Esto no iba a salir: La capacidad de daño de Kirchner
septiembre 15, 2009 | Filed Under Blogs | 14 comentariosEn las libretas de papel antes, en los “borradores” virtuales ahora, muchas veces quedan artículos periodísticos a medio hacer que nunca conocerán la luz. ¿Las razones? Un hecho de actualidad que postergó a otro, una opinión más certera que deja debilitada a la idea que estábamos pergeñando o simple paso del tiempo. En los primeros días de agosto, luego de que Kirchner diera la orden para romper el contrato entre TyC y la AFA para meter al Estado en el tema del fútbol, comencé a escribir una columna sobre la capacidad de daño del ex presidente. Y decía hace casi un mes y medio, que el santacruceño mantenía esa extraña virtud de destruirlo todo , sin siquiera haberse resentido por la derrota del 28 J. Esa columna nunca salió. Quedó olvidada en un anotador virtual que tengo en mi cuenta de netvibes, al cual puedo acceder desde cualquier dispositivo que tenga conexión a internet. De esa forma, empiezo la columna en mi casa, la continúo en un taxi o la termino en el trabajo. O me olvido que existe y queda allí, hasta que me vuelvo a topar con ella.
Es lo que pasó con esta columna inconclusa, que nunca salió publicada y que ahora rescato para este blog. Lo de abajo está copiado tal cual del archivo original, con fallas de construcción inclusive. Le falta un final y un pulido más. Pero ya no tiene razón de ser su publicación porque tras los sucesos de las últimas semanas a todos les quedó claro que el poder dañino de Kirchner se retroalimenta. Igual vale la pena el borrador, y saber que muchas veces trabajamos de gusto. Aunque ahora menos que antes, porque están los blogs para reparar los olvidos.
Kirchner mantiene la capacidad de daño intacta
Ha pasado poco más de un mes y ya todos se han dado cuenta. El ex presidente y actual presidente en las sombras de la Argentina no se quedó dormido tras el porrazo electoral del 28 de junio y volvió a lo que más le gusta hacer. Néstor Kirchner ha vuelto a dar muestras de su capacidad de destrucción al dinamitar un contrato privado en un par de días.
Esta “virtud” estaba mejor balanceada cuando era el presidente en funciones. En sus primeros pasos en 2003 se encargó de destruir a varios “malos” del pasado (la mayoría automática de la Corte, la cúpula militar y policial) y así reconstruyó la imagen presidencial que padecía el efecto De la Rúa desde el 2001.
Desde que dejó el poder formal, Kirchner mantiene ese fuego sagrado por la destrucción, pero ya no construye nada a cambio. La venganza, uno de los motores de su accionar, queda al descubierto y deja ver con claridad que Néstor Kirchner va a morir matando. Lo único que permanece intacta es su capacidad de daño.
Para males mayores, su esposa, presidenta en los papeles, se muestra impotente hasta la capacidad destructora de su marido. Sea por socia o sea por ineficiente, Cristina no puede reparar lo que Néstor destruye.
