Auto de autor II
Por Guillermo Cantón | 5 de Febrero del 2010 | Sin comentarios
Estuvimos unos días de vacaciones por el sur y la primera parada fue en El Chocón. Visita obligada en la villa es el Museo Paleontológico Ernesto Bachmann. Allí, en una gran sala se encuentra el Giganotosaurus Carolini, el original y una réplica completa. Me llamó la atención que junto a los gigantescos huesos del dinosaurio estaba estacionado este curioso vehículo. Según dice el cartelito, este “buggy” fue construido por el propio Carolini, descubridor del Giganotosaurus, a partir del chasis y motor de un Skoda 68 checoslovaco, con el propósito de recorrer la zona de exploración y trasladar los restos fósiles hasta un laboratorio de campaña. A mi me pareció más extraño que alguien encuentre un Skoda 68 en medio de ese desierto que un dinosaurio gigante. Y la curiosidad es más fuerte que yo. Resulta que don Ruben Darío Carolini no fue al Chocón a buscar dinosaurios, fue en 1969 a trabajar como jefe de mantenimiento de grandes camiones en el comienzo de la construcción de la represa. Después pasó a Hidronor y a partir del 88 comenzó con su autodidacta búsqueda de fósiles. El 25 de julio de 1993 descubrió, con la ayuda de su buggy Skoda, los restos de lo que resultó el dinosaurio carnívoro más grande del mundo. Nadie me lo confirmó, pero yo supongo que el Skoda checo vino junto con otros vehículos, gigantocamiones para la obra, made in la URSS. Más sorpresas, Don Carolini no solo es un paleontólogo autodidacta, ¡también mecánico! Bueno, no aprendió solo, después de dejar la escuela en quinto grado para empezar a trabajar, su papá le enseño el oficio. Y el pequeño Ruben Darío aprendió.






















