PAGAR IVA DEL 21% SOBRE LAS TARIFAS, NO SE AGUANTA MÁS

Una cosa son las tarifas, y otra cosa es el IVA sobre las tarifas. Si sube una, sube la otra y la consecuencia es, muchas veces, insoportable.

El gobierno tomó nota del malestar con el aumento de las tarifas de luz y gas. La mayor preocupación está vinculada con las boletas de gas: de no haber modificaciones, a medida que baje la temperatura comenzarán a llegar a los hogares con sumas “explosivas” para el presupuesto familiar, lo que recalentará el malhumor social.

BAJAR LA TASA DEL IVA YA: Una de las alternativas que se estudia para reducir el impacto de las boletas será modificar la carga impositiva que los consumidores pagan junto con las tarifas. Concretamente: Bajar la tasa del IVA Actualmente servicios públicos pagan un tributo del 21 y 27%%. Es una alícuota muy superior al que abonan la mayoría de los productos y servicios de primera necesidad. Hay un primer borrador donde se estableció que esa carga diferencial podría reducirse seis puntos, con el objetivo de emparejarla con los demás servicios. Se sabe que, por los últimos aumentos en las tarifas de luz, gas y agua, la AFIP contabilizó un ingreso extraordinario en la recaudación del IVA.

El cálculo es que, sólo gracias a esos ajustes, la misma mostró un adicional cercano a los $1.500 millones el mes pasado, calculó el periodista y economista Claudio Zlotnik.

 Una alternativa de máxima sería llevarla a la mitad de su valor actual (13,5%) para los servicios, que un monto similar al de la tasa original del IVA, establecida en los años noventa.

IMPUESTO ESTRELLA: Recordemos que El IVA fue el impuesto “estrella” en la recaudación de marzo último: registró una mejora del 57% contra el mismo mes de 2017, lo que da una idea del margen con el que cuenta la Casa Rosada para realizar modificaciones.

IMPUESTOS MUNICIPALES EN LOS SERVICIOS: Además del IVA algunos piensan que correspondería una negociación con algunos jefes comunales, por los impuestos municipales, que también terminan incrementando los valores de las facturas.

TARIFA PLANA?: En paralelo, otra vía que analizarán en los despachos oficiales está vinculada con la posibilidad de aplicar una “tarifa plana”. Se trata de una alternativa propuesta por algunas compañías -como en GAS Natural Ban o por Ecogas, en la provincia de Córdoba- y que consiste en aplicar una tarifa pareja a lo largo del año. Es decir, que se reparta la mayor carga por el consumo realizado durante los meses de invierno a lo largo de los períodos en los que se registran temperaturas más elevadas.

De esta manera, suponen algunos funcionarios, lograrían descomprimir el descontento que se generaría, bajo las condiciones actuales, cuando lleguen los mayores consumos invernales. Para tener una idea de lo que podría suceder basta saber que en la actualidad, una boleta que en los meses de verano costaba entre $380 a $400 mensuales, estaría llegando en invierno a los $1.400. En cambio, la “tarifa plana” permitiría abonar alrededor de $800 cada 30 días, de acuerdo a un ejercicio de la compañía cordobesa Ecogas. Esto, sin importar que sea verano, otoño, primavera o invierno. Esto no significa que, como ocurre en los servicios de “tarifa plana”, el cliente paga lo mismo sin importar lo que consuma. En el caso del gas, es diferente: se cobra por el consumo, pero los costos se reparten en partes iguales a lo largo de 12 meses.

Por último, el Gobierno evalúa dejar en suspenso la próxima etapa de ajustes de las tarifas de los servicios públicos, puntualmente, aquellos aumentos programados para el segundo semestre de este año.

¿ARRUGA ARAGUREN?: Según publica i,profesional, un indicio de que el esquema previsto sufrirá alteraciones lo dio el propio ministro de Energía, Juan José Aranguren (uno de los “halcones” del Gobierno), partidario de los reacomodamientos de las tarifas y el más apuntado por Carrió, UCR y oposición. En una planilla oficial, ya rebajó el precio al que debería llegar la tarifa del gas para el próximo año: corrigió esa meta de u$s6,80 por millón de BTU (unidad de medida del gas) a u$s6,40. Esa merma implica de por sí un menor reconocimiento a las compañías GASÍFERAS que vienen reclamando incrementos. Esta corrección deja bien en claro que los propios funcionarios están tanteando el límite del público a los ajustes. Además, fuentes oficiales dicen que el precio del gas en boca de pozo (es decir, el que recibe el productor antes que sea transportado y distribuido en la red) podría permanecer un tiempo más en torno al valor actual (u$s4,70), pese a que el cronograma vigente haga referencia a una suba en octubre (a u$s5,30). Este ajuste, del 13%, se trasladaría al costo de los hogares. En el esquema del Gobierno, el precio del gas al consumidor debería elevarse cerca de un 20% adicional en el segundo semestre, si se mantuviera el plan original, algo que ahora está en duda.  En otras palabras, el metro cúbico para el segmento residencial, que hasta el año pasado incluía 53% de subsidios, debía pasar al 37% (subsidiado) en 2018 y a tan sólo 10% en 2019.

DECISIÓN FINAL: La decisión final será tomada por el presidente Macri en los próximos días, pero todo apunta a que se postergarán algunos de los incrementos que ya fueron pautados. El jefe de Estado tiene en su despacho ejercicios con las distintas opciones que le prepararon los funcionarios del área energética. Hacia adelante, restan por aplicarse alzas en las tarifas de luz, gas y transporte público.

 

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.
Publicado en General


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *