¿Qué pasó en Hong Kong?

Durante la última semana las calles de Hong Kong fueron un mar de manifestantes, con decenas de miles personas acampando en puntos estratégicos de la ciudad. Desde este lunes sus números se han visto drásticamente reducidos, pero algunos líderes del movimiento han declarado que no piensan volver a casa.

¿Quiénes son, qué piden y qué les han ofrecido las autoridades?

Masa-AP

Las manifestaciones pro-democracia llegaron a juntar cientos de miles de personas en las calles de Hong Kong. (foto: AP)

Los medios generalmente pintan el conflicto como una puja entre jóvenes manifestantes pro-democracia y un gobierno local al servicio del Partido Comunista en Beijing.

Los manifestantes pertenecen a varias organizaciones incluyendo el grupo de partidos políticos conocido como los pan-demócratas, algunos sindicatos profesionales, grupos religiosos y asociaciones estudiantiles como la Federación de Estudiantes de Hong Kong y Scholarism, liderada por Joshua Wong, que con tan sólo 17 años de edad se ha convertido en una celebridad en los círculos activistas. Estos diversos núcleos se unieron al movimiento Occupy Central with Love and Peace (Ocupemos Central con Paz y Amor), que convocó a las manifestaciones pacíficas en el distrito de negocios de la ciudad.

Joshua Wong

Con tan sólo 17 años, Joshua Wong, líder de la organización estudiantil Scholarism, personifica el movimiento pro-democracia. (foto: Joshua Wong/Facebook)

Las autoridades se encuentran personificadas por Leung Chunying, el ejecutivo-en-jefe de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, el estatus oficial de la ciudad bajo la ley china. Leung obtuvo el cargo gracias a 689 votos de un Comité Electoral de 1200 miembros, la mayoría de los cuales son aliados de Beijing.

Leung

Leung era relativamente desconocido cuando fue nombrado ejecutivo-en-jefe por el Comité Electoral. (foto: Simon Song)

Desde que fue devuelta a China por los británicos en 1997, Hong Kong se ha regido bajo el innovador pacto de “un país, dos sistemas” que garantiza que hasta al menos el año 2047 la isla podría mantener su sistema capitalista y cierto grado de autonomía. Ese grado y su forma fueron codificados en la Ley Básica.

La Ley Básica es una cuasi-constitución, que entre otras cosas, define como objetivo la elección del ejecutivo-en-jefe y del Consejo Legislativo a través del sufragio universal. Bajo dominio británico, los gobernadores eran nombrados directamente por la reina, o sea que las mismas autoridades chinas que le dieron al mundo la masacre de Tiananmén y la persecución a los practicantes del Falun Gong, accedieron a extenderle a los habitantes de la isla una libertad que nunca habían tenido y que en la China continental permanece inimaginable.

Mapa HK

El mapa de Hong Kong que aparece en el documento de la Ley Básica. Hong Kong comparte frontera con la ciudad de Shenzhen, establecida como una Zona Económica Especial en 1978 para atraer inversiones de la isla. (fuente: Ley Básica de la Región Administrativa Especial de Hong Kong)

Pero implementar la democracia de un día para el otro puede resultar problemático cuando las instituciones necesarias no existen, y realmente se le tiene que dar mucho crédito a China por lo que logró en estos 17 años. Los ejecutivos-en-jefe sirven mandatos de 5 años y a cada elección se han ido reformando las leyes para que las elecciones sean más inclusivas. El Comité Electoral, cuyos miembros son elegidos por asociaciones industriales, profesionales, laboristas, sociales y políticas (conocidos como “constituyentes funcionales”), pasó de 400 miembros a 1200; el Consejo Legislativo pasó de ser compuesto en su mayoría por miembros del Comité Electoral a ser 50% compuesto por miembros votados directamente por la población.

La controversia actual se centra en lo que muchos habitantes de Hong Kong ven como una promesa hecha en el 2007, cuando se debatía la posibilidad de que en el 2012 el ejecutivo-en-jefe sea votado por sufragio universal. A través del Instrumento 21 anexo a la Ley Básica, Beijing decidió negar el voto universal en el 2012 pero comprometerse a permitirlo para las elecciones del 2017. Sin embargo, también escribió una condición: antes de esas elecciones, el gobierno de Hong Kong debería presentar su propuesta al Congreso Popular Nacional para su aprobación.

Eso ocurrió este año, y la respuesta recibida el 31 de agosto desilusionó a gran parte de la población. Beijing decidió que podría haber sufragio universal, pero que los electores tendrían que elegir entre dos o tres candidatos nominados por al menos la mitad del Comité Electoral. El Partido Comunista ejerce gran influencia sobre los constituyentes funcionales, así que en la práctica ningún candidato sin el beneplácito de Beijing tendría la chance de ser electo.

Fue después de ese anuncio que las manifestaciones comenzaron, aunque en un principio eran de tamaño limitado y compuestas en su mayoría por estudiantes. Su principal demanda era que la nominación de los candidatos sea por proceso abierto, para que cualquier ciudadano pueda participar.

En un principio las autoridades toleraron las manifestaciones, y hasta permitieron contra-manifestaciones. Pero cuando el movimiento Occupy Central se unió a los estudiantes el lluvioso domingo 28 de setiembre, la policía fue ordenada a dispersar a los manifestantes. A pesar de usar gas lacrimógeno y gas pimienta no lograron desalojarlos, y el humilde paraguas, que los manifestantes improvisaron como escudo, se convirtió en el símbolo de la “revolución”.

Paraguas

Una de las imágenes de la manifestación que se volvió viral. (foto: AP)

Paraguas y policía

El paraguas, improvisado como escudo contra el espray de pimienta de la policía, se convirtió en el símbolo de la “revolución”. (foto: AP)

Gas y paraguas

El domingo 28 de setiembre fue el día más violento de las manifestaciones. La policía utilizó gas lacrimógeno y espray de pimienta para dispersar a los manifestantes, sin éxito. (foto: AP)

A lo largo de los próximos días, sectores de la población que se habían mostrado indiferentes tomaron el lado de los manifestantes, y las autoridades, para evitar más severos choques y una potencial catástrofe de relaciones públicas, decidieron replegar a la policía. En seguida los campamentos se expandieron, cubriendo cruces principales en los barrios de Mong Kok, Causeway Bay, Central y Admiralty, sede del gobierno.

Imagen de previsualización de YouTube

Beijing se mantuvo al margen, simplemente declarando que consideraba las manifestaciones ilegales y que confiaba que el gobierno de Hong Kong podía lidiar con la situación. Pero por las dudas también decidió bloquear completamente el servicio de Instagram, a través del cual circulaban fotos de la represión. Vale recordar que otros medios como Facebook, Twitter y YouTube se encuentran bloqueados hace años, y las versiones chinas son estrictamente monitoreadas para que no circule ningún contenido sensible. También se registraron ciberataques a los celulares de los manifestantes, que analistas rastrearon a China.

Leung se negó a dialogar con los manifestantes y reafirmó la decisión de Beijing, pero también prometió que pronto se abrirían rondas de consulta al público acerca de las reformas electorales. Pidió repetidamente que los manifestantes vuelvan a casa, pero fue ignorado. En respuesta, los manifestantes comenzaron a pedir por su renuncia. Leung decidió que esperaría que los manifestantes se cansen solos y vuelvan a casa.

Mientras, los campamentos reflejaban el carácter único de Hong Kong. Los manifestantes mantenían impecables las calles, reciclaban su basura, repartían comida, bebida, toallas y hasta desodorante, y los más jóvenes se juntaban para hacer la tarea. Y así pasaron el feriado nacional chino, que celebra la fundación de la República Popular por el Partido Comunista, el 1 y 2 de octubre. En ese marco de tranquilidad, Leung accedió a que su secretaria-en-jefe se encuentre con los líderes del movimiento.

Tarea

Alumnas de secundario en Hong Kong hacen su tarea en medio a las manifestaciones. (foto: Richard Frost)

Reciclar

Los manifestantes mantuvieron impecablemente limpios sus campamentos, juntando basura y hasta reciclando. (foto: EPA via BBC)

Sin embargo los vecinos de algunas localidades en las que los manifestantes se encontraban acampados, y que en algún momento los acogieron, finalmente se vieron agobiados por la parálisis en el tránsito y el comercio.

Con el fin del feriado, el 3 de octubre varios hombres atacaron los campamentos, desarmando carpas y retirando barreras, y en algunos casos golpeando a los manifestantes. La policía demoró en responder, pero al final del día anunció 19 arrestos. 8 de los presos son sospechados de tener conexiones con las organizaciones mafiosas conocidas como triadas. Sospechando que haya habido colusión entre los agresores y las autoridades, algunos de los manifestantes decidieron boicotear la reunión con la secretaria-en-jefe.

Gritando HK

Claramente afectados por la parálisis en el tránsito y el comércio, varios hombres decidieron atacar a los manifestantes. Entre los arrestados habrían miembros de las triadas. (foto: Alex Ogle/AFP/Getty)

En todo caso estos ataques marcaron un cambio en la actitud pública hacia los manifestantes al revelar estos efectos colaterales sobre las vidas de los vecinos y la economía local. Durante el fin de semana crecieron las tensiones, mientras los manifestantes esperaban una nueva orden para que la policía los desaloje antes del lunes.

Policía HK

Los manifestantes temían que se repita la represión del domingo anterior. (Foto: AP)

La orden nunca llegó, pero aún así, el lunes amaneció con las calles bastante más tranquilas. Los manifestantes que permanecían en sus lugares organizaron corredores para que los autos puedan pasar y las para que las personas, incluyendo los empleados del gobierno, puedan llegar a sus oficinas.

Aunque aún falta para que se pueda declarar un estado de normalidad, líderes de la Federación de Estudiantes de Hong Kong se reunieron con las autoridades para establecer los marcos de un dialogo profundo.

Un vocero del gobierno, Lau Kong-wah declaró que “Tenemos muy buen progreso. Nos pusimos de acuerdo en los principios del dialogo y esperamos comenzar el proceso lo antes posible.” Agregó que los manifestantes serian tratados como iguales y que el gobierno “confirmará y ejecutará los resultados”.

Por ahora parece que ambos partidos están logrando sus cometidos, pero solo el tiempo, y Beijing, dirán si la democracia real prevalecerá. La gran preocupación de los líderes del Partido es clara: si ceden en Hong Kong, ¿cómo evitarán que otras ciudades pidan las mismas libertades? Por ahora, la estrategia parece ser utilizar todos los medios estatales para declarar que los manifestantes son títeres de los poderes occidentales y que el pueblo de Hong Kong está en contra de las manifestaciones.

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.


Comentarios

  1. Gracias Stephan por tu esclarecedor panorama. Realmente lo escribís de una manera muy efectiva, en cuanto al entendimiento de una lectora, como yo, que no tiene todos los datos a mano! Ojalá se supere esta etapa sin ningun tipo de violencia. Y que la democracia triunfe!.
    Saludos desde Lanús!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *