Walter Isaacson: “Steve Jobs”
28 de octubre del 2011 | 4 Comentarios
Del capítulo “El Apple I”.
(…) Nevada, donde jugaba a las máquinas tragaperras y vivía gracias a los cheques de la seguridad social. Afirma que no lamenta sus actos. “Tomé la mejor decisión para mí en aquel momento – señaló-. Los dos eran un auténtico torbellino, y sabía que mi estómago no estaba listo para aquella aventura”.
Poco después de firmar la creación de Apple, Jobs y Wozniak subieron juntos al estrado para realizar una presentación en el Homebrew Computer Club. Wozniak mostró una de sus placas base recién fabricadas y describió el microprocesador, los 8 kilobytes de memoria y la versión de BASIC que había escrito. También puso especial énfasis en lo que llamó el factor principal: “Un teclado que pueda ser utilizado por un ser humano, en lugar de un panel frontal absurdo y críptico con un montón de luces e interruptores”. Entonces llegó el turno de Jobs. Señaló que Apple, a diferencia de Altair, ya tenía todos los componentes esenciales integrados. Entonces planteó una pregunta desafiante: ¿cuánto estaría dispuesta la gente a pagar por una máquina tan maravillosa? Intentaba hacerles ver el increíble valor de Apple. Aquello fue una floritura retórica que utilizaría en las presentaciones de sus productos a lo largo de las siguientes décadas.
El público no quedó muy impresionado. El Apple contaba con un procesador de saldo, no el Intel 8080. Sin embargo, una persona importante se quedó para averiguar más acerca del proyecto. Se llamaba Paul Terrell, y en 1975 había abierto una tienda de ordenadores, a la que llamaba The Byte Shop, en el Camino Real, en Menlo Park. Ahora, un año después, contaba con tres tiendas y pretendía una cadena por todo el país. Jobs estuvo encantado de ofrecerle una presentación privada. “Échele un vistazo a esto -le indicó-, seguro que te encanta”. Terrell quedó bastante impresionado como para entregarles una tarjeta de visita a Jobs y a Woz. “Seguiremos en contacto”, dijo.
“Vengo a mantener el contacto”, anunció Jobs al día siguiente cuando entró descalzo a The Byte Shop. Consiguió la venta. Terrell accedió a pedir cincuenta ordenadores. Pero con una condición: no (…)
Título: Steve Jobs
Autor: Walter Isaacson
Editorial: Debate
Páginas: 737
Publicación: Octubre 2011
Precio: 119 pesos
Excepcionalmente publicamos la página 98 del libro.
(…) oliva después de haber cubierto toda la carrocería con papel contacto la idea era arrancarle esa capa pintada apenas salieran de Campo de Mayo y devolverle al vehículo su color rojo original, para la huida. A Peralta. que fue varios días al galpón a colaborar con los trabajos, le surgieron varias dudas: ¿Cómo haría para que el papel adhesivo no quedara pegado, cómo iban a quitarlo en medio de la noche? Delia Nave le explicó que pensaba untar la carrocería con vaselina y que quedaría un sobrante de coman debajo del guardabarros como para poder tirar y arrancarlo. Peralta observó que, si bien la primera mano de pintura había quedado bien, Carlitos le había dado dos manos más, de puro perfeccionista, y obtenido una capa sólida y espesa que a simple vista parecía imposible de despegar.
(…) Frigerio y el frondizismo fue breve, ya que luego de ocupar un cargo secundario en Cancillería, renunció al poco tiempo. Sabato tuvo además algunas discrepancias con el desarrollismo, especialmente cuando un articulista de la revista Qué planteaba una interpretación benévola de los esbirros de Perón y soluciones puramente económicas a los grandes problemas del país.
