Junio 25, 2009 | Filed Under Bebidas, En la calle, Eventos, Notas Perfil.com, Personajes | 4 comentarios
Luis Zamora, candidato a diputado por el partido Autodeterminación y Libertad, eligió cerrar su campaña electoral con una “mateada” en la calle Florida y Diagonal Norte.
Frente a la cámara de Muy buen provecho, se animó a improvisar unas palabras sobre el significado simbólico que tiene el mate para los argentinos.
Julio 1, 2008 | Filed Under Notas Perfil.com | 1 comentario
Vianda en la plaza. Menú fijo con postre. Pancho en la calle. Los trabajadores del microcentro porteño eligen dónde y qué comer guiados por el tiempo y el bolsillo.
Perfil.com salió a la calle para averiguar qué y a qué precio almuerzan los oficinistas al mediodía. La mayoría coincidió en que gasta un 50% más que el año pasado en llenar el estómago.
Los que se sientan al aire libre comen por lo general lo que traen de su casa en tuppers: “tartas, empanadas, sándwiches, o lo que haya sobrado de ayer”, aseguran. Hay otros que también eligen el pasto pero que no están dispuestos a transportar la vianda. “Yo por ejemplo vivo lejos y el tupper en el bolso es un bajón. Prefiero comprarme algo por la calle y sentarme tranquilo acá en la plaza”, dice uno de los comensales que gasta entre 10 y 15 pesos por almorzar al sol.
Pero no todos disfrutan de la naturaleza. Para otros, la opción son los bares que ofrecen un menú fijo con café y postre. Puede ser una milanesa con guarnición, un plato de pastas o una ensalada completa. Los precios oscilan entre los 20 y 26 pesos, según se agregue un flan de postre o un café para alargar la sobremesa.
En la recorrida apareció un curioso comensal: Víctor Hugo Morales, periodista y relator de fútbol, también se animó a dar su testimonio. Sentado en una mesa sobre la vereda de la calle Rivadavia al 800, contó a Perfil.com que suele comer liviano y al paso. Dice que, aunque su situación económica es holgada, le preocupa el aumento de los precios a la hora de comer.
Pero el costo no es la única variable que entra en juego a la hora del almuerzo. Muchos ni siquiera tienen tiempo de parar para comer. Entonces prefieren un pancho o un paty al paso, en la calle, “de parado” y gastan alrededor de $5,50.
Según pudo observar Perfil.com, la inflación, como no podía ser de otra manera, también modificó la rutina alimentaria de quienes trabajan en el microcentro y no pueden volver a almorzar a sus casas.
Nota: www.perfil.com
Junio 18, 2008 | Filed Under Notas Perfil.com | 1 comentario
La historia de los siete misioneros que llevó Luis D’Elía al acto de Cristina Kirchner prometiéndoles comida y “conocer Buenos Aires”.
“Estamos esperando que nos traigan el almuerzo, son las dos de la tarde y todavía no comimos nada”. Mirta De Lima está indignada. Tiene hambre. Viajó 14 horas desde Oberá, Misiones, para estar hoy en la Plaza de Mayo.
El movimiento Federación Tierra y Vivienda (FTV) que comanda Luis D’Elía le prometió el pasaje y la comida a cambio de su presencia en el acto de esta tarde transmitido por Cadena Nacional. Y Mirta aceptó por una sola razón: “Quería conocer Buenos Aires, a mi Cristina y su acto no me importan”.
Promesas incumplidas. El viaje no fue lo que esperaban. En la ruta hacía frío y los dirigentes a cargo del micro que llevaba a 48 personas decidieron comprar whisky en lugar de comida. “Compraron 5 botellas y el presupuesto para el grupo era de 300 pesos”, cuenta enojado José, otro misionero que se siente estafado.
A las dos y media de la tarde Mirta, José y cinco personas más -una de ellas embarazada y otra de apenas cuatro años- recibieron el almuerzo en una bolsa de nylon. Había pan, fiambre y mayonesa para un total de cinco sándwiches. Para tomar tenían una gaseosa de un litro y medio que les habían dado a las nueve de la mañana, cuando llegaron a la Plaza. Eso fue todo.

Los misioneros de D’Elía dicen estar acostumbrados a que los punteros políticos les ofrezcan comida a cambio de participar de movilizaciones. “Pero lo de hoy es una estafa, tenemos hambre”, repite Juan.
A pesar de la institucionalidad que profesa Cristina en sus discursos, el clientelismo político sigue intacto.
Nota: www.perfil.com