Ventimiglia: la ultima frontera abandonada por Europa

Ventimiglia

por Angelo M. D’Addesio

Mons. Antonio Suetta, Obispo de Ventimiglia describe la situación en la ciudad de “frontera” entre Italia y Francia, que vive la tragedia de centenares de migrantes bloqueados con un sentido de abandono por Europa y la exigencia de turismo y ayuda.

¿Usted como Obispo de Ventimiglia puede explicar como la ciudad y la iglesia estan enfrentando la tragedia de la inmigración y con cuales resultados?

La tragedia de la inmigración empezó en Ventimiglia durante el verano 2015 después de la llegada de los primeros profugos para ir en Francia y fueron obstaculados. Entonces la Caritas con algunas organizaciones de voluntarios comienzó a desarrolar una asistencia minima (comida, ropa, informaciones) estimulando a las instituciones para la creación de un centro de acogida en el centro de la ciudad en lugares proximas a la estación ferroviaria. Ese pequeño centro fue desmantelado en el año siguiente, antés del verano en coincidencia con la visita del Ministro del Interior Alfano. Desde entonces empezó lo que impropiamente se sigue llamando “emergencia”, aunque esta emergencia no viene de un fenomeno improviso sino más bien de una reacción que viene más tarde y que se revela escasa y fragmentata.
En el pasado verano la abiertura de la iglesia del barrio “Gianchette” con numeros mucho más grandes que la capacidad posible finalmente inició en el Campo del Parco Roja, administrado por la Cruz Roja Italiana con muchas carencias y problemas.
La Caritas con muchas asociaciones siguió su acogida y asistencia sobre todo paras los más debíles, mujeres con niños y menores no acompañados.
En los ultimos tiempos el inicio del verano generó un nuevo método de emergencia y de facto se registra un significativo incremento de las personas en ciudad que no obtienen una solución apropiada.
Se puede decir que el empeño de las instituciones de los voluntarios y de los ciudadanos permitió la gestión del fenomeno sin problemas graves y eventos socialmente peligrosos como tensión, crimen o epidemias.
En contra la situación impulsó al territorio para una profunda reflexión y un estilo de acogida que honra Ventimiglia.

En su diocesis, el problema de la inmigración y de la longa duración de permanencia de los migrantes y la necesidad economica del turismo en el territorio: ¿cual es la disposición de la población?

La población muestra señales de cansancio y con frecuencia lamenta la falta de medidas adecuadas. Sin embargo yo creo que el turismo no fue afectado en gran medida y que los verdaderos problemas para una politica de promoción turistica no son causados tan de la presencia de los migrantes, que podría ser organizada mejor en respecto de la ciudad, sino también por problemas estructurales que se arrastran desde hace años y ven nuestro territorio olvidado: hablo de infraestructuras, incentivos y de indolencia burocratica que sofocan las mejores iniciativas desde su nacimiento.

Suetta

¿Cual es su opinión sobre la postura de cierre y bloqueo de Europa que se está viviendo en Ventimiglia, ciudad de frontera aunque la frontera oficial ya no debería existir?

Es inconcepibile que una sola nación puede realizar una estrategia autonoma en frente a una politica comunitaria de acogida y que, particularmente hacia Italia, esto represente una carencia muy grave de solidaridad y de colaboración. Una clara contraddición respecto a lo que se proclama como Comunidad Europea.

¿Que piensa de “Ius Soli”, el derecho de convertirse en ciudadanos italianos para todos los que nacen en el territorio italiano en aprobación en el Parliamento y afectado por el debate sobre inmigración?

El Ius Soli, en las varias medidas de ejecución propuestas, constituye una meta de civilización en un escenario cada vez más global. No es posible buscar medidas de comunión que solo envolven algunos aspectos (economia, moneda, comercio, defensa…) conectados con fuertes intereses y luego se evita a esas formas de “ciudadania del mundo”, sobre todo a los más débiles, la garancia de aguantar las repercusiones de esta globalización. Yo pienso que el derecho y la obligación de una persona nacida en el territorio nacional de sentirse y vivir como un ciudadano de esa nación sea la directa consecuencia del sistema mundial que se está realizando y que nos consideramos como el unico bueno y posible.

Papa Francisco trazó un curso ¿Cual es su visión futura sobre acogida, seguridad, convivencia entre los pueblos de diferente cultura y religión en un escenario así dificil?

Aparte de la soluciones, no simples que hay que buscar y realizar como base de un metodo y no solo como correción o hueso, yo creo que el camino maestro sea lo del verdadero dialogo, basado sobre conocimiento, respecto, acogida y specialmente superación de los conflictos y de las causas. Papa Francisco justamente no se descanse repetir que es una hipocrisia hablar de “guerras de religión” y “conflicto cutural”. En contra hay que tener animo, porqué las fuertes tensiones que turban la existencia de la humanidad y la dividen, para dirigirla hasta escenarios de guerra extremamente peligrosos, son las consecuencias de una oposición entre intereses financeros y especulativos y que la paz debe ponerse en pratica y construida con dialogo y verdadera promoción y creando una verdadera justicia para los más pobres y debíles.

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *