radicados en jurisdicciones cooperantes.

El mecanismo de “bloqueo” (traba) de la operatoria del contribuyente a raíz de falta de presentación de información de control, es a todas luces una sanción anómala, es decir, sin sustento normativo (una extralimitación). En lugar de aplicar una multa por incumplimiento o de iniciar un proceso de fiscalización, el organismo de control traba la operatoria comercial del incumplidor, produciéndole, en muchos casos, un daño inconmensurablemente superior a la sanción prevista en la normativa escrita. Se trata de un exceso más, dado que lamentablemente no es el único caso que se conoce en el respetable accionar de control y fiscalización.

 

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