Viedma

9789873818073

Al bajar del auto de los Araujo, ya notó que allí había algo extraño. Las intencioones selváticas del parque, a pesar de las dunas, fueron lo que seguramente le transmitieron esa extrañeza. Don Vicente le dijo: vení que te hago una recorrida por la cabaña. Y le mostró todo mientras le contaba orgulloso que él mismo había hecho los planos. Se notaba. No había allí nada coherente, nada sólido, ninguna lógica. Sin embargo, el conjunto la hacía divertida. Indudablemente no era la obra de un arquitecto. Pero tampoco de un escribano. Más bien, parecía la creación de un excéntrico productor de cannabis. Catalina, que era plenamente consciente de la locura … Sigue leyendo

Ernest Hemingway: Por quién doblan las campanas

Editorial Planeta. 1997.

Ya debían de haber cruzado. Cuatrocientos kilómetros por hora deben de hacer los 111 en todo caso. Harían falta cinco minutos para llegar hasta allí. En aquellos momentos se hallarían al otro lado del puerto, volando sobre Castilla, amarilla y parda, bajo ellos, al sol de la mañana; con el amarillo surcado de las vetas blancas de la carretera y sembrado de pequeñas aldeas, las sombras de los Heinkel deslizándose sobre el campo como las sombras de los tiburones sobre un banco de arena en el fondo del océano… No se oyó ningún bang, bang, bang, ningún estallido de bombas. Su reloj seguía haciendo tictac. Deben de ir a Colmenar, … Sigue leyendo

El sueño del celta

Portada del El sueño del celta.

… que, un vasto espacio de rústicas construcciones y una empalizada de estacas amarillas. El teniente Tanville había salido en misión de trabajo. Pero lo recibió el capitán Marcel Junieux, jefe de la Guarnición y militar responsable de todas las estaciones y puesto de la Force Publique de la región. Era un cuarentón alto, delgado, musculoso, con la piel bruñida por el sol y los cabellos ya grises cortados al rape. Tenía una medallita de la Virgen colgándole del cuello y el tatuaje de un animalito en el antebrazo. Lo hizo pasar a un rústico despacho en el que había, prendidos de las paredes, algunos banderines y una fotografía de … Sigue leyendo