Un tal Alberto Fernández estuvo en Washington…
9 de Febrero del 2010 | ComentariosSigilos en la noche se podría llamar la película. Parece ya ésto un film de espionaje. Nadie habla, pocos comentan, no hay comunicados oficiales y sí desmentidas.
Alberto Fernández, ex Jefe de Ministros del gobierno de Kirchner, apareció en Washington horas antes de la Nevada del siglo. Estuvo antes del fin de semana pasado en esta capital casi de improviso. Es notable que casi de incógnito (según destaca un matutino argentino) logró reunirse con dos de las figuras de Estados Unidos que más peso específico tienen para la región. Nos referimos al Subsecretario asistente para el Hemisferio Craig Kelly (del cual ya habíamos comentado días pasados que podía retomar la relación con Argentina vista la problemática gira que tuvo su jefe Arturo Valenzuela en Buenos Aires) y con Dan Restrepo, el delegado para la América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional que le reporta directamente al Presidente Obama.
En un detalle de su paso por estas tierras brindado al diario Clarín (comentado por la corresponsal Ana Barón), Alberto Fernández (que tiene muy buenas relaciones con Tom Shannon el anterior Subsecretario y actual embajador estadounidense en el Brasil y que además pareciera que opera como un sub-delegado regional visto un cortocircuito que tuvo esta semana con Venezuela), reconoció a Clarín que entre los temas que se tocaron estuvieron: la salida de Martín Redrado del Banco Central, el Fondo del Bicentenario y además respaldó personalmente a Mercedes Marcó del Pont. También defendió al peronismo, pidió un recambio dirigencial y conversó sobre la posibilidad de que Reutemann reconsidere su candidatura a la presidencia en el 2011.
Pero la sorpresa más grande de todo ésto es cuando se refirió al embajador Héctor Timerman -al cual no llevó a la reunión-, y del cual surgió una frase que luego desdijo ayer en un reportaje en TN: “Lo tienen entre ceja y ceja en el Departamento de Estado por lo que pasó con Valenzuela” habría sido la excusa. Luego en la televisión habría aclarado que “en ningún momento le hablaron mal del embajador” (según consta en un cable de Telam).
Pero siguiendo con el orden de la información, el embajador reaccionó pareciera sorprendido por estas declaraciones e hizo llamar telefónicamente a su segundo José Perez Gabilondo al Departamento de Estado (Timerman está en Buenos Aires). Gabilondo se comunicó con algunos funcionarios que se reunieron con Fernández (Alberto) para saber “que temas se trataron”.
“Quisimos aclarar si en la reunión habían preguntado sobre el Banco Central y nos respondieron que en ningún momento se trató el tema porque es un tema doméstico y no nos metemos” le respondieron a Gabilondo. Es más, le aclararon que Fernández trajo el tema del Banco Central a la reunión (según destaca un cable de la agencia Telam).
Resulta sorprendente que el “Departamento de Estado”, que supuestamente atiende temas de “Estado”, atienda (y lo repetimos) a ex funcionarios que se presentan sin su embajador del país o sin consultar con éste (pues vemos que Timerman tuvo que preguntar de que se habló en la reunión).
Es por demás una situación extraña, en la que cabe preguntarse que “papel” o “rol” cumple Alberto Fernández más allá de ser un importante contacto para los norteamericanos. Recordemos que cuando Arturo Valenzuela estuvo en Buenos Aires, también se reunió con Alberto Fernández en Buenos Aires.
Pero no solo el desorden viene de la Argentina. También parece que en Estados Unidos están desdibujados los puentes oficiales, y luego tienen que salir ellos mismos a aclarar las reuniones “secretas” a los funcionarios argentinos. Desde ya no hay información oficial sobre dicha reunión que provenga del Departamento de Estado.










Andy Jud