Me acabo de enterar que un grupo de imberbes y estúpidos pintó con aerosol negro un busto de María Eva Duarte de Perón, mi Evita, ubicado frente a la Casa de Gobierno de Entre Ríos, en Paraná.
De inmediato pensé en levantarme a hacer tronar el escarmiento, pero luego me contuve por tres razones. La primera es que aumentaron los pasajes de micros de larga distancia y me iba a salir un ojo de la cara. La segunda es que el Partido Justicialista planea hacer un acto de desagravio. Y la tercera es que me parece que quedó mejor.
Así como leen, pienso que el busto de Evita debería haber sido siempre negro. Me explico: Eva, como yo, era una hija de estas tierras. Nació en el medio de las mismas pampas que esos ruralistas que la tiñeron de infamia. Pero nació del lado pobre. Era la hija natural de una lavandera. Y nació, por supuesto, morocha.
“Yo soy laaaa moroooochaaa”
María Eva Duarte de Perón se volvió rubia en medio de su brillante carrera como actriz de radio y cine. Estaba rubia cuando la conocí. Estaba rubia cuando ayudó a millones de argentinos, morochos como ella, desde la Fundación Eva Perón. Rubia renunció a la vicepresidencia, y rubia se murió de cáncer, consumida por el trabajo. También rubia estaba cuando la lloraron los millones de argentinos a los que había ayudado. Rubia se la robaron para enterrarla en Italia y rubia me la devolvieron.
Pero Evita siempre fue morocha. Una “grasita”, como decía ella. Una “cabecita negra”, como decían sus detractores. Morocha como yo, con mi pelo siempre negro por la sangre de indio. Morocha como la mayor parte de su pueblo.
“Madonna me copió el look y el peinado. María Julia la idea de salir en tapa de revistas. No hay caso, era una adelantada”.(Foto)
Por eso no me ofende lo que hicieron esos ruralistas, que se ve que piensan lo mismo que Cecilia Pando, que mandó a pintar de negro los pañuelos que están alrededor de Plaza de Mayo, en honor a las Madres (un acto que sí es repudiable). Lo de Evita no me molesta. Me parece más bien un sinceramiento. Porque el peronismo podrá tener la piel de cualquier color, pero en el fondo siempre será, a mucha honra, bien negro.
Les envía un saludo fraternal y de ébano
Juan Domingo Perón
PD: los dejó con este video de los Rolling Stones, que a diferencia de los amigos del Ingeniero Blumberg, son blancos de alma negra. Una canción que invita a pintar todo de negro.
A raíz de la lamentable muerte de un ingeniero y de otros hechos delictivos, estas últimas semanas estuve escuchando a mucha gente reclamar por mayor seguridad.
En concreto, esa gente reclamaba que terminen en una prisión superpoblada, hacinada y sucia todos aquellos criminales petisos y de voz aguda, también conocidos como niños.
Parece que el gobernador de la provincia de Buenos Aires los escuchó a estos buenos señores y propuso engayolar a toda persona nacida antes de 1994 que cometa un ilícito.
El gobernador, que dice ser peronista, parece olvidar la número 12 de mis veinte verdades justicialistas: “En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños.”
Obviemos por un momento las supuestas estadísticas del crímen. Descontemos que, después de mis gobiernos, nuestro país sostuvo modelos económicos excluyentes por décadas, que causaron la pobreza de millones de argentino y llevaron a la desesperación criminal a muchos de ellos. Olvidemos que muchos argentinos mueren de hambre todos los días, en forma tan repudiable como este ingeniero.
Tengo que decirlo: coincido con esos señores de zona norte. Al fin y al cabo, yo también fui vecino de Vicente López por un tiempo. Creo que hay que hacer algo urgente con los pibes chorros.
Discazo
Sólo en la provincia de Buenos Aires hay medio millón de jóvenes que ni estudian, ni trabajan. No son victimarios sino víctimas: los acecha el analfabetismo, la indigencia, la desnutrición, la violencia y la droga.
La solución a este problema -como la de muchos otros- puede encontrarse en mis primeras medidas de gobierno. Propongo enviar a todos los menores de edad a campos de concentración. Sí, a todos los menores, incluyo a aquellos que declaren ser inocentes.
Estos campos de concentración tendrán una distribución radial por distritos: habrá al menos uno por barrio. Todos los jóvenes serán enviados allí por al menos unas cinco horas diarias, para que reciban una “reeducación” sobre los asuntos importantes.
Los pequeños criminales serán instruídos en todo lo necesario para que sean personas productivas a la Comunidad Organizada, a cargo de profesionales especialmente entrenados. Recibirán también una alimentación apropiada.
Después de pasar cinco horas en estos campos de concentración, los monstruos en miniatura serán trasladados a sus hogares, donde permanecerán bajo la estricta vigilancia de sus padres, quienes -hasta que estos pichones de Al Capone cumplan la mayoría de edad- estarán a cargo y se harán responsables de ellos.
Estos campos de concentración se llamarán Escuelas Públicas y serán universales, abiertas, laicas y gratuitas. Mañana mismo voy al correo de San Vicente para acercarle mi idea al gobernador.
De todos estos, sólo dos terminaron siendo chorros. No es mal promedio (foto: La Memoria que Perdimos)
Mientras tanto, les envía un abrazo fraternal y pedagógico
El alumno Juan Domingo
Actualización: a ver si nos entendemos. Lo que yo critiqué acá es que un gobierno (ilegítimo y asesino, como lo fue la Revolución Libertadora) saqueara y vaciara las cajas de ahorro de la gente para financiar vaya uno a saber qué. Reitero: un gobierno que nadie votó le sacó plata sin permiso a la gente para financiar algo no consensuado.
No es lo mismo hoy, por supuesto. El actual gobierno, además de peronista, fue elegido por al menos la primera mayoría de los votos. Tiene legitimidad para sus acciones, reforzada por encuestas que dan entre el 50% y el 60% de acuerdo a la medida.
Pero además, se trata de volver al sistema de siempre. El reparto estatal. No me lo van a decir a mí, que casi inventé las jubilaciones. Ahora, como casi siempre, los trabajadores actuales financian con su esfuerzo y ahorro a los jubilados actuales, y a su vez se verán beneficiados por quienes trabajen en un futuro. Todo queda en manos del Estado. El Estado puede cometer cualquier error, pero no funde.
Con el sistema de AFJP los aportes quedaron en manos de privados (de quien priva a otro de algo), que tenían libertad para reinvertirlos como creyeran: esa libertad les permitió derrochar el 20% del capital que recibieron. Ese dinero quedaba en manos de empresarios y especuladores, financiados por los trabajadores actuales. A los jubilados actuales no los financiaba nadie y así tuvimos años con jubilaciones mínimas de 145 pesos.
El sistema de reparto es ineficiente, es cierto. Pero como la democracia, es el mejor que tenemos.
Parece que el servicio funciona mal, los coches están en mal estado, hay demoras todos los días y la gente viaja muy apretada. Eso fue al menos lo que me contaron, porque yo hace mucho que no viajo en Ferrocarriles Argentinos. Y parece que la historia se repite en todas las líneas.
Me contaron también que ese día nefasto, el tren se demoró, como todos los días. No sé muy bien qué pasó, pero parece que la gente se cansó y -empujada por algunos infiltrados que nunca faltan- entró a quemar y cascotear todo al grito de “esto con Perón no pasaba”. Como corresponde, bah. Continuar leyendo La quema de los Ferrocarriles Peronistas…
Ayer no fui a Almagro porque me enteré de que se jugaba la Libertadores y prendí la Spika para ver si el Chango Cárdenas me daba alguna alegría. Enseguida me di cuenta de que jugaba Boca, me acordé de la última vez que Racing jugó una copa, o que peleó aunque más no sea un torneo interbarrial, y pensé que ya no gano para disgustos. BlanquiCeleste Go Home. Néstor debería asumir en la Comisión Directiva más que en la Presidencia del PJ.
Más tarde me dí cuenta de que hice bien en no ir, pero por el tole-tole que se armó. No es que no me aguante un mano a mano con cualquiera. Es que siempre intenté evitar la violencia entre los compañeros.
A veces la marcha peronista se va de mambo y se pasan con el pogo. Es normal.
Cuando el ejército me mandó en una misión de Estudios a Europa de en 1939, quedé muy impresionado por la España de la posguerra. La guerra civil había devastado todo, y no podía creer tanto daño entre hermanos. Desde entonces estoy en contra de la violencia: si los gallegos armaron semejante despelote, no quise imaginar lo que podría pasar en casa.
Aprovechando que todos los gorilas seguro estarían comprando alpargatas al por mayor en el predio de La Rural, ayer me decidí a pasear por el centro e ir al cine.
La verdad es que me perdí: primero por Florida, no encontraba la calle Teniente General Juan Domingo Cangallo y ni siquiera las estatuas vivientes me supieron indicar.
Pero peor fue cuando llegué a Lavalle: Todo por dos pesos, Iglesias Universales del Reino de Dios, comederos para gringos; de todo había menos un cine como la gente.
Ni hablar cuando, esperanzado, me metí en unos que decían “Función Privada”. Habráse visto, casi me da un paro.
Hasta que encontré el Monumental y vi que justo tenían en cartel, recién estrenada, Evita, otra mirada.
Hoy madrugué (esto de estar al cuete como cenicero a caballo es mortal para el sueño), prendí la Spika y escuché que la Audiencia Nacional española rechazó la extradición de María Estela Martínez Cartas de Perón, por considerar que los crímenes de la Triple A no son de lesa humanidad y ya prescribieron
Yo no sé qué les pasará a ustedes cuando tienen noticias de una ex, pero a mí, aún 34 años después, me cayó como el traste. Será porque revolié el mate y se me cayó toda el agua caliente encima, pero ese es otro tema…
Muchachos, se los pido encarecidamente: no jodan con Isabel. Yo sé todo lo que dije antes, en especial la historia de cómo la conocí, pero háganme caso: esa mujer sólo trae calamidades.
¿Ah, no me creen? Enumero: desde que la conocí, estuve 12 años para volver a Argentina. En Puerta de Hierro no me podía dar una mano con nada: se le quemaba el vacío al horno, me mataba las plantas, me rompía los jarrones. El día que me trajeron el cofre de Evita la tuve que mandar de compras, a ver si eso también me estropeaba.
Esta mañana me desayuné con que Néstor Kirchner va a ser el presidente del glorioso Partido Justicialista y pensé que me había durado demasiado la indigestión del asado dominical. ¿Un ex - militante de la Juventud, la cuarta rama del movimiento, a la cabeza del PJ? ¿Cómo puede ser? Pensé que Lopecito se había encargado ya de estos asuntos…
Después tomé la pastilla, me bajó la presión y pude reflexionar más tranquilo. Y pensé: está bien. Si quiere ser presidente del partido, robarle el primer bombo al Tula o ser Inspector de mercado de aves de corral, que sea. ¿Acaso alguien se acuerda de quien fue el Presidente del PJ en 1946? ¿Y del Partido Laborista? ¿Y el nombre del segundo astronauta que pisó la Luna? No me hagan reír que se me saltan los puntos.
Ayer, mientras la redacción de Perfil.com me ponía al tanto de las noticias importantes de la semana, me enteré de que me mencionaron en Los Simpson. Lo primero que sentí fue una gran alegría, porque los miro todas las tardes tomando el Vascolet (con sorbete) desde hace 16 años. Hasta que me contaron lo que dijeron de mí y casi se me saltan los puntos.
“Realmente me gustaría una dictadura militar como la de Juan Perón. Cuando él te desaparecía, tú te mantenías desaparecido” dijo el imperialista de Carl Carson. Y su inseparable amigo Lenny agregó: “además su esposa era Madonna”.
Muchachos, compañeros, me extraña. Vamos punto por punto: Primero, durante mi gestión lo único que desaparecieron fueron esos molestos lingotes de oro que no dejaban caminar por los pasillos del Banco Central.