Luis Cañón: El Patrón, vida y muerte de Pablo Escobar

Rodrigo Lara encontró un aliado de marca mayor en el locuaz embajador norteamericano que, con inusitada frecuencia, daba declaracionportada el patrones en contra de dos demonios: el comunismo y el narcotráfico. El presidente Belisario Betancur promovía la paz en Centroamérica y el embajador gringo defendía los caminos de la guerra. En eso chocaban y había distancias. El asunto de la extradición también los separaba. El mandatario había dicho durante su campaña que no extraditaría a compatriotas suyos. El diplomático, en cambio, consideraba como uno de sus futuros triunfos conseguir que los colombianos acusados de llevar drogas hacia el norte fueran a parar a las prisiones de su país. Así, en ese contexto, empezó a calentarse el tema de los dineros calientes en el Congreso.

 

Escobar, quien seguía de cerca el curso de los acontecimientos, se encontró con un regalo como caído del cielo. Evaristo Porras, uno de sus allegados, establecido en Leticia y sindicado por las autoridades de ser un notorio narcotraficante y el encargado de enviar pasta de coca hasta los laboratorios, le entregó una fotocopia de un cheque. El girador era Porras. El beneficiario, Rodrigo Lara. El valor, un millón de pesos.

 

En su calidad de suplente, Escobar iba muy poco al Congreso y no había hablado una sola vez en ese recinto. Su actuación más conocida se dio el día de su posesión, cuando llegó a Bogotá en compañía de su esposa y Ortega para prestar su juramento. Cuando iba a ingresar al Capitolio, un portero, con el reglamento en la mano, le prohibió el paso.

– ¿Por qué? -preguntó Escobar-. Yo soy congresista.

– Congresista o lo que sea, usted aquí no puede entrar sin corbata -respondió el vigilante.

Ortega intentó convencerlo de que lo dejara entrar, pero no fue posible. Así las cosas, otro de los empleados, de apellido Paniagua, solucionó el problema. Se quitó su corbata y se la prestó a Escobar, que ya tenía algún nombre en Bogotá, más ligado a sus negocios de droga que a su actividad política.

 

 

Título: El patrón – Vida y muerte de Pablo Escobar.
Autor: Luis Cañón M.
Editorial: Planeta.
Publicación: 1994.
Páginas: 428.

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Comentarios

  1. quien es ortega en el relato ? como puede un periodista narrar sin dejar establecido que funcion y de donde sale una persona en el relato…es como un cuerpo sin cabeza…no se puede comprender la historia…pesimo

  2. No entiendo porque lo idolatran a este personaje tan siniestro que tiene la historia mundial y especialmente colombiana. Publican notas, mini series y videos en todos lados. Un asesino a punta de pistola y tambien a traves del trafico de su producto. Un verdadero ser despreciable y enfermo.

  3. me agradaria leer su vida, para ver hasta donde llego este ser “humano” ,si se le puede llamar asi, cuanto horror trae la droga, no desearia q se enquiste en mi tierra, pero…hay humanos de todas clases, pido a Dios q no sea asi en mi tierra,Amen Amen

  4. justamente estoy leyendo este libro lo cual lo tenia de ya mucho tiempo y debido a los comentarios de la seria lo volvi a leer y considero que es muy bueno

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