Manuel Soriano: Variaciones de Koch

Portada de "Variaciones de Koch"

Aunque, claro, decir que era pobre es algo que sólo puede hacerse por comparación. Vivíamos en el segundo piso de un complejo habitacional en la localidad de San Miguel, a cincuenta minutos en tren del centro de Buenos Aires. Teníamos comida, abrigo, televisión a color y un Fiat negro que dejaba de andar durante el invierno. Fui el único hijo de un odontólogo venido a menos y un ama de casa sin muchas luces. Cuando nací, mi padre tenía cincuenta años y mi madre cuarenta y dos. Sin embargo, la fusión de esas envejecidas células sexuales no produjo mella en mi inteligencia. Muy por el contrario, a los dos años … Sigue leyendo