El humor político. De Eduardo Wilde a Reymundo Roberts

images

Frente a  la censura  más rígida, siempre aparece el ingenio del humor político para boicotearla.

Si algo caracteriza nuestro  imaginario colectivo, es el de reírnos de nuestras comunes desgracias, sobre todo si pensamos que no está en nosotros poder evitarlas.  Por eso  la columna de humor político suele resultar un distendido cable a tierra que nos permite echar paños fríos a nuestras broncas e impotencias cotidianas.

El humor, la sátira y la ironía son recursos claves para los prosistas de la Generación del 80, entre los que se encuentra  Eduardo Wilde, reconocido periodista humorístico del diario La Prensa (fundado en 1889) y el semanario El Mosquito que, junto con el periódico satírico, Don Quijote, resultan ser las  dos publicaciones humorísticas con mayor continuidad temporal.

el mosquito

Con la revolución del 90, este subgénero, menospreciado por muchos intelectuales, se convierte en una verdadera  construcción de poder capaz de socavar los cimientos de cualquier hegemonía política.  De ahí que a lo largo de nuestra  organización nacional, el Estado y la prensa de humor se han ido consolidando  juntos, aunque en veredas opuestas.

A principios del siglo XX, con los avances técnicos de los medios gráficos, aparece Caras y Caretas, la primera revista de masas con una nueva estética, una temática variada  pero acompañada siempre del infaltable humor de corte político.

descarga (1)

 Le siguen Cascabel que retrata la década infame   y luego Rico Tipo que circula durante  los dos primeros gobiernos peronistas. Tía Vicenta se flexibiliza  como ninguna otra para transitar entre democracias y dictaduras.  

tia vicenta

  En las últimas décadas del siglo XX  aparece Humor, una revista quincenal que sabe cautivar un público heterogéneo y que, a pesar de haber hecho su incursión en la dictadura del General Videla, mantiene su popularidad hasta los finales del menemismo.  

 

descarga

 

Otra revista famosa en la misma época es Satiricón, su trayectoria deambula entre censuras, clausuras y reivindicaciones, pero  su comicidad  resulta desopilante y su enfoque no sólo alcanza el espectro político, sino que también la burla y la ironía impactan sobre  el pudor  y los prejuicios de la clase media.  

images (1)

El nuevo milenio, pletórico de tanta tecnología mediática, dejó de lado las revistas de humor político para dar espacio, en los medios gráficos y virtuales, a la prosa  desenfadada, espontánea, irónica y divertida de escritores como Alejandro Borenzstein  y Reymundo Roberts,  referentes claves de un estilo  del  que no podemos prescindir porque forman parte de nuestra identidad ciudadana.                

images (3)

 

 

 

                        images (2)                                                                                                

 

No son ellos, sino nosotros los que ansiosos  buscamos, en los diarios de  fin de semana, sus editoriales para saber con  qué pintoresco ropaje han vestido algún acontecimiento de nuestro decadente escenario político.

El talento, el ingenio y el histrionismo son remedios necesarios para la salud de la ciudadanía cuando el periodismo de investigación ya no surte el efecto deseado. 

 

 

 

 

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.
Publicado en Sin categoría


Comentarios

  1. Me gusta mucho como con humor retratan las diversas situaciones, por lo general bastante dramáticas, que pasa nuestro país. A veces es mejor reír que llorar.
    Muy bueno el artículo!

  2. Muy buen informe sobre el humor periodistico, un recuerdo muy lindo, volver a ver distintas publicaciones, revistas, de distintas èpocas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *