Junio 29, 2008 | Filed Under Lugares | 1 comentario
Doña Coti no sabe por qué comemos ñoquis los 29 de cada mes. Pero no le importa. No quiere saberlo. Ella amasa y amasa frente a la ventana. Le gusta mirar a la gente. Y que la gente la mire a ella. “A mi en el barrio me conocen todos. Los ñoquis de “Don Chicho” son famosos, acá y en todas partes”.
Hace 50 años que Coti amasa en la cantina que fundó su suegro en 1922, en la esquina de Plaza y Zárraga, en pleno corazón de Villa Ortúzar. Empezó con los fussili al fierrito y siguió con los célebres ñoquis de papa. Siempre en la ventana, a la vista de los comensales.
Setenta kilos de papa alcanzan para los doscientos platos de ñoquis que se sirven en “Don Chicho” los días 29 de cada mes. Desde las 10 de la mañana Doña Coti está amasando. Y no dejará de hacerlo hasta las once de la noche, cuando se sirva el último plato de la jornada.
Alguna vez Troilo, Pugliese, Di Sarli, Tita Merello, Luis Sandrini y hasta Eva Perón se sentaron a la mesa de “Don Chicho”. “Hoy viene gente de todos lados y de toda clase. Pero para mí son todos importantes, porque se sientan a la mesa de mi casa”.
Mayo 20, 2008 | Filed Under Lugares, Personajes | 23 comentarios
En 1980 Guido´s era un bar de taxistas. Sobre la calle República de la India y detrás del Zoológico de Buenos Aires, el olor que llegaba a las mesas de este reducto gastronómico era infernal. “El barrio no era lo que es hoy, no venía nadie”, cuenta Carlos Sosto, el dueño de este restó de Palermo que con los años se convirtió en el lugar preferido de la farándula.
Carlos es un italiano de Calabria, un gastronómico dedicado, que atiende personalmente a sus comensales. Dice conocer a la perfección el alma humana y el estómago de sus clientes. La clave es la observación: “Yo me doy cuenta con sólo mirar a una persona si ésta prefiere una pasta liviana con verduras, un risotto o lo que sea”. En Guido´s no existe la carta habitual para la elección del plato. Carlos se encarga de todo, hasta de elegir lo que uno va a comer. “Nunca me equivoco, ya vas a ver”, desafía a Muy buen provecho y dice estar seguro de que preferimos los vegetales al salami.
En la década del noventa Guido´s dejó de ser lo que era. En la puerta de este bar minúsculo ya no paraban taxis. El olor a elefante había desaparecido con Menem y la pasta italiana, preparada con productos importados, la saboreaban Mauricio Macri, Marcelo Tinelli con sus bailarinas y Jorge Guinzburg con la camiseta de Vélez. “Todos, pero todos, pasaron por acá”, dice orgulloso el dueño del local.
Hoy en República de la India 2843 come gran parte de la farándula. Dos de los chef más mediáticos como Narda Lepes y Donato De Santis se deleitan con el antipasto que sirven en el lugar. Y no son los únicos.
El clan Ortega suele reunirse para comer en familia. Palito y sus hijos famosos son fieles habitués. También comen en Guido´s Nancy Dupláa y Pablo Echarri. Ellos son tan fanáticos de la pasta que preparan allí, que hasta le dieron la primicia de su embarazo a los chefs que cocinan en este restó desde hace una década.
El Gato Gaudio es otro comensal estrella. Él tiene una salsa en su honor: oliva, zucchini grillado, tomates secos, tomate concasse, hinojo y almendras espolvoreadas. “Al tenista le gustaba tanto que le pusimos su nombre”, cuenta Carlos.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, también come en el lugar y tiene su plato preferido: pastas al limón preparadas con crema. Es probable que en el pequeño salón alguna vez se haya cruzado con Cecilia Bolocco, la ex de Carlos Menem. Cada vez que la chilena viene al país come en Guido´s y elige algún pescado con salsa de crema y curry.
Muy buen provecho quiso saber qué es lo que más sale en este bar convertido en el restó de las estrellas. Por eso fue hasta la cocina, donde se guardan los mejores secretos. Y la respuesta fue unánime: “la salsa Carlos”, que es el plato de la casa y lleva el nombre de su dueño. Se prepara con fileto, concasse de tomate, tomates secos, rúcula “y algo más que no te vamos a contar.”
Abril 24, 2008 | Filed Under Lugares | 7 comentarios
Taralli, fresa, bizcottino, pasticciotti, cannoli, sfogliatella… podrían ser personajes de una historieta italiana o el sobrenombre de algún capo mafia.
Pero no, nada de eso:
La Pompeya es una panadería de 1920 que todavía está en Av. Independencia 1912, Capital Federal.
“Es la única panadería italiana que existe acá en la Argentina”, dice Eduardo, su dueño, mientras nos invita a probar un cannoli relleno de crema pastelera.