Comunicar la estabilización: en cómodas cuotas

Repasemos las últimas medidas, dijo Prat Gay en la conferencia de prensa en la que anunció el fin del cepo: caída de las DJAI, reducción de las retenciones a las exportaciones agropecuarias e industriales, acuerdos de precios y el llamado a un pacto social. Pocos detalles, por ahora, de cómo piensan reducir el déficit fiscal o qué meta de inflación plantean para el año que viene. Ni hablar de políticas sociales más allá de los 400 pesos para beneficiarios de la AUH y jubilación mínima, para atenuar el impacto del aterrizaje en la población más vulnerable. ¿Por qué no se explicitó de entrada un plan económico, como reclaman muchos economistas?¿Por qué no se le puso un título?¿Por qué no se hizo un inventario de la herencia económica?

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Nos quedó en la memoria que los paquetes económicos -Austral, Primavera, Convertibilidad-, están asociados a momentos de grandes crisis, dice Armando Torres, periodista y ex vocero del Ministerio de Economía durante la gestión de Lavagna (y uno de los últimos usuarios del microcine de Economía donde se dan las conferencias de prensa). “El anuncio fue más conceptual que de medidas instrumentales, todo apunta a una generación de confianza”, afirma sobe la conferencia de Prat Gay, que en ese sentido fue la contracara de De Vido y Kicillof en épocas de la sintonía fina especificando los límites de la quita de subsidios al gas y la luz en el AMBA: “de Santa Fe para allá tarifa plena…”.

Piano piano

Algunas ventajas de la comunicación secuencial de medidas aisladas, modalidad que inauguró el Kirchnerismo y que parece llegó para quedarse:

  • las críticas al “plan de ajuste” quedan extemporáneas (es difícil hacer impugnaciones ideológicas generales a programas de los que no se tienen ni detalles ni grandes lineamientos),
  • los funcionarios no se atan de manos con anuncios prematuros,
  • los resultados positivos del comienzo generan credibilidad en el equipo económico y actúan sobre las expectativas. Parafraseando la famosa frase de los 80, la secuencia permite que “los aciertos corrientes coordinen las expectativas sobre la resolución de los desafíos futuros”.

Martín Redrado reclama un plan económico integral. Se salió bien del cepo, dice, pero hacen falta explicitar señales de cuánto se va a gastar, cuánto se va a recaudar… La película completa muchas veces se pasa en el off the record con los columnistas, sugiere Torres. Hay que leer esa letra chica en letra de molde, diría CFK. Sin embargo, el riesgo de no dar señales a los actores económicos existe y puede estirar el “wait and see” de empresarios que posterguen inversiones para el segundo tiempo y se retrase el ingreso de dólares al Banco Central (no hubo señales tampoco de un posible blanqueo). El propio Redrado dijo en Plan M que recomendaba a sus clientes stockear hasta tener mayor certeza sobre el costo de reposición de sus productos.

La herencia

Sin explicitarlo, los anuncios contienen siempre una referencia al pasado, la devaluación se convirtió en el levantamiento del cepo, la suba de tarifas será parte del reacomodamiento de precios relativos. Delicias del nuevo diccionario oficialista. Pero contra lo que se esperaba, no hubo una conferencia de prensa para anunciar el estado de situación heredado.

Según Eduardo Aulicinio en la disyuntiva sobre cómo dosificar las noticias negativas, el ala comunicacional del gobierno se impone a priori sobre el equipo político que reclama explicitar la herencia para evitar frustraciones cuando la luz y el gas ya no salgan lo que una pizza.

El equilibrio entre ambos sectores: una auditoría acotada a temas de presunta corrupción como el plan Qunita o la gestión en el PAMI. Armando Torres se anota en el equipo político, los pro explicitación de la herencia, y cree que tarde o temprano llegará porque la sociedad se los va a exigir.

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