La política y la comida son espacios afines. La manera que tienen los políticos de comer indica comportamientos y alude a actitudes en general. Como la pizza con champagne del menemismo o el sushi delaruista.
Muy buen provecho averiguó qué y cómo desayunan los candidatos a diputados para las próximas elecciones legislativas: la disciplina de algunos, las excentricidades de otros, los cuidados, los permisos, las rutinas, el mate, las medialunas o el café. En medio de la batalla electoral, los políticos recurren a distintas fuentes de energía.
A las siete Néstor Kirchner está de pie en Olivos. Su frugalidad, se podría hipotetizar, es inversamente proporcional a su apetito político: el candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, apenas ingiere un yogurt y una lágrima. Nada más. “Es que tiene una disciplina espartana con la comida”, confiesa un hombre que compartió con el santacruceño muchas mañanas y muchas mesas.

Ilustración Néstor Kirchner: Ale Ravassi - Fotomontaje: Angelus
El segundo en la lista del Frente para la Victoria, el candidato testimonial Daniel Scioli, se despierta a las seis y media. Como todos los días de su vida, deglute un pedazo de pasta frola mientras lee los diarios y escucha la radio. “Es muy arraigado a sus gustos”, contó en una entrevista su mujer, Karina Rabolini. Tanto le gusta la tarta de membrillo al bonaerense que “se la lleva en un tupper al despacho o dondequiera que vaya”, dice. Con la misma disciplina, se sube a la cinta y corre una hora mientras aprovecha para conversar -sin dejar nunca de correr- con sus colaboradores, que se sientan a su lado en una mesa ubicada estratégicamente.
El mayor contrincante del oficialismo, Francisco De Narváez, elige un desayuno clásico para arrancar el día: tostadas con té o mate cocido. Después sale a correr durante 45 minutos para mantenerse en forma.
La candidata porteña del Pro, Gabriela Michetti, prefiere el mate amargo. Depende cómo esté de tiempo -si se levanta a las seis o a las ocho- se come dos tostadas con queso blanco o un ligero yogurt con cereales. “Como mi hijo Lautaro se levanta más tarde, por lo general desayuno sola, salvo los fines de semana que aprovecho para desayunar con él”, cuenta.
Al primer candidato a diputado nacional por Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, le suena el despertador a las siete y media de la mañana. Por recomendación médica , el cineasta evita los lácteos: nada de leche ni quesos. En su lugar, desayuna un licuado de frutas. Y a media mañana, come una ensalada de radicheta con ajo y pan integral. También unos mates. “Con esa dieta estricta le va bastante bien, a pesar de su edad tiene una salud impecable y una energía envidiable”, confiesa uno de sus colaboradores.
Margarita Stolbizer, primera en la lista del Acuerdo Cívico y Social por la provincia de Buenos Aires, le detalló a Muy buen provecho cómo transcurren sus mañanas: “El despertador suena un poco antes de las siete menos cuarto. Despierto a los dos chicos que todavía van a la escuela, les preparo la chocolatada a ellos y el café con leche para Juan. Todos tenemos caras de dormidos, siempre. Los intercambios son mínimos, sobre las actividades del día, los horarios de entrada y salida, el estudio o los deportes. Mientras tanto, el teléfono suena incesantemente. A veces atiendo, pero no siempre. Si puedo, me siento a desayunar con ellos. Pero por lo general, primero llevo a Tata a la escuela y cuando vuelvo, Juan ya leyó los diarios y me los pasa y me siento un poco más tranquila con la taza de café con leche, pan negro y mermelada ligth”.
Su compañero capitalino, Alfonso Prat Gay, se despierta a las siete en punto para desayunar con sus hijos antes de llevarlos a la escuela. Toma café con dos tostadas de pan blanco, y a veces jugo de naranja. Pero los fines de semana se da un gusto: “prefiero las medialunas de grasa o las galletitas dulces”.
A diferencia de las otras candidatas mujeres, que no tuvieron problema en contar su dieta matinal a Muy buen provecho, Lilita Carrió mantuvo su respuesta en suspenso hasta el último minuto, como lo hizo con la definición de su candidatura en las listas. Por desinterés o coquetería, la líder de la Coalición Cívica y candidata a diputada en la Capital, se hizo rogar para confesar, después de insistentes llamados a sus voceros, que desayuna “tostadas con queso y café”.