Viedma

9789873818073

Al bajar del auto de los Araujo, ya notó que allí había algo extraño. Las intencioones selváticas del parque, a pesar de las dunas, fueron lo que seguramente le transmitieron esa extrañeza. Don Vicente le dijo: vení que te hago una recorrida por la cabaña. Y le mostró todo mientras le contaba orgulloso que él mismo había hecho los planos. Se notaba. No había allí nada coherente, nada sólido, ninguna lógica. Sin embargo, el conjunto la hacía divertida. Indudablemente no era la obra de un arquitecto. Pero tampoco de un escribano. Más bien, parecía la creación de un excéntrico productor de cannabis. Catalina, que era plenamente consciente de la locura … Sigue leyendo

Rastros criminales

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Observamos que el color de la prenda no es importante, sino que más bien es el someter la voluntad de las mujeres e imponer las bombachas que sumisamente debían usar las víctimas durante sus ataques lo que constituye lo fetichista en su ritual criminal. La pulcritud de una prenda íntima que simbolice lo nuevo, lo limpio, y a lo que él tiene acceso cuando lo desea lo hace sentir especial e incrementa su excitación, sobre todo al arrancarlas bruscamente. Lo que no admite dentro de su ritual criminal es lo que demostró en otro de los ataques, en donde la víctima, desnuda y con los genitales expuestos, en lugar de … Sigue leyendo

La soledad de la reina

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  -Buenas tardes. Y también siguió la unión compacta entre los tres hermanos, a los que a veces se unía Tatiana, ¡su madre se había vuelto a casar con Raymondo, su príncipe italiano, y vivían en un castillo algo lúgubre a las afueras de París! A Tatiana le gusta la vida en Tatoi; era la mejor amiga de Sofía y tenía su propio cuarto. Nadie más formaba parte del círculo íntimo de los príncipes de Grecia; vivían muy aislados, lo que contribuía a convertir a Sofía en una personita algo huraña y retraída, como confiesa ella misma: -Yo era introvertida y desesperadamente tímida, me daban miedo los extraños, lo inesperado. … Sigue leyendo

Luis Cañón: El Patrón, vida y muerte de Pablo Escobar

portada el patron

Rodrigo Lara encontró un aliado de marca mayor en el locuaz embajador norteamericano que, con inusitada frecuencia, daba declaraciones en contra de dos demonios: el comunismo y el narcotráfico. El presidente Belisario Betancur promovía la paz en Centroamérica y el embajador gringo defendía los caminos de la guerra. En eso chocaban y había distancias. El asunto de la extradición también los separaba. El mandatario había dicho durante su campaña que no extraditaría a compatriotas suyos. El diplomático, en cambio, consideraba como uno de sus futuros triunfos conseguir que los colombianos acusados de llevar drogas hacia el norte fueran a parar a las prisiones de su país. Así, en ese contexto, … Sigue leyendo