¿Ma qué “inseguridad”?
16 de agosto del 2010 | 10 Comentarios
Se habla de inseguridad y de violencia en la Argentina.
Pero a menudo nos entretenemos y confundimos.
Las generalizaciones, la alusión deliberadamente imprecisa a los problemas existentes, terminan armando una babel de palabras cada vez más desprovistas de contenido.
No solamente no ayudan en nada a diseñar y encontrar soluciones practicas a problemas puntuales. Además, generan el epílogo más negativo.
Confunden, entretienen, distraen, hacen perder el tiempo y los problemas no se resuelven.
Uno de los eufemismos clásicos de la Argentina es hablar de falta de seguridad.
En todo caso, no hay falta de seguridad, hay exceso de criminalidad.
Una salidera bancaria no es un episodio de “inseguridad”. Esta palabra que debería ser erradicada de la jerga periodística.
Matar a un policía es un acto criminal, no un acto de “inseguridad”.
Inseguridad existe todos los días en la vía pública, en calles y avenidas, ante un tránsito que ha sido dejado a la buena de Dios.
Toda generalización es injusta y necia. No se puede atacar a “los políticos”, a “los periodistas” o a “los colectiveros”.
En el caso específico de los conductores de colectivos hay un agravante muy particular. A un periodista se puede dejar de escucharlo, leerlo o verlo. Pero no puedo dejar de tomar en consideración, antes de cruzar una calle, que un demente al mando de un paquebote de 16 metros que avanza a 90 km por hora, me pueda sacar de la Tierra y de mis seres queridos.
Si el porcentaje de conductores de colectivos de conducta criminal es ínfimo (y no tengo derecho a imputar a todos los colectiveros), no deja de ser grave una situación de la que son responsables, no solamente los empresarios privados subsidiados por el Estado del transporte automotor, sino también los funcionarios del Gobierno de la Ciudad.
El Gobierno de la Ciudad no ha tomado, en la vida real, en los hechos prácticos, debida conciencia de la gravedad de este problema.
La anomia, la confusión, la falta de prioridades que a veces uno advierte en el Gobierno de Mauricio Macri es aliada esencial del problema que ahora está cobrando una gravedad notable.
Hablo de asesinatos, no son “accidentes”, sino asesinatos producidos por colectiveros (dije colectiveros, no “los colectiveros”.
Son muchedumbre los colectiveros buenos, decentes, grandes padres y esposos, que son gente decente). Pero hay una minoría de gente que debería ser separada, ipso facto, de la conducción de estos vehículos, tarea que implica una responsabilidad civil enorme.
Nos sucede lo peor de ambos mundos.
Hay falta de responsabilidad de las empresas, socias principales de los criminales conductores de colectivos, que cruzan con el semáforo en rojo, se desplazan a velocidades absolutamente prohibidas, zigzaguean, abandonando permanentemente los carriles propios aún cuando tienen perfectamente espacio en ellos. Los dueños de estas empresas son cómplices de estas conductas.
Hay una cuota de omisión culposa y gravísima de un Gobierno que carece de una policía de tránsito adecuada y ya no puede seguir mirando para otra parte.
El hecho de que los colectiveros sigan sin ser multados individualmente es una atrocidad.
En lugar de seguir llorando víctimas fatales de la locura de los colectiveros, el Gobierno de la Ciudad tiene que poner en práctica, ya mismo, de inmediato, con urgencia, nuevas medidas que impliquen un castigo en el único órgano que les duele a este tipo de personas, el bolsillo.
¿Cómo? Haciendo responsables directas e inexcusables a las empresas de los asesinatos de los conductores de colectivos. Así se irá por la vía más rápida y más expeditiva para liquidar el problema o, al menos, reducirlo a su mínima expresión.
Hay que pegar durísimo e inflexiblemente en la billetera de los empresarios colectiveros, no de los conductores que cobran un sueldo.
Hay que ir contra los dueños de las empresas, a esos hay que hay que caerles con toda dureza legal.
Si Mauricio Macri no se decide a hacerlo, debería explicar por qué no lo hace. Solamente por la vía del castigo rotundo, irreversible, no indultable, ni amnistiable, sin moratoria, a pagar en 96 horas, se podrá obligar a las empresas a que se hagan responsables de las tragedias que rutinariamente producen sus vehículos.
Por cada atrocidad detectada por una policía de tránsito que brilla por su ausencia, se podrá restituir un poco de paz a una ciudad en donde uno sabe que cuando sale de su casa no sabe si podrá regresar.
Esta es la inseguridad real. Denuncia nuestro déficit como argentinos para aportar soluciones específicas a problemas puntuales.

Pepe, la responsabilidad por el control del transporte público no es de la Secretaría de Estado de Transportes de la Nación? No es responsabilidad de esa Secretaría la habilitación de esos transportes? No es esa Secretaría la que debe controlar a esas empresas? El Gobierno de la Ciudad es absolutamente responsable de que esos criminales al volante y las empresas que los contratan no paguen multas y gocen de absoluta impunidad para hacer lo que quieren en la calle, pero me parece que a tu nota le faltan un par de párrafos dedicados a los máximos responsables del estado del transporte. Ah, y los conductores, o los colectiveros, deberían pagar esas multas de su bolsillo tambien, o ser suspendidos como conductores de transporte público.
agosto 16, 2010 a las 5:41 pm
Brillante su analisis, Eliaschev. Apenas no coincido con su propuesta solucion. O mas bien con la voluntad de aplicarla. No creo que NUNCA los politicos quieran hacer responsable a alguien de algo. Por el contrario, la casta politica argentina defiende y profundiza LA IMPUNIDAD, porque les garantiza su libertad de despojo del pais. Llamentablemente.
agosto 16, 2010 a las 7:12 pm
Coincido con los dichos de Pepe. Pero le agregaría poder también sancionar a los colectiveros irresponsables individualmente (además de a los dueños de las empresas), ya que son conductores como el resto de los mortales que deambulamos en la ciudad ……..
agosto 16, 2010 a las 7:20 pm
Y….si Macri quiere “agilizar” el transito y pone avenidas exclusivas para colectivos, ondas verdes en los semafaros, paradas de colectivos cada 600 metros…el transito “se agiliza”, las calles se convierten en autopistas y despues el SAME sale a recoger a los muertos…
Un Muy Bien 10 Felicitado para los que reniegan de “la politica” y votan a Macri “por la gestion”…
agosto 16, 2010 a las 8:53 pm
Querido Pepe: mi información coincide con la de Arturo.
Mientras tanto aunque hace bastante que nio coduzco, me peocxupa la responsabilidad individual. A que comete la falta: la pena y la culpa.
Estoy de acedo con vos en que la generelalización es necia e injusta ( Cosa qe en una arranque suelo hacer, si bien lo menos posiblee pero lo hago ) no es justa con los seres humanos que conducen con respeto y habiilidad en lo que se refiere al transporte público, ganándose el pan diario.
Como siempre, me dejás pensando.
Un cariñoso y fraterno abrazo.
Malena Gorina
agosto 16, 2010 a las 9:17 pm
Totalmente de acuerdo Pepe. Sin embargo, sería muy extraño que justamente Macri castigue a algún gran empresario.
¿En que estaban pensando cuando lo votaron? Claro, de eso se encarga Tinelli.
Me pregunto como se desarma este monopolio de la impunidad de los poderosos aliada al fomento de la estupidez.
agosto 16, 2010 a las 10:24 pm
Muy buena tu nota Pepe. Hoy todo el mundo esta hablando de un problema que es recurrente. Hasta que no se haga responsable a los que manejan y a las empresas por imponer horarios que no se pueden cumplir, esto seguira. No hay nadie que los controle.
agosto 17, 2010 a las 11:11 am
Me olvidaba de la CNRT, Comision Nacional de Regulacion del Transporte. En la pagina de la CNRT, en el capitulo destinado al transporte publico urbano, dice:
Obligaciones de la Empresa
v Cumplir y exhibir en los vehículos el recorrido de la línea, los horarios y cuadros tarifarios autorizados.
v Prestar el servicio con vehículos habilitados ante la C.N.R.T. que cumplan con la revisión técnica obligatoria cada 6 meses.
v Prestar el servicio con conductores que posean la licencia nacional habilitante al día. Dicha licencia implica la aprobación de exámenes destinados a evaluar la aptitud psicofísica.
v Cumplir con la frecuencia establecida en horarios nocturnos para los servicios troncales. De 22:00 a 24:00 un servicio cada 15 minutos y de 00:00 a 4:00 un servicio cada 30 minutos.
v Respetar el nivel permitido de emisión de gases contaminantes y/o ruidos.
v Poseer instalaciones afectadas en forma exclusiva a la guarda de vehículos fuera de servicio, estando prohibida para tal fin la utilización de la vía pública.
v Recibir los reclamos del usuario a través de una línea telefónica de cobro revertido cuyo número debe ser exhibido en el exterior e interior de los vehículos.
v Responder por escrito los reclamos de los usuarios en un plazo de treinta días de haberse recibido.
Obligaciones del Conductor
v Tratar con respeto y consideración a los usuarios.
v Conducir en forma prudente respetando las normas de tránsito y la velocidad autorizada.
v Cumplir y hacer cumplir las disposiciones relativas a personas con movilidad reducida.
v No conversar con los pasajeros.
v No abandonar el puesto de conducción durante la prestación del servicio.
v Respetar la prohibición de fumar.
v Respetar la prohibición de escuchar radio.
v No cumplir tareas de expendio y cobro de boletos.
v Respetar la parada establecida deteniendo el vehículo junto a la acera en forma paralela al cordón.
No es un buen chiste??
agosto 17, 2010 a las 12:58 pm
Las funciones de la CNRT son, o mejor dicho, deberian ser:
La COMISION NACIONAL DE REGULACION DEL TRANSPORTE es un ente autárquico que en el ámbito de la SECRETARIA DE TRANSPORTE controla y fiscaliza el transporte terrestre de jurisdicción nacional.
Tiene competencia en:
v El transporte automotor de pasajeros
Urbano de las líneas 1 a la 199
Interjurisdiccional de media y larga distancia
v Los trenes y subterráneos de la Región Metropolitana
v Los trenes de pasajeros de larga distancia
v El transporte automotor y ferroviario de cargas
v La Estación Terminal de Omnibus de Retiro
Funciones
La Comisión tiene como funciones el control y fiscalización de los operadores de los servicios de transporte automotor y ferroviario de jurisdicción nacional, asi como la protección de los derechos de los usuarios.
Misión
Intervenir en nombre del ESTADO NACIONAL, en todo lo que sea relativo al transporte automotor y ferroviario, otorgadas o a otorgar en el futuro a las Provincias como al sector privado.
Entender en la regulación relativa a la seguridad del transporte automotor y ferroviario en todo el terrotorio de la REPUBLICA ARGENTINA, incluyendo los servicios cuya explotación se transfiere en concesión tanto a las Provincias como al sector privado.
agosto 17, 2010 a las 1:00 pm
Pero… no es Macri dueño de empresas de transporte?
agosto 17, 2010 a las 2:19 pm