Sylvina Walger: “Cristina, de legisladora combativa a presidenta fashion”

25 de agosto del 2010 | 121 Comentarios

(…) único confiable que tienen los referentes machos de este país es su propia compañera. No confían en nadie si no es de su propia sangre. Este es un fenómeno muy argentino. El modelo es Perón y Evita. Antes de Perón ningún presidente tuvo a su mujer metida en la política. Es un tema de confiabilidad. ¿En quién podía confiar Perón? En Evita. Ella era la combativa y él ponía el aspecto reflexivo.

A lo cual habría que añadirle la segunda experiencia peronista. ¿En quién confiaba el Perón enfermo que regresó al país en 1973? En Isabelita, cuya preparación y experiencia políticas eran totalmente nulas, y aun así se postuló como vicepresidenta, para “heredar” el Ejecutivo cuando Perón muriera, tal como efectivamente ocurrió. La diferencia con Cristina es que Isabelita era una mujer de pocas pretensiones. Una, reencarnarse en Evita según le había prometido López Rega. Y la otra, permitirle a su “brujo” que hiciera lo que quisiera con el país y sus habitantes.

A Cristina no hay nada que le guste más que hablar y agredir al mismo tiempo, inclinación que alcanzó su clímax durante “la guerra gaucha”, como bien la definió Jorge Lanata.

Cristina se había acostumbrado a la vida en Buenos Aires y cada vez le costaba más acompañar a Kirchner a Santa Cruz. Sobre todo a los actos en el interior de la provincia, donde tenía que encontrarse con gente muy humilde para gusto, en lugares muy precarios que la ponían de mal humor.

Como diputada y senadora nacional había vivido diez años alejada de Néstor, y pese al cuento de hadas armados por ellos y sus más fieles, lo cierto es que durante largo tiempo ni se veían ni se hablaban. Gente de su entorno asegura que esa fue la época más feliz de Cristina, al menos la de mayor independencia y libertad.

Todo este cúmulo de circunstancias, y otras más secretas, hicieron que antes del triunfo de Néstor sus visitas a Santa (…)


Título: Cristina, de legisladora combativa a presidenta fashion
Autor: Sylvina Walger
Editorial: Ediciones B
Páginas: 198
Publicación: Agosto 2010
Precio: No disponible

Felipe Celesia – Pablo Waisberg: “Firmenich”

29 de julio del 2010 | 17 Comentarios

2º) Nuestra Doctrina es la doctrina Justicialista, de Inspiración Cristiana y Nacional.
3º) Lo único foráneo de nuestro país son los intereses de los capitales extranjeros ligados al régimen y la mentalidad vendepatria de los gobernantes de turno.

En el mismo comunicado agregaban una descripción de los efectos personales de Aramburu y hacían un llamado al pueblo argentino a “unirse a la resistencia armada contra el régimen”.

En términos políticos, el “Operativo Pindapoy” introdujo una variable que, si bien no era nueva en la historia argentina, nunca alcanzó tal magnitud en sus efectos: El crimen político selectivo. Montoneros, ya como organización estructurada, haría uso frecuente del recurso.

Vélez, uno de los fundadores de Montoneros, lee los efectos del “Aramburazo” como el inicio de un “proceso” que “desestabilizó a la dictadura del general Onganía, colocando al país entero en un nuevo escenario en el que irrumpía un nuevo actor que transformaba, en forma imprevista y descontrolada, las reglas de juego de la política tradicional y golpeaba duramente sobre el sistema político de pactos y negociaciones”.

De acuerdo con esta lectura de Vélez, el secuestro “obligó a realineamientos y alianzas que marcaron a fuego la política nacional por una larga década”.

Para Firmenich el mensaje fue entendido por todos los peronistas más allá de la comunicación del episodio que hicieron los medios y las presunciones que tejieron los conspiradores militares. El mensaje del asesinato de Aramburu fue una amenaza directa: “Para nosotros era Dorrego, era decirles a los Lavalle, a sus descendientes: “Señores, ahora también ustedes pueden morir fusilados como Dorrego, se acabó esta impunidad oligárquica y liberal para masacrara al campo nacional y popular. Dorrego puede fusilar a Lavalle (…)


Título: Firmenich
Autor: Felipe Celesia y Pablo Waisberg
Editorial: Aguilar
Páginas: 480
Publicación: Julio 2010
Precio: 69 pesos

Marcelo Larraquy: “De Perón a Montoneros”

3 de junio del 2010 | 2 Comentarios

(…) porque era el cambio de guardia o porque fueron convocados de urgencia.

La base de la Brigada de Morón no fue sublevada de inmediato. Siguió bajo el mando oficial. Tras la primera bomba, se ordenó el despegue de los Gloster para combatir a los sublevados.

La batalla estaba en el cielo. Un Gloster persiguió y derribó un avión North American AT6 en la zona de Aeroparque. El piloto, guardamarina Arnaldo Román, logró lanzarse con el paracaídas y cayó sobre el Río de la Plata. Luego fue capturado.

Parte de la escuadrilla oficial giró hacia la base de Ezeiza para abrir fuego contra los sublevados. En el ataque destruyeron un bombardero Catalina y averiaron una nave de bandera danesa que estaba en la pista del sector aerocomercial.

Había fuego cruzado.

Los aviones de la Armada comenzaron a bombardear una columna de soldados del Regimiento 3 de La Tablada que avanzaba en camiones por la avenida Crovara para defender la Casa Rosada. De distintas azoteas de edificios públicos en las inmediaciones de la Plaza de Mayo – el Banco Nación, el Ministerio de Economía -, civiles armados comenzaron a disparar contra los aviones rebeldes.

Cuando los Gloster leales aterrizaron luego de su primera incursión, la Brigada de Morón había sido tomada por los conspiradores. El comandante de la Aeronáutica Agustín de la Vega había encañonado a sus jefes mientras estaban observando el despegue de los jets. Los superiores y subordinados que no habían adherido al levantamiento fueron reducidos en un hangar. Los Gloster cambiaron de pilotos y volvieron a despegar, ahora con un nuevo objetivo: La Casa de Gobierno. La primera oleada del bombardeo también afectó al edificio del Ministerio de Ejército. Allí, en el sexto piso, estaba el general Lucero junto a Perón, dando instrucciones a las unidades militares para que ocuparan las posiciones enemigas. Le ordenó a la base aérea de San Luis que despegara una (…)

Título: De Perón a Montoneros (Historia de la violencia política en la Argentina) 1945 – 1973
Autor: Marcelo Larraquy
Editorial: Aguilar
Páginas: 308
Publicación: Abril 2010
Precio: 59 pesos

Hernán Cappiello: “Colorado”

12 de mayo del 2010 | 3 Comentarios

Colorado - Hernán Cappiello - Francisco De Narváez - LibroEscape en el fin del mundo

La imagen que tenía Casa Tía era, no obstante, uno de los capitales principales. Pero ese activo también iba a empezar a perderse cuando se descubriría que no todo era como se decía.

En 1998, cuando ocurrieron las inundaciones en el norte de Santa Fe, Chaco y el norte de Corrientes, el gobierno impulsó el envío de ayuda humanitaria, pero fue Casa Tía quien acaparó la atención cuando lanzó una campaña para que cada persona donase lo que quisiera. No había que comprar los productos en el local, sólo había que llevarlos y la empresa los transportaba.

La gente respondió masivamente y, en algunos lugares, como Olavarría, los vecinos prefirieron llevar sus donaciones a Tía y no a la municipalidad, pues confiaban que los alimentos sí iban a llegar a los inundados. Todo lo donado en esa campaña completó una superficie de un kilómetro de largo por cinco metros de alto.

Pero en el interior de la compañía se sucedían otras transformaciones, que estaban lejos de la solidaridad. Ingresó un equipo comandado por Fabián Papini, aún socio de De Narváez en alguna de sus empresas, y se incorporan Diego Solat Pratz y Rodolfo Boilat. Llegaron a la empresa sabiendo que se iba a vender y fueron los encargados de ponerla en valor, afirma un ex ejecutivo de la compañía. “Cuando se terminó la venta, cada uno se llevó un “paracaídas de oro”, que es una importante suma de dinero en función del valor de venta de la compañía, para compensar el daño que puede provocar a su imagen”, asegura el ex Casa Tía, que siguió trabajando en el sector de supermercados, aún después de la venta. Calcula que “cada uno se llevó entre 1 y 4 palos verdes”, asegura y dice que sus sueldos eran para 1998 de 35 mil dólares al mes.

Título: Colorado – La verdadera historia de Francisco De Narváez, el millonario que quiere ser presidente de la Argentina
Autor: Hernán Cappiello
Editorial: Planeta
Páginas: 267
Publicación: Mayo 2010
Precio: 59 pesos

Felipe Pigna: “1810″

11 de mayo del 2010 | 1 Comentario

Felipe Pigna - 1810(…) la capital del virreinato. En una inusitada velocidad para la pesada burocracia española, en dos meses el equipamiento de La Estrella del Sur estaba en Buenos Aires. En este caso, no se trataba solamente de asegurarle a don Juan José Pérez el monopolio que le concedía el contrato. La existencia de la imprenta montevidiana había alarmado a la Audiencia y a las esferas más altas del poder virreinal, temerosas de un medio de prensa que estuviese fuera de su control.

A su tiempo, lamentarían esa decisión. Cuando en mayo de 1810 comenzó la revolución, Montevideo carecía de imprenta para enfrentar las proclamas, comunicaciones y ejemplares de la Gaceta que llegaban de la rebelde Buenos Aires, generalmente mediante buques ingleses. Fue recién a fines de 1810, por regalo de la infanta Carlota Joaquina, que envió desde Río de Janerio todo lo necesario, que los realista de la Banda Oriental pudieron contar con un medio de prensa.

Tiempo de cambios

Reequipada de esta forma, la Imprenta de los Niños Expósitos comenzó los tiempos de cambio que se abrían. En 1809, tras una larga peripecia marítima, llegaron unas quince cajas de tipos nuevos, de fabricación francesa, que habían sido comprados en España antes de que Napoleón decidiese nombrar rey a su hermano José. Pero el cambio más significativo, a fines de ese mismo año, fue que un criollo, Agustín José Donado, obtuvo la concesión de la imprenta, en reemplazo de Pérez. Más aún, se trataba de un criollo revolucionario, vinculado a la “Legión Infernal” que acaudillada por Domingo French y Antonio Beruti se encargaría de movilizar al “populacho” en los para nada pacíficos días de la “Semana de Mayo”.

Sin embargo, Donado no era precisamente uno de esos “muchachos alocados” que mencionan los escritos contrarrevolcuonarios de la época. Nacido en 1768, al hacerse cargo de la imprenta tenía la más (…)

Título: 1810 – La otra historia de la Revolución de Mayo
Autor: Felipe Pigna
Editorial: Planeta
Páginas: 400
Publicación: Marzo 2010
Precio: 69 pesos