La privacidad digital al rojo vivo

Esta semana se conoció, gracias a un ex agente de la CIA de 29 años de edad llamado Edward Snowden -que se recluyó en Hong Kong-, todo un programa federal de seguimiento de cuentas de email, chats y teléfonos.

La noticia surgió en el diario “The Guardian” de Londres, pero hace tiempo que el público norteamericano cree que ésto no es novedad. Nos referimos a la revelación que hizo Snowden sobre un programa de seguridad informático que está controlando a todos los servidores host donde se establece la comunicación diaria de millones y millones de usuarios de cuentas en Gmail, Yahoo, Hotmail, Facebook y hasta las comunicaciones de Skype. No sólo se controlan cuentas de EE.UU., sinó globalmente.

El joven Edward Snowden -que ahora se hará tan famoso como el sargento Bradley Manning que reveló todos los cables del Departamento de Estado en lo que se conoció como el famoso caso de Wikileaks-, nos trae otra paradoja enorme en los sistemas de seguridad de los Estados Unidos. Hay una enorme falla en la estructura de seguridad en la cual los mismos agentes se rebelan contra el sistema y comienzan a contar a la prensa los secretos máximos de la CIA y la Agencia antiterrorista de los Estados Unidos.

“Lo hice porque la gente va a perder su privacidad” decía el experto en sistemas informáticos Snowden recluído en un hotel de la China, mientras conversaba con varios medios internacionales interesados en su historia. “No pienso esconderme” ratificaba.

Al respecto el debate en Estados Unidos ha traído cola especialmente para con el presidente Obama, de quien se suponía en muchos estratos del partido Demócrata que iba a ser un presidente votado para contrastar algunas de estas políticas que se iniciaron en la época de su sucesor George W. Bush.

“O luchamos contra el terrorismo o mantenemos la privacidad. Ambas cosas no se pueden. Para combatir las células terroristas hace falta hacer inteligencia en las comunicaciones” ratificaba Obama en un acto público el viernes pasado.

La discusión ahora será que pena le cabe al joven que ha revelado todo (en EEUU se los conoce como “whistleblower”), y si alguna Corte de EE.UU. podrá reaccionar ante este nuevo frente contra la intimidad de las personas en pos de mejorar los sistemas de la Seguridad Nacional. Obama defiende la postura que todo está legislado y que el mismo Congreso está informado de todos estos monitoreos.

Nadie salió a negar la versión que Snowden nos ha contado al periodismo. Está claro que dijo la verdad. Nada muy distinto a lo que siempre imaginamos.

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Comentarios

  1. “En Estados Unidos hoy, la Declaración de Independencia está colgada en las paredes de los colegios, pero la política exterior sigue las reglas de Macchiavello”
    Howard Zinn (1922-2010)

    “La doctrina de guerra preventiva es una teoría nazi. Apoyarla significa colocarse voluntariamente y contribuir a colocar a otras naciones en la lista de las futuras víctimas”
    Presidente Dwight Eisenhower, 1953
    En respuesta a los pedidos para efectuar una “guerra preventiva” para desarmar a la Unión Soviética.

    Hace ya más de una década de estas políticas, varios países destruidos y en verdaderos caos, millones de muertos y exilados, un agujero monumental en el presupuesto que aceleró en el 2008 una crisis que parece terminal y la “seguridad” del ciudadano medio, medida oficialmente, que no ha disminuido ni un ápice.
    Los que se frotan las manos son los pooles armamentistas y las empresas de mercenarios como Blackwater ante tamañas fiestas de partidas presupuestarias destinadas a sus bolsillos, todo logrado con mínimas inversiones en cabildeos de congresales.
    Las petroleras, en las cuales hay muchos miembros del partido Republicano, los Bush incluidos, también de parabienes ante el aumento del barril por la explosiva situación en medio oriente, los jugosos contratos en los países invadidos y el hecho de haber pasado ya el pico de Hubbert.

    Mientras los elementos básicos de la débil democracia corporativa de EE.UU. han desaparecido en manos de un poder Ejecutivo omnipotente y un número desproporcionado de Agencias de Inteligencia independientes que a vistas de lo que sucede en Irak, Libia, Siria, Afganistán parece ser que están dibujadas.
    Las leyes internacionales son pisoteadas hasta el absurdo de llegar a promulgar la denominada “Ley de Bombardeo de la Haya”, en clara advertencia a la comunidad internacional que el gobierno y la tropas están más allá de cualquier ley.

    El Congreso ni se entera cuantos verdes tiraron desde el helicóptero, con tramos de la masa monetaria que pasaron a ser secretos, ignoran quienes y porqué figuran sus ciudadanos en la “Kill List” de Obama, (al respecto el poder Judicial tampoco sabe nada), nadie sabe los alcances de un Act Patriot que se prorroga indefinidamente allá como las leyes de Emergencia Económica en Argentina, Centrales de Inteligencia que “chupan” ciudadanos por todos el mundo y que terminan en Guantánamo, Abu Grahib, Kandahar o en manos de personajes como Gaddafi para que sean torturados, luego algunos de los aviones oficiales utilizados se caen en la frontera con México con toneladas de cocaína en sus bodegas, mientras tropas de la ISF en Afganistán colaboran con la protección de sus socios narcos autodenominados “señores de la guerra del norte”, comercialización y exportación de una producción local de alcaloides que retomó el esplendor perdido con la arribo de los Talibanes al poder y que hoy es nuevamente el productor del 95% de la heroína mundial.

    En el capitolio congresistas trogloditas se frotan las manos pensando como freirán en la silla a Assange, Manning o el mensajero de turno de las masacres o violaciones más aberrantes u organizan casas de brujas como en el caso del activista por las libertades civiles Aaron Swartz mientras los banqueros de Wall Street organizan robos y estafas descomunales sin que nadie vaya preso.

    La CIA saca de la cárcel de Kandahar a combatientes de Al-Qaeda como Abdelhakim Belhaj para pelear contra Gaddafi, John McCain ingresa ilegalmente a Siria a la localidad de Idleb y se fotografía con rebeldes miembros del grupo militante “Tormenta del Norte”, que planearon y ejecutaron numerosos secuestros de civiles y periodistas extranjeros, en su momento Hillary como secretaria de estado pide apoyo mundial para el movimiento islamista radical sirio Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda.

    La policía apalea con saña a los manifestantes de OWS mientras desde los balcones del selecto club de Wall Street 55 los banqueros brindan con champagne riéndose de los manifestantes.
    Para una extraña persecución de un par de hermanos inmigrantes a las que se les atribuye la autoría de un dudoso atentado se decreta el estado de sito y se movilizan decenas de miles de efectivos.
    El FBI arma falsos atentados, provee los materiales y presiona a ciudadanos cuando dudan para que ejecuten atentados.
    El Pentágono instaura el otorgamiento de medallas por “actos heroicos” a los pilotos de drones que “arriesgan” sus vidas en masacres, donde mueren 15 civiles por cada supuesto combatiente abatido, desde los sillones de sus bases en Nevada mientras comen pizza con cerveza.

    Todas estas cuestiones resaltan el absurdo de esta irrisoria guerra al terror donde la cuestión de fondo es que las libertades civiles han desaparecido mientras el 1% se sigue haciendo una panzada tras otra.

  2. “Eres un enfermo Brill …”
    Enemy of The State – Will Smith como Robert Clayton Dean

    “Solo una guerra permanente puede mantener una industria militar permanente”
    Consejo del gobernador Bush padre al presidente “Ronalito” Reagan. 1987

    ‘“Si tenía algo para denunciar, porque no lo hizo en casa, en vez de salir a contarlo afuera” recalcaban varios legisladores en la TV norteamericana.’

    Me parece hasta de mal gusto el comentario de los legisladores, porque si Snowden lo hacía allá hoy estaría en Guantánamo o frente a una silla eléctrica. No olvidemos donde esta Bradley Manning, como terminó la historia con Aaron Swartz o lo que piensan algunos legisladores con relación a Assange, (ellos mismos mencionaron la palabra “capturarlo para freírlo”).

    Incluso podemos ir más allá para observar la locura de abuso y concentración de poderes reinante que atenta contra la división de estos que debería existir en el seno de una sociedad democrática.
    El Presidente Obama, que recordemos fue espiado por la propia NSA siguiendo órdenes directas de Bush jr. en el 2004, tiene la facultad de ordenar a sus fuerzas armadas y servicios secretos, con sólo colocarlo en su secreta “Kill List”, para que eliminen con todos los medios a su alcance, (SAS, Drones, espías, etc.) a Snowden, sin solicitar autorización y/o comunicar al Parlamento, Poder Judicial o al país donde se encuentre el “objetivo”.

    Se han perdido totalmente los objetivos como sociedad civilizada y se han olvidado los basamentos de la democracia y pisoteado los derechos civiles, y eso es un síntoma muy grave de una enfermedad que carcome las bases mismas.

    Curiosa sociedad donde algunos elementos, fuertemente apoyados por la industria de las armas, reclaman por una particular visión de la segunda enmienda y el derecho a ir armados al punto de sugerir que los docentes porten armas para transformar así las escuelas en academias de duelos al mejor estilo del lejano oeste. Tengamos presente que en esta sociedad armada la cantidad de muertos por armas de fuego vuelve irrisoria las cifras de los muertos en manos de supuestos terroristas.

    Mientras se permite el avasallamiento de los derechos civiles en una difusa guerra contra el terror con restricciones de derechos civiles dignos de Hitler o Stalin en el seno de una sociedad que ya había sufrido en carne propia los negros tiempos de las cazas de brujas MacArthismo.

  3. El comunicado oficial del gobierno de Hong Kong dice que la solicitud de arresto contra Snowden no “cumplía con los requisitos legales estipulados por la ley de Hong Kong”.
    Agrega que había solicitado información adicional y que no la había recibido. Y que, por lo tanto, “no había bases legales para restringir la salida del Sr. Snowden de Hong Kong”.
    Por otra parte, el comunicado menciona, significativamente, que le había escrito al gobierno de EE.UU. pidiendo “clarificaciones” sobre documentos entregados por Snowden a la prensa que probaban actividades de hackers realizadas por agencias gubernamentales estadounidenses contra sistemas de computación en Hong Kong, agregando que el gobierno “hará un seguimiento del tema para proteger los derechos legales de sus ciudadanos”.

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