Lost in translation – Por Violeta Gorodischer*
19 de agosto del 2010 | Comentarios desactivadosSe sabe: la comida oriental es tema remanido en el área de la gastronomía urbana. Pero tampoco es cuestión de abandonar los gustos así como así. La propuesta entonces es seguir el boca en boca (en este caso, el mío) y dejarse llevar hacia opciones distintas. Y entonces un día cualquiera llegás a la calle Nazca en el barrio de Flores, buscás el edificio Coa Plaza y tomás el ascensor hasta el sexto piso sin preguntar nada a nadie. Cuando la puerta se abre, Miyako te recibe de la mejor manera.
Hace ya un par de años, la idea del misterioso dueño (el mensaje lo transmite la encargada, porque él no quiere ni aparecer) fue ubicar el restaurante en el último piso de un edificio y armar una innovadora propuesta a partir de lo que en Japón es necesidad demográfica. Captando al público chino y coreano de la zona, la invitación se fue ampliando también a los occidentales como yo, que enseguida nos enamoramos de los biombos blancos y los bonsais en las ventanas, de las luces bajas y los boxes donde a las mozas (orientales y simpáticas) se las llama con un timbre.




