Rateros, pero contenidos.

mayo 29, 2010 | Filed Under Uncategorized | 29 comentarios

El intento de un masivo boicot a la educación, porque eso es una rateada masiva y no otra cosa, es un episodio que solo puede ser menoscabado o ignorado por necios, ignorantes o inescrupulosos, en cualquier caso demagógicos funcionarios públicos. Lo cierto es que las exhibiciones de melosa simpatía o condescendencia hacia esa conducta infractora, que implica un criminal despilfarro de los recursos públicos, preparan el camino para una permisividad injustamente llamada “progresista”. Lo único progresista es defender los dineros del pueblo y los derechos de los mas humildes a ir a clase a estudiar. Atacar la enseñanza pública, desautorizarla, degradarla y blanquear que es licito atentar contra ella, es una exhibición de desprecio oligárquico.

Convocada por la red llamada “social”, Facebook, la rateada iba a ser nacional por sus alcances y resultó una herramienta pensada como ideal para que quienes dicen ir a clase en el Gran La Plata se dieran cita el viernes en el nudo simbólico de la capital bonaerense, la Plaza Moreno, para una bélica jornada de “arreglo” de cuentas. La soñada rateada que, tras las 96 horas de jubileo patriótico auguraba otro puente de ocio gozoso de 72 horas, descarriló y terminó siendo un acontecimiento mucho más grave, ya que los rateros chocaron con la policía bonaerense, cuya infantería no ha sido reclutada en un liceo de señoritas, por cierto, aunque -en la batahola con quienes dicen estudiar- tuvieron tres efectivos heridos, tras lo cual casi 20 menores de edad quedaron arrestados algunas horas, para luego ser entregados a sus padres.

La rateada de La Plata fracasó por su propia y patética escualidez, pero debe subrayarse que 9.500 militantes del faltazo a clases ya se habían dado de alta en Facebook para participar. Solo en La Plata y un poco en Córdoba hubo fervor combativo para animarse a tamaña exhibición de irresponsable tontería.

En el país de la ley 1420 (sancionada en 1884 durante el gobierno del ahora vilipendiado presidente Julio Argentino Roca, pero fuertemente impulsada por Domingo Faustino Sarmiento para instrumentar la enseñanza gratuita, universal, obligatoria y laica) prosperan hoy este tipo de imbecilidades sociales, en un contexto donde a los jóvenes infractores se los llama cariñosamente “chicos” que deberían ser “contenidos”, pero, eso sí, jamás “demonizados”.

Olvidado el objetivo de puro placer (ir a clase lo menos posible), todo mutó en una guerra descerebrada de muchachos que no quieren estudiar contra empelados públicos que trabajan con uniforme y viven malamente de su sueldo.

¿Cómo reaccionó el poder político ante estas deprimentes exhibiciones de nihilismo? Sin complicarse la vida, ni asumir riesgos, o sea, sin sancionar a los participantes, los que -piensan los funcionarios políticos- deben ser “contenidos”. Para el responsable de la educación bonaerense, Mario Oporto, lo que pasó en La Plata “no se trató de un hecho escolar. Fue violencia juvenil, pero la institución deberá trabajar para revisar esta anomalía, que no fue una gracia adolescente”. Hasta ahí bien, pero enseguida Oporto le hizo la venia a la corrección politica que emana de las autoridades nacionales: no habrá sanciones para los involucrados, muchos de los cuales dicen estudiar en la Media N° 31, el ex Normal N° 2 (de 4 y 57), el Albert Thomas (de 1 y 57) y colegios de Los Hornos, Gonnet, Tolosa, el barrio La Favela y UPCN.

La línea de no sancionar a los rateros baja del ministerio de Educación de la Nación, pero cuenta con el apoyo de los encargados provinciales. Cuando los ministros de Educación de todo el país -reunidos en el Consejo Federal- resolvieron hace dos semanas no computarles doble falta a los rateros masivos, enviaron una poderosa señal. Les dijeron que “estaba bueno” cruzar la calle con semáforo en rojo, y que nada tenían que temer.

Los funcionarios políticos alegan que no quieren ser “represivos”, ni “exagerar la sanción”. Para el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, “este es un fenómeno nuevo y no nos vamos a pelear con la herramienta (facebook)”.

Atrapada en la excusa de no “reprimir”, la nomenclatura oficial cree que la noción de orden y deber es un invento “reaccionario”. Los “chicos” no pagaron por su “travesura”.

Un país amable y cordial los “contiene”, mientras cuatro millones de argentinos mal subsisten en la pobreza. Lujo de ricos.

Somos nosotros

mayo 24, 2010 | Filed Under Uncategorized | 26 comentarios

Estos fastos en pleno desarrollo en la capital de la República hablan de un intento muy importante por marcar la ocasión. El Gobierno nos dice “Fuimos capaces, somos capaces”. Tamaña consigna, parece revelar un problema identitario importante en la Argentina. El Gobierno celebra el aniversario de la proclamación de nuestra soberanía inicial en 1810, con una frase que parece salida de un consultorio psicoanalítico.
Así como sucede con aniversarios y cumpleaños particularmente elocuentes, que una comunidad políticamente organizada marque los 200 años de la primera proclamación de su intento formal de soberanía, no es un episodio menor.
Pero existe en esta celebración, su protocolo, pompa y exteriorización, una teatralización evidente. Al cabo de 200 años, esto que comenzó aquella mañana que se nos dice fue lluviosa, ¿ha sido exitoso?, ¿Cómo nos fue? Por de pronto, el 25 de mayo de 1810 la noción de la República Argentina que hoy conocemos, no existía. Ni siquiera existía la noción de un territorio.
El Virreinato del Río de la Plata, colapsado políticamente como resultado de la ocupación de la península ibérica por las tropas napoleónicas, no era una comunidad organizada políticamente. Era, precisamente, un lugar gobernado por alguien que lo hacía en nombre del Rey: el Virrey. Era claramente una colonia, como lo eran todos los territorios de América del Sur, colonias del imperio español y portugués.
La noción de Argentina comenzó lentamente a plasmarse en la década del ’20 del siglo XIX, y el concepto de “Confederación Argentina”, ya para la época de Juan Manuel de Rosas, está consumado. Aquélla Confederación Argentina, de cara a lo que es hoy, el 2010 de la República Argentina, ¿ha sido una experiencia social, histórica y cultural positiva? ¿El resultado nos da un balance plausible? Creo que sí, pero de manera infinitamente más cautelosa, serena y sobre todo menos espectacular de lo que hoy se nos propone.
“Somos capaces porque fuimos capaces”, o “fuimos capaces y somos capaces” son, en todo caso, un diagnóstico de impotencia comunitaria. Quienes nos recuerdan que “somos capaces”, es porque de alguna manera presumen -tal vez con razón- que por muchas razones no lo hemos sido, o no hemos creído serlo.
El aniversario del 25 de mayo es una oportunidad importante para marcar dos elementos perniciosos, pero igualmente existentes como resultado de nuestra “peripecia nacional”, que exhibe dos momentos que son extremos y tóxicos.
La Argentina, los argentinos, pero sobre todo los habitantes de la ciudad de Buenos Aires, y en especial quienes aquí hemos nacido y aquí nos hemos criado, tenemos una tendencia demasiado escandalosa a la sobreactuación y al exceso de auto importancia. Padecemos un formidable y absurdo complejo de superioridad. Arrastramos una bajísima autoestima, y con mucha frecuencia tendemos a vernos en el peor de los mundos, a retratarnos como la peor de las sociedades.
Este 25 de mayo de 2010, a dos siglos del 25 de mayo de 1810, corresponde subrayar la existencia de una disfunción conflictiva y perjudicial para cualquier sociedad, y en particular para la Argentina. Ni somos tanto, ni somos tan poco. Somos, en todo caso, un país más, seguramente modesto, con enormes problemas sociales y culturales por resolver, pero repleto de las condiciones de posibilidad para que esos problemas se resuelvan.
Una vez más, esto no es culpa de nadie que esté fuera de la Argentina. Es una responsabilidad enteramente nuestra que persistan esos problemas aún irresueltos.

El odio en internet

mayo 18, 2010 | Filed Under Uncategorized | 78 comentarios

Un comentario que posteé ayer en este blog sobre el procesamiento del juez Norberto Oyarbide a Mauricio Macri, algunas de cuyas nociones principales había estado barruntando en la radio el sábado pasado, han suscitado un para mi aleccionador y tenebroso caudal de reacciones. Sin adjetivar ni editorializar, aquí van algunas de ellas, debidamente identificadas.
Maru (marugorza@yahoo.com.ar) me dice que lo mío es “lamentable”, que soy un “seudo periodista”, que ya no me respeta y que soy un “revanchista”.
Para Tere (tenil2010@hotmail.com) yo soy un “pobre miserable, crispado, ridículo, patético, enajenado, e indigno”. Opina que a mí este gobierno me “queda grande” y que soy un “cobarde”.
Sostiene Germán (germancavallero@hotmail.com) que no está de acuerdo conmigo porque mi mirada “es interesada”. ¿Por qué? Por mi “público sentir-pensar anti-k”. Asegura que ha quedado “enturbiada” mi “honestidad intelectual”. Agrega que mi “caudillo” es el jefe de Gobierno, Macri. Por su parte, considera Mariano (msarra75@gmail.com), que lo mío “es cada vez mas indigno” y me pregunta donde dejé mi “vergüenza”.
Lo que Daniel (mardepor75@hotmail.com) piensa es que yo soy “complaciente con la causa macrista” y reitera que soy un “formador de opinión complaciente”.
No tiene dudas tampoco SergioRC (s_villone@hotmail.com), porque para él yo soy un “genuflexo”. Me dice que voy “barranca abajo” y termina imputándome: “tergiversador”.
Para Claudio del Balzo (chdelbalzo@hotmail.com) yo soy un “autoritario” y Juan (porroncito@hotmail.com) declara que me sometería a proceso, aunque “por suerte, su descrédito como periodista está planchado”. ¿Por qué? Porque yo soy “funcional a los peores intereses”.
Según Alberto (betobaires2000@yahoo.com.ar), “Pepe Eliaschev es un alevoso defensor de un mafioso golpista como Macri”, mientras que para Marcelo (boteio@yahoo.com.ar”), lo mío es “muy flojo” Se explica: “una cosa es querer atacar a los K, y otra es querer tapar el sol con el dedo”.
Puntualiza (leaoriental@hotmail.com), que yo no soy “imparcial” y Luis (poliglota2008@hotmail.com) confiesa que conmigo “otro ídolo se me cae”. Añade: “Pepe Eliaschev no es serio, es un chanta más a sueldo. ¡Qué bajo que caen algunos por plata o por odio! Será muy instruido este periodista, pero es deshonesto”.
Me pide Federico (insgralpgluglu@yahoo.com.ar) que “por favor, le devuelva el libreto a Macri” y, finalmente, Guillermo (thor1000@hotmail.com) me sugiere que podría volver a radicarme en el norte, porque mis comentarios “no resisten el menor análisis”.