De esto nadie dice “mu”

21 de agosto del 2010 | 4 Comentarios

Los talibán lapidaron hasta la muerte a una pareja acusada de adulterio en Afganistán.
Lo relata minuciosamente “El País” de Madrid:
“A pesar de no regir el país, desde la invasión estadounidense de 2001, los talibanes siguen aplicando su propia justicia de acuerdo con su interpretación de la Sharía, o Ley Islámica, en la zona de Afganistán, en las que se han hecho fuertes gracias a su continuada campaña de insurgencia contra el gobierno legítimo de Kabul.”
Los detalles, escabrosos, deben ser relatados.
“El domingo recuperaron la práctica de la lapidación para matar a una pareja acusada de adulterio en Kunduz (Afganistán). La lapidación, junto con los latigazos y las amputaciones, era un castigo común en Afganistán entre 1996 y 2001, años en el que los talibanes controlaron el país”.
“El hombre, de 28 años, identificado solo por su nombre de pila, Qayum, estaba casado. Sin embargo, y según ha revelado Amnistía Internacional, había huido a Pakistán con una mujer identificada de 20 años, soltera y prometida a otro hombre” agrega. El desenlace es escalofriante:
“Durante su fuga, sus familiares pudieron contactar con ellos y les prometieron que, si regresaban, les perdonarían y les permitirían casarse sin problemas. Lo hicieron. Cuando regresaron a Afganistán, donde se alojaron en casa de unos amigos, fueron entregados a los talibanes. Fueron sometidos a un juicio sumario y lapidados inmediatamente, por separado, ante unas 150 personas. La del domingo es la primera ejecución por apedreamiento en público en Afganistán del que se tiene noticia desde la caída de los talibanes, pero no la primera condena a muerte de una pareja adúltera afgana por la interpretación fundamentalista del Corán”.
Entre los países islámicos que mantienen la práctica de la lapidación, se encuentran Arabia Saudita, Somalia e Irán.”
Estamos ante una nueva manifestación de un modo de ser y accionar que trasciende mucho al Afganistán todavía dominado por los talibán.
Se dice que son fundamentalistas, pero ¿qué quiere decir ser “fundamentalista”? Es llevar la noción de los fundamentos de una cierta concepción religiosa y cultural a extremos de intolerancia y dogmatismo absolutos.
Más allá de Afganistán, subsisten muchos casos de tradición bárbara y arcaica, en la República Islámica de Irán, en el Reino de Arabia Saudita, e inclusive en países que tienen gobiernos aparentemente laicos o no confesionales, como Siria, Túnez y Argelia (que estuvo en guerra civil feroz contra terroristas fundamentalistas).
Son núcleos de atraso, retardatarios que imponen, entre otras cosas y en primer lugar, que la mujer siga estando escandalosamente sometida al hombre.
En el mundo islámico, en general y no solamente en de las naciones donde prevalece el fundamentalismo islámico más virulento, la mujer sigue siendo ciudadana de segunda y tercera categoría.
Son sociedades entera y completamente machistas, en las que no solamente está autorizado que el varón viva en poligamia, sino donde la mujer no tiene acceso a prácticamente ninguna consideración ni función de importancia en la vida social, al margen de la familia.
Dios, hogar y familia: en las sociedades islámicas fundamentalistas, ésos son los territorios de la mujer, su prisión objetiva de la mujer.
Y aún cuando ha habido una evolución importante en el papel de la mujer en esos mismos países, como Irán y Arabia Saudita, también es cierto que cuando se compara la evolución de las responsabilidades, educación y formación de las mujeres en estos países con el resto del mundo, la mujer islámica, sea en países árabes como en los no árabes (Irán) permanece claramente en un lugar de retroceso, en un lugar secundario, visiblemente impedida de poder desarrollar todas sus potencialidades.
La tradición opera en estos países como un mecanismo de explotación y control.
Explotación y control ejercidos no solo por el género masculino en general, sino también por las estructuras de poder que gobiernan esos países.
Sin embargo, hay una falta absoluta de reacción, protesta y cuestionamiento proporcionales a estas realidades horribles, como la lapidación por adulterio y la persecución de la mujer.
No hay reacción acorde en quienes se denominan progresistas o de izquierda, ni en las sociedades laicas, como la nuestra, donde muchos se ubican a la vanguardia de todas las formas de la innovación (matrimonio igualitario, aborto no punible), pero no levantan la voz ante la tragedia de la mujer en las sociedades islámicas.
Por el contrario, cierran la boca calculadamente y se convierten de esta manera en cómplices directos de ese status-quo retardatario
El caso paradigmático a nivel internacional es la recepción que le da Fidel Castro a Mahmud Ahmadineyad, cuando en 2006 el líder iraní visita La Habana y produce un encuentro de características históricas con el líder de la Revolución Cubana.
Castro, desde el comunismo, ateo y laico, admitió así que los enemigos de sus enemigos, son sus amigos. O sea que si la República Islámica de Irán, con sus códigos, su conducta, su actitud, su tradicionalismo soberbio y autoritario, está de punta contra los Estados Unidos, se convierte en amiga de una Cuba que abraza el comunismo.
Esa actitud de hipocresía y cinismo estratégico repite la izquierda en general.
El progresismo argentino no se anima a decir una sola palabra crítica de los Talibán o del fundamentalismo iraní que pueda ser interpretada como una convergencia de hecho con los Estados Unidos.
Esta reflexión debe hacerse para comprender lo que sucede en estos países y entender, consecuentemente, el sentido de una guerra y el sentido de una lucha militar.
Estas sociedades del fundamentalismo islámico, además de imponer en sus países el más obsoleto, arcaico y reaccionario modo de vida, son las mismas que auspician la guerra santa de la Jihad Islámica, un fundamentalismo beligerante y activo para colonizar a un Occidente al que llaman “infiel”.
Con enorme cinismo, quienes insisten en llamarse progresistas convalidan la dominación de regímenes feudales y reaccionarios con los que terminan identificados.

4 Comentarios »

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  1. Jopa dice:

    También cansado de los lugares comunes del progresismo, abrí un blog: http://progreperonotanto.blogspot.com

  2. Malena Gorina dice:

    Querido Pepe: claro y terrible comentario editorial sobre el destino de la mujer y/o todos los hallados impuros por una ley que no es milenaria y se interpreta como le gusta a cada grupo religioso.
    Lo del fundamentalismo es un peligro horroroso que está en todo el mundo, incluso en mi amado país, la Argentina. Pero los crímenes cometidos por los talibanes y, que por lo visto, por miedo que no crea sea eso lo que el Dios pida, se lapidan personas por no cumplir por leyes que como en distintas creencias, religiones o no, no se constatan según los estudiosos del tema.
    ¿El silencio de la izquierda? En la base está la deshonestidad intelectual, y agrego yo un corazón de piedra, no de carne, como figura en “Los libros”
    la venganza no está como tal aceptada ni en la Torá, sí la palabra justa e inspirada de Moisés y los profetas etc.. Si se comete una injusticia la pena será acorde con la justicia, no más.
    Acá, y no creo sean los únicos en el mundo, hay ensañamiento y crueldad.
    A pesar de las firmas que juntamos no se pudo evitar esta doble lapidación.
    Acabar con lo occidental era consigna en los ’70. ¿Tanto conocemos de Oriente? Yo, por los diarios, los que han viajado al Oriente y a países donde el exterminio o castigo por no ser fundamentalista del orden que sea político y “religioso”: cada uno encubre al otro y en el nombre de Dios se cometen terribles injusticias que quedan impunes y crímenes como los que vos mencionás por caso testigo.
    Por gente amiga o familiares que han viajado para conocer otras culturas y periodistas como vos que tenés razón: se habla de muchos delitos cometidos, por acción fundamentalista donde quiere que esté, u omisión, pero, al menos yo, no hago de esto motivo de conversación ni urgencia para que le prensa gráfica, radial o televisiva se ocupen de un tema que, como todo lo que no se corrige, se agudiza.
    ¿Cómo no se denuncia ni hacen de ello una conversación urgente, los que tenemos la información, que hoy en día en paises alfabetizados corre por todo el mundo vía Internet, vía lo que sea pero CIERTO Y CRUEL?
    De esto ni mu. A veces se juzga un fundamentalismo desde otro igual o peor. Por eso lo de derecha e izquierda… ¿Desde dónde haciendo que? No digo que no existan, mi experiencia es haber, desde el llano, encontrado gente revolucionaria de izquierda o no, pero me llamó la atención desde muy jovencita la incoherencia de los charlatanes de izquierda: eso no porque es negro, el otro es judío fundamentalista, el otro hace veinte años es homosexual. ¿Cómo y por qué, si -además- no tiene dinero ni es alumno bueno como psicólogo, lo ayudás a estudiar lógica? Por eso mismo, porque está muy sólo y es tristón. y bueno aunque no sea un cuadro de… una izquierda pacata y fundamentalista. Duele pero eso yo lo he vivido mucho, aunque me digan: ese no robó y no peculó; pero el deseo de poder los ciega, al punto de la ominpotencia que lastima tarde o temprano, y alguno he visto que cuando llega al poder lo usa para sus amigos (de izquierda o derecha, para ser ecuánimes): el que no vive como piensa termina pensando cono vive.
    Recuerdo una de las frases de Ernesto Sabato que decía: a veces el progresismo es reaccionario y la reacción es progresista, no hay que ensañarse. Me mantengo en contacto en fechas especiales, y se que ha recibido para su fundación algún subsidio de los Kirchner, no me dió bronca, ya lo sabía, me da pesar que eso quede como un mal final, malo para Enesto, que como a todos los grandes hombres que quise y admiré, le pasá algún derrape. Yo deposito mi confianza en esa fundación, también creo que su amistad con Saramago le hizo poner en España en los años de su vejez, su último libro, que los palestinos necesitan tener una tierra, eso mismo dijo ayer Barenboim. Lo último que lo alejó de los niveles académicos que supo conquistar por trabajo y talento. Yo me pregunto: haber comulgado por primera vez a los ochenta y pico de años, ¿lo transforma en un vil ser humano, kantiano, occidental y cristiano? (caballito de batalla de los años sesenta y setenta) o en un insulto?

  3. Joel dice:

    “…y que el dolor me sea indiferente” o algo parecido, ¿no?
    “Los enemigos de la sociedad abierta” o los que se niegan a aprender “las lecciones del siglo pasado” diría Popper. La intolerancia los une. El líder cubano y los fundamentalistas religiosos violan derechos humanos y la “izquierda” se sigue haciendo la distraída (ya van décadas). Lo hacen abiertamente, con total descaro e insensibilidad. ¿No ha reconocido Conti que “no tiene problemas en ser stalinista” (cuando incluso la menos audaz de las viudas del marxismo habla de un “Lenin buenito” y un Stalin traidor y malo)? Mi hermana, de 15 años, lo vio por TV y cuando me lo contó (estaba asombrada por el “compromiso” de Conti) le contesté que debe haber dicho Lenin y no Stalin, discurso que tiende a confundir pero es común. Tuve que ver para creer. ¿Qué hace cualquier partido democrático ante tal afirmación? La aparta de la fuerza política. En fin, en el mundo se violan derechos humanos de forma arcaica, pero en Latinoamérica las libertades se están viendo reducidas y amenazadas por gobiernos autoritarios que con maliciosa creatividad inventan formas menos torpes y más astutas pero con fines similares. Chávez revindica, sin criticas de los mal llamados progresista, a Castro, Lenin, lidérese las FARC y al dictador nacionalista peruano Velasco Alvarado -que al igual que J. P. Feinmann se la agarró con el Pato Donald imperialista para proteger al pueblo del pato y del “imperialismo cultural”-.En 6-7-8 la mentira reina: “Al régimen cubano no lo podemos llamar dictadura, hay que buscar otros calificativos” decía un “intelectual” negacioncita; respuestas de los panelistas tan contestatarios: cero. “…y que el dolor me sea indiferente”.
    La democracia es un sistema que protege al débil del fuerte, tiene el fin de impedir el abuso, la opresión y la impunidad y tiende al bien común. Existe gracias a la capacidad del hombre de actuar con respeto, tolerancia y, si se puede decir, con bondad. Pero la capacidad que este tiene de actuar en contra de estos principios la hace casi necesaria. Si todos fuésemos perfectos -y ocurre lo contrario- no haría falta ni ley, ni derechos, ni justicia, ni democracia.
    En cuanto al terror en los países que creen en la “guerra santa” o predican la teocracia:
    NO es el Islam el problema sino sus interpretaciones, está claro. Pero también es cierto que los sistemas democráticos nacieron de sociedades con: Ateismo humanista y liberal, judaísmo y un cristianismo reacio a la arbitrariedad del catolicismo más recalcitrante. Es imposible negarlo: las religiones –cualquiera sea- organizadas en estructuras que tienden a establecer un orden como si el mundo todo fuese su templo (eso es fanatismo) han desarrollado ambientes propicios para el abuso de poder. La vimos en los países fascistas con su “nacionalismo católico” y lo vemos hoy en los jihadistas. Y también vemos que en Japón o en Corea del Sur (y similares) donde si bien la religión a influido mucho, esta no fue un obstáculo para el desarrollo de la democracia. Es también necesario señalar que el ateismo marxista generó el mayor genocidio conocido.
    Repito que el problema, para mi, no es qué religión se abraza, sino la interpretación que legitima la violencia. Thomas Paine (claro ejemplo de una sociedad que se fundó en tolerancia, ateo y padre fundador, compañero de varios teístas) decía: “La fe en un Dios cruel hace cruel al hombre”.
    La deshonestidad intelectual del setentismo lo hizo abrazar el peronismo (“copar el movimiento”, se decía. Movimiento que se cansó de encerrar socialistas en los 40 y 50). La “teología de la liberación” es un claro ejemplo también, por lo menos en hacer del “marxismo” un mandamiento divino y profecía; otro ejemplo es cuando se dicen keynesianos (en los 60 y 70 y antes también, el keynesianismo era “disfraz de la democracia capitalista, trampa del capitalismo”). Esa deshonestidad es la que usan para justificar los linchamientos en Bolivia en nombre del multiculturalismo ¡los mismos que se peleaban con Santa Claus y el pato de Donald! No fue joda el libro “Cómo leer al pato….” Y no creo que cuando José Pablo Feinmann habla de “atacar” a las producciones de Disney sea un chiste. De ahí la ley de medios nacionalista, anti- cosmopolita y anti-multicultural. La misma deshonestidad que usan al darle a Diego Gvirtz un lugar en la TV “pública” cuando ya tiene dos programas (TVR y Duro de Domar) que son muy parecidos, (los tres son una especie de retroalimentación: uno se hace con lo que dice el otro y así sucesivamente). Tenía dos programas muy parecidos y le dan en la TV pública un tercero casi idéntico a los otros, ¿pluralidad y desconcentración? El Kirchnerismo es un invento, una mentira dañina.
    Para terminar, y lo triste, es que los argumentos de los K son muy débiles y/o contradictorios y la oposición, en general, no tiene un argumento claro, una alternativa bien explicada. Si no hay con ver a Cox en 6-7-8 cómo con sólo contar lo que pasa y llamando al pan pan y al vino vino y lo antidemocratico antidemocratico dejó a los K haciendo lo que mejor hacen: negar y mentir. Saludos

  4. Lukas dice:

    Un acto de justicia. Según el concepto de justicia al que parece adherir el pueblo talibán (al que pertenecían los criminales ejecutados).
    Repudio la sanción.
    Tampoco me agrada que cientos de criminales sean legalmente ejecutados en el mundo “occidental y cristiano”.
    Con suerte alguna potencia (moralmente superior, se entiende) nos invada y nos enseñen que la silla eléctrica y las inyecciones letales son “una barbaridad”.

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