Yo,argentino

 

tucuman

 

 

 

Yo, argentino/a, un dicho de nuestro repertorio popular. Frase ambigua, bivalente. No sabemos si expresa nuestra nacionalidad o nuestra indiferencia,  nuestro patriotismo o nuestra desidia cívica.

Ayer, por la noche, miraba con una absoluta desazón como nuestros compatriotas tucumanos  pedían ayuda al resto de la ciudadanía, respaldo,  contención frente a la gran impotencia que estaban viviendo. No podían seguir manifestando, en forma pacífica, su disconformidad, su bronca, su deseo de justicia frente al fraude electoral porque la represión oficial los dispersó de manera violenta.

Un solo canal TN, un solo periódico Perfil mostró la gravedad institucional de los hechos en el preciso instante en que se producían. Los otros canales informativos transmitían fútbol, el mejor paliativo para ignorar la realidad. No sólo los gases lacrimógenos utilizaban los agentes de seguridad, sino también balas de goma. Y, como si eso fuera poco, la policía montada se hizo presente para dispersar hombres, mujeres y niños. Igual que en el 2001, donde yo me cito como protagonista perseguida por el galope de la montada al salir de rendir un examen. La diferencia es que hoy ningún responsable necesita escaparse en un helicóptero. ¿Para qué? Si al otro día todo sigue igual. No deja de ser un atropello más al Estado de Derecho de los ciudadanos, un acto de violencia que por suerte no sumo el saldo de otro muerto político.

tucumán 2

Yo me pregunto: ¿Argentina no es la tierra que nos cobija a todos? Si ella cae presa de la corrupción, la impunidad y el avance del narcotráfico, no caemos todos. Sé que mucha gente de clase media rasa o alta cree que dejándoles bienes materiales o una impecable formación universitaria, sus hijos van a estar salvaguardados; pero no es así, en una situación de inestabilidad, los bienes se diluyen y la competencia académica termina en una fuga de cerebros talentosos para enriquecer  países ajenos.

El mejor legado que se le puede dejar a los hijos es concientizarlos de que este es nuestro hogar, educarlos en valores morales y cívicos y enseñarles a proteger las instituciones republicanas para que no pierdan la posibilidad de pensar y expresarse con libertad.

 

 

 

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Comentarios

  1. La realidad es la única Verdad ¡ gran falacia!,la realidad es de acuerdo a quien la vive . Estamos sumergidos en un mundo de variadas realidades ,en la cual la piedra fundamental de todo desarrollo y proyección al futuro , es el conocimiento y el aprendizaje . La sabiduría , esta ultima no hay Universidad , ni Facultad que dicte dicho curso ,es propia del individuo .

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