¿Están matando al Buenos Aires?

20 de julio del 2010 | 6 Comentarios

Parece un episodio menor, pero no lo es. La Universidad de Buenos Aires echó a la rectora del Colegio Nacional de Buenos Aires, Virginia González Gass, sin sumario administrativo, cortando su mandato válido hasta 2011.
¿Es tan grave? No parecería, pero sí lo es, aunque sea solo una escuela secundaria en la que su máxima autoridad ha sido relevada. Sucede que el Colegio Nacional de Buenos Aires es el establecimiento público estatal de excelencia en le educación media argentina.
Hay que decirlo: no es cualquier colegio, no un colegio más.
El Nacional Buenos Aires, al que sus ex alumnos más veteranos queremos seguir llamando “Colegio de la Patria”, fue fundado antes de que naciera la Argentina.
En él se formaron decenas de estadistas, científicos, políticos, artistas y gente sabia en los últimos 150 años. Es un establecimiento singular cuya tradición está basada esencialmente en el auténtico y riguroso culto de la excelencia académica.
A él se ingresa tras aprobar un exigente curso de ingreso.
Es un colegio que selecciona a sus alumnos en base a la cantidad de pupitres existentes.
No entran todos los que quieren, sino quienes están en condiciones de hacerlo.
La supuesta “aristocracia” del Colegio Nacional de Buenos Aires es la aristocracia del conocimiento.
Hace varios años, en las universidades estatales de todo el país y en los colegios secundarios que dependen de ellas, tiende a abandonarse la noción de que la excelencia académica debe ser el eje excluyente de debates y preocupaciones.
Hay tiende a priorizarse una exaltación de los arsenales ideológicos y políticos.
Los medios cubren el conflicto del Nacional Buenos Aires como si se tratara de un sindicato o de un ministerio, una gobernación o de un municipio.
Solo importan el poder y la famosa caja.
Una radicalización ideológica absurda condiciona a los adolescentes que acaudillan los centros estudiantiles de colegios como el Buenos Aires y el Carlos Pellegrini.
Se deja por completo de lado la preocupación por los niveles de la excelencia académica.
Solo interesa propiciar, obsesivamente, metas tan nobles como retóricas: “democratización, participación, gestión, inclusión, debate”.
Se abruma a adolescentes de 12 a 17 años con preocupaciones y objetivos, programas, consignas y proyectos que giran exclusivamente sobre la preservación del poder de grupos de docentes, graduados e incluso no docentes.
La crisis del Colegio Nacional de Buenos Aires es mucho más que la crisis de un colegio.
Las razones que puede haber tenido la Universidad de Buenos Aires para destituir a la profesora González Gass no son claras, sino más bien sospechosas.
El rector peronista de la Universidad de Buenos Aires, Rubén Hallú, es un funcionario completamente opaco para con los medios de comunicación.
Hallú no acepta reportajes ni recibe periodistas.
No da la cara, protegido por asesores comunicacionales que lo preservan y aumentan la opacidad de su gestión.
La conducción actual de la UBA no se comporta de manera democrática, ni transparente.
La ahora ex rectora González Gass quiso manejar de manera más autónoma al Colegio Nacional de Buenos Aires, cuyo presupuesto proviene de la Universidad de Buenos Aires.
Tuvo errores. Se manejó con posturas ideológicas, arrebatos de intransigencia y algunos rasgos de populismo, al convalidar negociaciones con las fracciones politizadas del estudiantado.
Pero la misma Universidad de Buenos Aires exhibe hoy una conducción mediocre.
Las falencias del rector Hallú son evidentes.
El Colegio de la Patria, el de la Juvenilia de Miguel Cané, corre el peligro de extinguirse melancólicamente, alcanzado por la degradación global que vive la Argentina.
Una joya de nuestra educación y nuestra cultura, el colegio de la calle Bolívar 263, ¿podrá proteger su precioso tesoro de excelencia y mérito?

6 Comentarios »

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  1. [...] This post was mentioned on Twitter by Juan Carlos Lynch, Fumar Paco. Fumar Paco said: ¿Están matando al Buenos Aires?: Parece un episodio menor, pero no lo es. La Universidad de Buenos Aires echó a la… http://bit.ly/cVHUE1 [...]

  2. Malena Gorina dice:

    QueridoPepe: excelente tu defensa del Nacional Buenos Aires. Con suy medala de oro salía yo a los 16 años cuando estudiaba pintura en un taller de la Capital en el centro de Buenos Aires, mientras fui cursando como me venía en gana el secundario en el Colegio Nacional de San Isidro, cuyo cuarto año di libre.
    Entiendo que al colegio del que hablás sí, lo están matamdo.
    No pensé que llegaria a vivir tanto que las políticas y las ideologías estuviesen un día como contra cara de lo que es (me cuesta decir que fue) y desería que siga siendo el colegio de más prestigio, no sólo por el nivel académico, sino por la forma de seleccionar a sus estudiantes, y quienes como vos tienen el orgullo de haber pasado por sus aulas saben perfectamente de qué se trata, cuando las ideologías se cruzan con el esfuerzo academico por un nivel más alto. ¿Por que no decirlo? Solo los jovenes de más altas testas (NO digo alcurnia. Ojo al piojo!) ingresaban por mejores notas, sin excepciones que yo sepa.
    Sí, mis primeros escarceos amorosos fueron con estudiantes del Nacional Buenos Aires. A mi, como estaba en un taller de pintura y otro de literatura, me tomaban tests de inteligencia diversos y me decían que me daba muy alto.
    Fue una linda época, y extraño, cuando insospechadamente paso por el lugar, tanto firulete que obviaemente distrae de la esmerada educación que sus padres, también muchos de ellos ex alumnos, disfrutaron con alegría y orgullo (sano, no la pedantería de la soberbia) y seguros de que seguirían estudiando en la Universidad, una UBA ya no muestra el nivel académico de antaño.
    No soy melancólica, si soy memoriosa. Para mi ir con amigas y salir con amigos del Colegio Nacional de Buenos Aires, era toda una movida.
    Tu columna es una llamada de atención como ex alumno, y los que te acompañaron según figuran en tu libro sobre los años 70.
    ¿Hasta alli llega lo corrupción de todo tipo? Me cuesta creerlo, no porque no confíe en tu palabra, sino porque se perdería el acceso a un nivel muy superior público, gratuito y laico, además de algun sesudo que pretenda estudiar y no que lo expulsen de allí (metafóricamnete hablando) espúrios conflictos.

  3. Malena Gorina dice:

    Fe de erratas: disculpen los errores de tipeo.
    Querría dejar en claro que lo que no favorezca el buen nivel académico de una casa de estudios como el Colegio Nacional de Buenos Aires, me preocupa. Desearía que esto se equilibre lo antes posible, pues en esas edades se forjan los futuros hombres y mujeres de excelencia de al menos, Buenos Aires. Hijos de un médico muy bueno que tuvo mi madre, cursaron allí hoy practicamente todos son universitarios de la UBA, u otros importantes centros de estudios según capacidad y vocación y posibilidades, y vos Pepe, sostenés mediante un periodismo inteligente, justo, comprometido, la única jererquía que nivela y estimula al trabajo: la buena educación, en todas sus acepciones posibles.
    Vuelvo a pedir disculpas por los errores de tipeo. Creo que lo básico se entiende .
    Con abrazo cariñoso fraternal, a vos Pepe y toda tu familia.
    Malena Gorina.

  4. Mariano T. dice:

    Un crimen. Como ex-alumno estoy muy apesadumbrado.

  5. marcelo cosin dice:

    Más gloiso, glorioso. Lamentable.

  6. Daniel Lenci dice:

    Estimados participantes: El Colegio Nacional de Buenos Aires sigue siendo el prestigioso colegio que siempre fue. No está solamente constiuido por las desaveniencias y errores que cometiera la ex Rectora ni por el autoritarismo con el cual resolvió (resolvió?) el tema el Rectorado de la UBA. El Colegio Nacional de Buenos Aires lo constituye un inmenso número de alumnos estudiosos, pensantes y críticos que habitan sus aulas silenciosamente al propio tiempo que un conjunto numeroso de docentes que no son parte del ruido excesivo que hacen algunas elites militantes que no siempre responden a intereses verdaderamente democráticos. Las pasiones están desatadas pero lentamente la racionalidad irá ocupando el centro de la escena como siempre lo hizo. Es importante que una terna de candidados probados en la excelencia académica y en la gestión estén considerados por la comunidad educativa para diagramar la salidad de esta crisis.
    La historia del Colegio la merece. Somos el colegio del Juvenilia de Miguel Cané como dice Eliaschev pero no olvidemos que somos también el colegio de la “otra Juvenilia”, la de los más de cien estudiantes desaparecidos en la triste noche de la dictadura militar, cuando la brutal represión desapareció a sus estudiantes, en gran medida militantes de la UES. Agradezco a todos la preocupación por nuestra institución. Prof. Daniel Lenci, Jefe del Departamento de Historia del CNBA.

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