Populismo y universidad
9 de agosto del 2010 | 15 ComentariosEl Colegio Nacional de Buenos Aires es un establecimiento educacional de excelencia por definición.
Lo era, al menos.
Todo parece indicar que ha dejado de serlo.
La tendencia que se percibe es de deterioro.
El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires, que rige los destinos de la mayor casa de estudios de la Argentina, resolvió, por amplia mayoría de votos, terminar con la gestión de Virginia González Gass como rectora de ese colegio.
Este hecho verdaderamente menor (el relevo del rector de un colegio secundario), plantea una gran polémica y ha conllevado un gran debate.
Los ex alumnos del Nacional Buenos Aires, entre quienes me cuento, solemos hablar, a veces con pedantería y narcisismo, del “Colegio de la Patria”.
Situado en la manzana de las luces, el Colegio Nacional de Buenos Aires nació junto al proyecto de un gran país.
Ha permanecido como institución que quiso plasmar un paradigma de excelencia.
De esto no se habla.
La cobertura periodística revela una formidable ignorancia.
El Colegio Nacional de Buenos Aires se caracterizó históricamente por disponer de un plantel docente de enorme jerarquía.
A inicios de la década del `60, nos vanagloriábamos de que los profesores del Colegio Nacional de Buenos Aires a menudo daban clase en la propia Universidad.
Era un orgullo.
En esa escuela secundaria los chicos, que ingresábamos a los 12 años, teníamos como tarea obligatoria en primer año leer a Jorge Luis Borges, Quevedo, Lope de Vega y Calderón de la Barca.
Un rasgo central del Buenos Aires era su nivel docente muy calificado, una búsqueda de la excelencia como idea central.
Esto parece que se les escapa por completo a los jóvenes que hoy conducen el Centro de Estudiantes.
Es como si ignoraran esa tradición o lo atribuyeran a una aristocracia supuestamente oligárquica, que procura el mérito como único objetivo.
El Buenos Aires no solamente ha sido un colegio de humanidades. De él han salido formidables matemáticos y científicos.
Era un colegio en donde se daba clase gran parte del año. Hoy el Colegio Nacional de Buenos Aires, de cuya rectoría acaba de ser relevada González Gass, aparece como uno de los establecimientos secundarios que menos días de clase tienen.
Permanentemente hay razones para que no haya clases, reemplazadas por asambleas, actos, marchas, eventos que, en definitiva, implican abandonar las aulas.
Colegio experimental, se planteaba altos niveles en asignaturas como Química, Física y, desde luego, las ciencias duras. Tenía (¿aun funciona?) un observatorio astronómico propio en Bolívar 263.
Se veía a sí mismo como un laboratorio de avanzada, nave insignia de la flota de la educación argentina, colegio experimental, exigente, al que no entra quien quiere sino quien puede, en términos de conocimiento, no en términos de bolsillo.
Colegio de clase media, no de oligarcas, hace medio siglo que prevalecen en sus aulas los apellidos judíos, asiáticos italianos, franceses, árabes, armenios, turcos.
Colegio de gente que se esfuerza, y donde hasta hace poco los padres instigaban a los alumnos a esforzarse porque en esa exigencia estaba la clave del presente y del futuro, recogía la lección clásica y formidable de los grandes establecimientos de avanzada en las naciones más desarrolladas
Ese Colegio Nacional de Buenos Aires ha ido dejando de serlo.
Ha ido mutando en un colegio atacado por una serie infinita de vicios y distorsiones, incluyendo una rectora como González Gass que negociaba con los dirigentes políticos del Centro de Estudiantes en los bares del barrio.
Hoy ha disminuido espectacularmente el nivel de preparación de sus profesores.
El plantel docente hoy no tiene ni punto de comparación con el que tenía Aires hasta hace apenas 20 años.
En el Buenos Aires ha prendido fuertemente el palabrerío de la “participación”.
Alumnos de 13, 14 años se consideran en condiciones de elegir al rector del colegio.
Lejos de priorizar la concentración en el estudio, que para eso es el colegio, han ido inventando operaciones y metodologías para reducir los días de clase.
La reacción de la Universidad de Buenos Aires dista de ser la más adecuada, aunque para alguno pareció inexorable.
Los manejos del rector Rubén Hallú fueron convalidados por el Consejo Superior, pero la Universidad de Buenos Aires debería tener coraje civil, vigor intelectual y decisión de avanzar en una puesta en valor de un colegio que se ha ido degradando y que hoy ya no puede ser más llamado “Colegio de la Patria”.
Las medidas que está implementado la UBA son, por ahora, parciales, improvisadas y animadas en gran medida de una ostensible ignorancia de la historia y los objetivos de este establecimiento.
La baja preparación, la mediocridad y la chatura también se han apoderado y prosperan en los propios ámbitos universitarios.

El Colegio Nacional de Buenos Aires, la propia UBA, y hasta el Senado y la Camara de Diputados, pasando por la Justicia y hasta el INDEC, son solo muestras puntuales de la masiva decadencia institucional.
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La unica razon por la que no se hace patente la caida libre es que toda la sociedad y sus instituciones caen juntas, solo la comparacion con el pasado da idea de la debacle.
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Y aunque hay mas de un ciudadano deseoso de enfrentar tal debacle, estan demasiado ocupados protegiendose como pueden de la delincuencia , la violencia y el creciente poder del narcotrafico.
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Triste, muy triste decirlo, pero la frase “el proyecto de un gran país” solo despierta sonrisas ironicas … o profunda frustracion.
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Triste, pero peor es la mentira…
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agosto 9, 2010 a las 8:19 pm
Sigo tiene que migra hacia otros hámbitos por no poder concretar el sueño de miles de jóvenes no oligárquicos como vos bien decís.
El Colegio Nacional de Buenos Aires fue paradigam de excelencia educativa, cuiando paso y veo los alumnos jugando a la panfletaria pero seductora política a una edad que no comprenden más que los extremos: pubertad y adolescencia, no son los mejores momentos para tomar decisiones maduras.
Es difícil darse cuenta por que en todo el país el acceso a una buena educación tiene cada vez más costos. Y menos redituable el “saber a medias”
me impesiona en genral el bajo nivel de aptitudes de algunos directivos estas insttuciones no sólo en Buenos Aures, hay , en todo el país.
Tdos los que aucdirmas algua vez a la educadción pública y gratuita sabemos que se corre el riesgo de no ser escuchados ni por los profesores a raíz de que hay que reunir coindiciones báscicas de politica barata ( la que no esta vbasada en estudios y experiencia ) para aprbar en algo.
Una vez un profesor me acusó de oportunista por enrostraleque cada porfesor adjiudicaba mnostas según uno fuera del aplo poítico que ese profesor y / o profesora tenía afinidad, no digamos ya afilkiaciones polítriscas genreales.
Deseo para los qwue están en los primeros pasós de una edicacion d¡secunadria obligartoria tenga el acceso que tu ve yoi, y no el plantel oportunista que pacta con los deseos pre o inconscientes plantel de sisí oportunistas que pactan con los “Yo trabajo o no tengo para las fotocopias, o venga de abajo De más o menos abajo hay millares de seres que dejan o la secundario o la universidad que merecen tener las dos cosas: estidio y trabajo. ” lamlimosna ecucatva en te´rminsode tosos somos iguales, por un a patri con inclusión son palabbras muy boinitas pero cada vez se parece más a la caridad de la señora gorda denostada en los sesenta y setente.
Hugo moyano? Un bruto muy habil en los negocios, quere mos eso para nuestros adloescentes y jóvenes que si no les va bien aqui en su pañis tajmpoco conseguirán migrar favrlablenente ?
Ojalá prime la comunidad del conosimiento cualquueire sea ciencia s duras o humanñísitcas para una intelgencia promedio el 50 % de la población sea posible alcanzar las ansiadas netas de una sociedaD en que todos los que ( DECA
Se ha perdido mucho tiempo valioso, si uno no se recibe a tiempo y con notas meritorias que dependen en mucho del o la docente cualquiera sea su nivel, tiene trabajos mal remunerados. Y la concsigueine baranca abafjo que se traduce en poco futuro.
Necesitamos menos y mejoes politicos. Si en los grandes estamnetos de los que conducen nuetsro amado terruño, son pésimos, ¿Que se deja para nuestros adolescentes y jóvenes mendigando por un aprobado?
El que no puede ser alguien de provecho para el país no consigue mejor destino si pone sus metas fuera de él, si uno migra hoy desde la pobreza o la ingnorancia ( Plagado de ello se está poblando el mundo )no obitiene mejor salida que limpiar baños con todo lo de honesto pero limitado que es sólo poder limpiar baños ajenos. ¿ Aquien de inyeligencia promedio le interesa seguir o terminar así?
¿Cuantos Favaloro nos estremos perdiendo?
Un fraterno abrazo. me sigue doliendo la Argentina..
Yo quise quedarme aquí.
Malena Gorina
agosto 9, 2010 a las 9:01 pm
Estimado Sr Eliaschev,
A mis ya 33 años, fuí una de esas chicas de clase media que usted menciona – primer generación de inmigrantes italoirlandeses – y aunque finalmente me decanté por otro colegio, “El Buenos Aires” fue una opción que evalue junto a mi familia cuando corría aun el siglo pasado y me preparaba para pasar de la primaria a la secundaria. No sé como será hoy en día, pero recuerdo con cuanto cuidado y vacilación se escogía la dirección del colegio secundario, como si fuese a definir el resto de nuestra vida. El Pellegrini, El Buenos Aires, el Liceo 9, el Santa Ana, el Bethania, el Belgrano Day School… Algunos públicos y otros privados, más o menos elitistas, todos ofrecían la misma excelencia que usted menciona. Una excelencia que como bien expresa, hoy se iguala al cipayismo u oligarquía…
Sin embargo, ya en aquellos primeros 90 los alumnos del Buenos Aires empezaban una lenta pero inexorable politización que los alejaba de los claustros. Esa vanidad y pedantería fue haciéndose visible aun entre quienes íbamos a otros colegios y nos cruzábamos con los del Buenos Aires en fiestas o alguna reunión social, que no educativa. Tengo amigas que elegieron irse de la institución por la incomodidad que les causaba el exceso de politización de las aulas y el poder del Centro de Estudiantes. Ellas querían simplemente estudiar, atravesar la adolescencia con sus complicaciones y descubrimientos, pero sin entrar en el juego de los mayores aun, menos un juego que tradicionalmente los adolescentes siempre han mirado con recelo. No le veían el sentido.
Tras el cambio de paradigma del 2001, puedo entender como, tras la caída de una Nación, sus valores se trastornan hasta tornarse en lo que son hoy: una construcción binaria donde el gris es peligroso y sinónimo de “falta de sangre”, donde las ideas se valoran en términos deportivos. Solo hay dos colores, como en la película Pleasantville, en la cual sus ciudadanos transitan sus vidas en un constante blanco y negro. En el medio, toda una generación bebió de esas aguas, y aquí estamos.
Hoy Sarmiento sería un “vendepatria” por sus ideas, ni hablar San Martín, quien estudio en España y eligió morir en Francia… Sin embargo, todas las ideas enciclopédicas, las gestas de nuestra incepción, se han visto enlodecidas por las sucias gafas de quienes han trocado nuestra identidad por otra nueva. A veces, no comprendo si esto es un resultante de aquella caída del 2001, o si la misma ya estaba planteada desde las sombras para llegar a este lugar.
Volviendo al tema que nos ocupa, el populismo en las aulas, terminará destruyendo la educación universal, laica y gratuita que ha sido la piedra fundamental de este país. Ya que en medio de marchas, tomas de claustros, protestas, elecciones y demás no quedará lugar para el aprendizaje y la contemplación. Será un mero teatro de operaciones para practicar el giro perfecto de la cintura política de los futuros gestores de lo que quede de este país. Y por otro lado, y más triste aun, quienes ya están entronizados en tribunos de la plebe seguirán enviando a sus vástagos a las mejores escuelas privadas del país y del extranjero. Cosa que mis hijos no podran hacer, ni los hijos del resto de los argentinos.
Realmente, una pena.
Un abrazo y disculpas por la extensión
agosto 10, 2010 a las 4:11 pm
dialogaría con ustedes, pero no, no podría, a la segunda palabra les diría que se metan en un sarcófago y esperen. Año 2010, pensamiento crítico, hay que pensar en contra de si mismo que es la única forma de pensamiento, pero no, ustedes se la creen, tanto pero tanto que no se dan la oportunidad. Ya renuncié a hablar con gente así, que pondera autoritarismos, obediencias, divinidades, etc. Proyecto de país… Pepe, a ustedes no les salió tan bien, asi que no impartan cátedra. Rejuvenezcan, se puede, la edad no importa, una tiene 30 y pico y pepe mil, la edad no importa, al mundo hay que hacerlo, porque se hace todos los días y mientras lo hacemos el mundo nos hace a nosotros y así dialécticamente. Subansé, rejuvenezcan, lean a borges y vayan a clases, pero es más importante involucrarse que insittucionalizarse y obedecer. Arriba Estudiantes, en las calles y a los gritos
agosto 11, 2010 a las 1:26 pm
Soy estudiante de la carrera de sociología, vivo en el sur del gran buenos aires, no milito en ningún partido… en ninguno… por desencanto, por decepción, por falta de compromiso. MIs 23 años hacen que mire con RESPETO y admiración, a esos “nenes” de 14 años, que sí pelean, luchan y dicen lo que piensan.
En primer lugar, este tipo de acciones de protesta, e incluso podría decirse que esa “decadencia” de la que hablan el autor de la nota, y alguno de los que aquí comentan, y que para mí no es tal, es resultado de el vaciamiento de presupuesto. Porque la guita se pone en otro lado, no en educación (ni siquiera en la de excelencia) no en salud… no! LA GUITA ESTA PARA OTRA COSA!
Es realmente repudiable la SOBERBIA de los ADULTOS… yo no hace mucho deje mi adolescencia, ojala nunca lo hubiese hecho, y todavía de eso me queda un poco… que horrible ver a “ADULTOS” que subestiman las acciones de unos “NIÑOS” desde la soberbia de la edad.
si ellos no crean, cambian, proyectan… viven… ¡quien lo hará?
agosto 12, 2010 a las 1:18 pm
Ezequiel y Cecilia,
Me parece que la visión que ustedes están teniendo es un poco sesgada. Están leyendo desde el preconcepto, lo binario que mencionaba antes. Alguien les vendió que “militar” en política es la única manera de gestar un cambio y… saben una cosa? Compraron chicos, compraron lo que les vendieron.
Yo leí a Borges a los 9 años, ahora leo a Velikovsky, Icke, Childress… viajo, trabajo con chicos de 20 años (organizo eventos de música electrónica entre otras cosas). Estoy fuera del sistema, no tengo cuentas bancarias ni tarjetas de crédito, ni siquiera teléfono fijo.
Así que ni autoritarismos ni obediencias Kantianas… divinidades, sí, las que vinieron con este mundo (busquen en wikipedia “panteísmo”, lean a Spinoza…).
Si se toma un razonamiento desde la negación y después el mismo se rechaza ad hominem no es un silogismo válido! Si estudian tanto como dicen habrán tenido alguna vez una clase de lógica, no?
Ustedes hablan desde una ingenuidad que parece sacada del Mayo Francés, hoy mejor reflejado desde Los Soñadores de Bertolucci que desde la realidad… Eso pasó en 1968. Los estudiantes en las calles, la furia, la belleza de lo puro.
Crean, proyecten, cambien y vivan!!! Pero desde sus corazones y no desde una estructura arcaica.
Soy anarquista, no soy una conservadora que añora los militares (recién había nacido). Parte de crecer, es no comprar TODO lo que nos venden.
Y lo que yo estoy diciendo, no es que los adolescentes no manifiesten ni opinen, pero que no lo hagan desde las estructuras partidarias manipuladas por adultos a quienes les importa muy poco la educación que tengan el día de mañana para poder proveer para sí mismos.
Tengan las pelotas de luchar por crear un nuevo mundo, ni basado en el siglo XIX (ismos que ya conocemos) ni en el status quo de la Revolución de Lenin o Mao, ni aun siquiera basado en el Mayo Francés, o en Montoneros circa 1974. Ustedes mismos respondanse, esas formas también fracasaron.
“Tomemos en serio la revolución, pero no nos tomemos en serio a nosotros mismos”
Esta frase apareció pintada en las paredes del Odeón de Paris, en mayo de 1968.
Un abrazo
Lady Astor
agosto 13, 2010 a las 3:49 pm
Como siempre mi comentario ha sido censurado (Eliaschev, el censurado censor). Sólo porque siempre inevitablemente las opiniones de Eliaschev me parecen de un simplismo increíble. Sus intenciones me parece repugnantes. Ud. no ha sido censurado, simplemente no es bueno.
agosto 13, 2010 a las 4:27 pm
Estoy de acuerdo con Cecilia. Entrar al CNBA implica un enorme esfuerzo para todos los chicos, rendir 12 exámenes, porque si bajó el nivel del CNBA, bajó aún más la educación de los otros colegios, así que entrar es sacrificado, todavía hoy, y costoso, económicamente hablando. Pero me saco el sombrero por los chicos que a la edad en que muchos pasábamos la infancia jugando, se la pasan estudiando. Lamento que siendo un ex alumno, no se ponga en lugar de los chicos, que son avasallados por la arbitrariedad de las autoridades. Se infringe una ley al no darles clases con normalidad, la ley de educación. No toman previas. No hay actividad física.
agosto 17, 2010 a las 3:51 pm
Estimado Pepe Eliaschef:
todos tenemos la tendencia a glorificar nuestro pasado, cuando éramos más jóvenes, podíamos desarrollarnos en cualquier campo y, en consecuencia, teníamos más futuro. De allí la percepción de que “todo tiempo pasado fue mejor”.
Posteriormente, cada uno va sesgando su vida hacia algunas áreas y dejando la mayoría en el camino, teniendo menos futuro y limitando sus posibilidades.
En mi caso elegí un camino ligado al ámbito académico, estudié una carrera de grado, me especialicé en el país en una carrera de posgrado y luego continué mis estudios formales en los Estados Unidos, en la Universidad de Columbia. De regreso al país, continué ligado al ámbito académico a través de la docencia y la investigación.
En su caso ha escogido otro camino, el del periodismo, sin continuar los estudios de grado o la ligazón con el ámbito académico, ni con la docencia de nivel secundario, por lo cual no se comprende como pretende usted analizar, merituar y evaluar a una institución educativa, careciendo de la formación e información mínima.
Su único dato certificado (la Rectora se reúne en un café) no alcanza para realizar una evaluación. Por el contrario le aseguro que en mi desarrollo profesional siempre fue valorado mi título del Colegio Nacional de Buenos Aires y, como docente de posgrado, sigo notando un diferencial positivo enorme de conocimiento entre los egresados del Nacional y los de otras instituciones.
En consecuencia, le sugiero que limite sus comentarios hacia áreas donde su conocimiento sea mayor o, en caso contrario, se informe con datos serios y verificables antes de hacer aseveraciones contundentes.
Lo saluda atentamente.
Juan Ignacio Doberti
PD: el observatorio sigue funcionando y puede solicitar a los múltiples egresados del Colegio que egresaron de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales que le informen sobre sus características y usos.
agosto 17, 2010 a las 4:43 pm
Vergüenza. Lo que dice este periodista, si le cabe el título, es mentira. Cualquiera que va al Colegio a acompañar a sus hijos, y se interioriza un poco de la situación, sabe que lo que se dice en esta nota no es verdad. Hoy martes 17 de agosto hay clases en el Buenos Aires gracias al esfuerzo mancomunado de alumnos y docentes, porque si fuera por las “autoridades” del colegio y la uba, el mismo permanecería cerrado. Estas autoridades suspendieron el curso de ingreso y no quieren vender las guías de geografía para que los ingresantes puedan estudiar. Cancelan el campo de deportes, suspenden las mesas de exámenes y nombran como rectora a una profesora de música de 80 años, de corte conservador, para supuestamente “elevar” la excelencia educativa. Yo fui al Buenos Aires hace 20 años, hoy cursa en esas aulas mi hija mayor y la menor está haciendo el ingreso. El sentido crítico que se forja en los chicos, para adquirir conocimientos en cualquier área, es mucho más evolucionado que hace 20 años (donde había más preocupación por los contenidos que por la mirada con que esos contenidos se daban). Es falso decir que antes el colegio era merecedor de una “excelencia” que hoy ha perdido. Además la palabra excelencia, es en sí detestable por el sentido arrogante y despreciativo que emana de la misma. El proceder del rector de la Uba deja en evidencia que no está a la altura de las circunstancias para el cargo que le toca desempeñar y va a tener que dar cuenta de ello a la comunidad educativa, y a la opinión pública en su conjunto.
agosto 17, 2010 a las 5:49 pm
Estimado Pepe Eliaschev, leí tu nota detenidamente, cuanta añoranza por los años 60
Había democracia? A si, Frondizi, Illia. Fueron elegidos por el pueblo, pero creo había partidos proscriptos. También Ongania La noche de los bastones largos!!! Que épocas, pero pasaron.
Mi hija (13 años) leyó a Borges en el primario, pero prefería a Cortazar, Girondo, y es mas hasta los malditos franceses. Ahora esta con La Odisea, (mal, no la leen de una) Marco Denevi, Jack London, Mújica Lainez, pero tuvo que abandonar un poco la lectura porque tenia prueba de latín, y matemáticas es brava. Por suerte con historia van bien porque fue tan exigente en el ingreso que ahora les resulta fácil.
También participa ¿te suena esa palabra?, se compromete, pero un compromiso que va mas allá de Casi Ángeles, y sabes que a mi me encanta, me encanta escuchar a esos chicos exigir democratización en el colegio, quizás porque hice mi carrera en la UBA, en plena dictadura, los admiro. Yo te diría que en lugar de monologar, dialogues, debatas, te bajes de tu ego.
Mi hija va al Nacional Buenos Aires y siente un orgullo muy grande, tal vez por distintos motivos que los tuyos.
agosto 17, 2010 a las 8:33 pm
Sr. Pepe: usted parece la viuda del Buenos Aires llorando por los rincones por las glorias pasadas,pero dejese de jorobar amigo! quien le dijo que los chicos ahora no leen a Borges o no dejaron el alma para aprobar el examen de ingreso o no aprenden latin y fisica y siguen peleando por una educacion publica de excelencia?De eso se trata querido ex-alumno ,de defender el Colegio, el mismo que usted venera y que miles de chicos sienten como suyo y que por una artera maniobra antidemocratica y con claros visos de jugada politica, interrumpe el ciclo lectivo e intenta sembrar el caos.Sepa usted que esos chicos junto a sus padres y docentes(claro, aunque con menos curriculum y prosapia que sus maestros)estan defendiendo la enseñanza publica.Usted y su generacion ya mostraron sus errores deje a los jovenes aprender a defender sus derechos con responsabilidad.Aqui el que dio un golpe institucional tiene nombre:Hallu que responda por ello.Atte.M.Romo
agosto 17, 2010 a las 9:09 pm
Es facil ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. La supuesta decadencia del CNBA, no es mas que un emergente de una sociedad que viene dando la espalda a la educacion publica y gratuita desde hace decadas. Mucho mas grave para la sociedad que la eventual “perdida” de un colegio secundario de elite o excelencia, es que el periodismo de este pais, con muy muy pocas excepciones, se tan pateticamente pobre en su analisis, falto de rigor en su investigacion y atravesado por ideologias sectarias.
Sr. Eliaschev, los problemas en general son complicados, y por lo tanto no son susceptibles de soluciones simples, magicas. Antes de emitir opiniones contundentes, deberia estudiar mas el problema y eventualmente podra informar de manera mas completa y realizar un analisis que resulte mas util. Si no, solamente esta emitiendo una opinion desinformada, liviana, respetable como todas, pero de poco valor en si misma y que por lo tanto esta faltando gravemente a su condicion/pretension de periodista.
Y ya que estamos, fisica y quimica, junto con matematica son las ciencias duras! Cuidado, los errores pequenyos son siempre los que minan la credibilidad de los articulos periodisticos. Hay que hablar de lo que se sabe, y para eso hay que informarse.
agosto 18, 2010 a las 9:31 am
Soy mama de una alumna del Nacional de la cual estoy orgullosa que a sus 15 años pueda y quiera expresarse justamente contra la decadencia de las instituciones que debieran garantizar la continuidad de la excelencia, no solo en el Buenos Aires, sino en todos los colegios de nuestro país. Culpar a los chicos me parece el mas desacertado de sus comentarios. El derecho a la participacion, el derecho a ser oidos, y otros mas que no se tienen en cuenta, forman parte de nuestra Constitucion Nacional al haber incorporado la Convencion de los Derechos del Niño a ella en su última reforma.
Seguramente les falta experiencia y les sobran idealismo pero lo que no les faltan ganas de defender “su” colegio y seria interesante que Ud. como parte de ex-alumnos tambien aporte a recuperar la identidad del Colegio.
Los chicos quieren estudiar, no dejaron de estudiar y preparar materias. El colegio sigue funcionando a pesar de la ausencia de autoridades. Aunque no se registran las faltas siguen concurriendo normalmente y además hacen marchas y asambleas. Tienen algo para decir, sería bueno que los escuchemos.
agosto 18, 2010 a las 5:43 pm
Coincido con Fractal. A Pepe le molestó mi comentario y como no tiene argumentos para refutarme, me censura. Fiel a su postura RADICAL. Mientras tanto, Mas Vélez, Zbar, Singer y sus correligionarios siguen destruyendo la educación pública. Bravo, censor, siga censurando, porque argumentos no va a encontrar nunca.
agosto 21, 2010 a las 6:16 am