Ernest Hemingway: Por quién doblan las campanas

Editorial Planeta. 1997.

Editorial Planeta. 1997.

Ya debían de haber cruzado. Cuatrocientos kilómetros por hora deben de hacer los 111 en todo caso. Harían falta cinco minutos para llegar hasta allí. En aquellos momentos se hallarían al otro lado del puerto, volando sobre Castilla, amarilla y parda, bajo ellos, al sol de la mañana; con el amarillo surcado de las vetas blancas de la carretera y sembrado de pequeñas aldeas, las sombras de los Heinkel deslizándose sobre el campo como las sombras de los tiburones sobre un banco de arena en el fondo del océano…

No se oyó ningún bang, bang, bang, ningún estallido de bombas. Su reloj seguía haciendo tictac.

Deben de ir a Colmenar, a El Escorial, o al aeródromo de Manzanares el Real, pensó, con el viejo castillo sobre el lago y los patos, que nadan entre los juncos, y el falso aeródromo, detrás del verdadero, con falsos aviones camuflados a medias y las hélices girando al viento. Tiene que ser allí adonde van. No pueden estar prevenidos para el ataque, se dijo; pero algo respondió en él: ¿Por qué no? Han sido advertidos en todas las ocasiones.

– ¿Crees que habrán visto los caballos?. – preguntó Pablo.- Ésos no van en busca de caballos – dijo Robert Jordan.
– Pero ?crees que los habrán visto?
– No – contestó Jordan-, a menos que el sol estuviese por encima de los árboles.
– Es muy temprano – dijo Pablo apesadumbrado.
– Creo que llevan otra idea que la de buscar tus caballos – dijo Jordan.

Habían pasado ocho minutos desde que puso en marcha el resorte del reloj. No se oía ningún ruido de bombardeo.

– ¿Qué es lo que haces con el reloj? – preguntó la mujer.
– Escucho, para averiguar adónde han ido.
– ¡Oh! – dijo ella.

Título: Por quién doblan las campanas
Autor: Ernest Hemingway.
Editorial: Planeta
Publicación: junio de 1997.
Páginas: 569.
Precio:

Contenido relacionado:
Especial | Taller Literario: Hemingway, entre los elegidos de Roberto Fontanarrosa.

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *