06/03/2010 - 11:37

“Un profeta”, del director francés Jacques Audiard, que aspira al Oscar de la mejor película extranjera, es una obra negra filmada con maestría, que obtuvo ya el Gran Premio del Festival de Cannes y no menos de nueve César, los premios del cine francés. Tras ser aplaudida y laureada en mayo en Cannes, donde obtuvo el Gran Premio, el segundo galardón del Festival después de la Palma de Oro, “Un profeta” acaparó a fines de febrero nueve César, entre ellos los de mejor película y mejor director y dos premios de actuación para Tahar Rahim, actor debutante que logró la hazaña de acumular el premio al mejor actor y a la mejor promesa.
“Un profeta” se inicia con el encarcelamiento de Malik, joven francés de origen árabe condenado a seis años de prisión por un delito menor. Malik tiene sólo 19 años, carece de familia y es analfabeto. En la cárcel, organizada en bandas, el joven es captado por la mafia corsa, pese a su origen árabe y al racismo que impera en ese medio. Tras someterse, Malik aprende rápido y empieza a aliarse con unos y otros según sus propios intereses. “Lo que me interesaba era tratar la prisión como metáfora de la sociedad”, declaró en Cannes Jacques Audiard, que quiso alejarse de los estereotipos de las películas carcelarias, evitando tanto el documental de denuncia como los clichés “de tipo serie norteamericana”.
Jacques Audiard, de 57 años, hijo del célebre guionista y dialoguista Michel Audiard, es un cineasta que se caracteriza por sus obras sombrías, exigentes y sumamente personales. Tras realizar estudios de letras, que abandonó, empezó su carrera en el cine primeramente como montajista y luego como guionista. En 1994 debutó como director con “Mira los hombres caer”, presentada en la Semana Internacional de la Crítica de Cannes y galardonada con un César a la primera obra. Dos años más tarde realizó “Un héroe muy discreto”, por el que obtuvo el premio al mejor guión en Cannes. Audiard, que se considera un artesano del cine, dedicó cinco años a hacer su película siguiente, “Lee mis labios”, coronada con dos César. Su siguiente película, “De latir, mi corazón se ha parado”, fue un gran éxito de taquilla y acaparó ya ocho premios César en 2006.
Fuente: AFP