Derechos, beneficios y otros versos que creemos saber

Ahora que se estila tirarnos por la cabeza con cuánto sabemos de educación, estaría bueno que pusiéramos determinados parámetros a la hora de opinar. Primero, no está mal que cualquiera opine, de hecho es nuestro eslogan patriótico y un juramento que hacemos junto con el de la bandera: Juráis a la Patria, seguir constantemente su bandera y defenderla hasta perder la vida y, ya que estamos, decir lo que antoje en gana, sin importar si tenéis alguna remota idea de la materia sobre la que estáis opinando.

Sin embargo, ninguno de nosotros puede zafar de la interpretación de lo que tengamos para decir. Y eso es algo que en un país en el que 5 de cada 10 personas no tienen comprensión de texto, es algo a tener en cuenta. Por ejemplo: si tenés el poder de expresión escrita de un abogado de Mangeri o de uno de Cristina, sería aconsejable no opinar sobre el nivel educativo del argentino promedio. Sobre todo porque notamos que la educación ya era una mierda hace décadas y en todos los niveles.

Luego de años en los que las estadísticas eran estigmas que hacían sangrar las palmas de los pobres de la Patria a quienes se invisibilizó de manera supina, blanqueamos el número. Pero el gobierno que partió afirmó que la pobreza era de la gestión actual. Al no haber registros históricos, la refutación queda dentro de una pelea imposible de dar: números vs. capricho.

La evaluación general de la educación, en cambio, es más difícil de someter a la posverdad, ese invento que nos impusieron como palabra pomposa para resumir lo que en el barrio llamamos “hablemos sin saber, pero con énfasis”. Convengamos que algo veíamos venir cuando al momento del examen pulularon en las redes sociales las fotos de las pruebas con leyendas del tipo “Macri gato”, “evaluame esta” y “vamos a volver”, en un claro ejercicio de no comprender que no pueden volver a donde nunca estuvieron por el sencillo hecho de ser menores de edad.

Pero al igual que no es lo mismo saber que en algún momento moriremos que tener la certeza del día y la hora en que pasaremos a tocar el arpa, no es igual dar por sentado que la educación argentina es un desastre que ver el diagnóstico.

El drama de una educación deficiente es que la padecemos todos. Por cuestión de derechos, todos votamos. Ahora, de ahí a saber qué votamos y por qué, hay un largo trecho. Parte de la educación cívica consiste en enseñar a los alumnos a ejercer sus derechos y, en el camino, a quién reclamar su cumplimiento. Un presidente tiene obligaciones distintas a las de un gobernador y a las de un intendente. Lo mismo sucede entre un diputado nacional, uno provincial, un senador, un concejal y un largo listado de funciones que pocos saben qué se le puede exigir. Cuando un habitante de Isidro Casanova aplaude al presidente de la Nación por la inauguración del asfaltado de una avenida, demuestra que no tiene idea de que lo están estafando en la cara y que sus impuestos nadie sabe a dónde fueron a parar, como así tampoco sabe qué hizo con el dinero recaudado el señor intendente.

El sistema es perverso. Cuanto más falla la educación, más inútil resulta la democracia. Al igual que el planteo del árbol que cae en una isla desierta, si nadie ejerce la democracia, la misma no existe. En la larga debacle fuimos testigos de cómo una generación mal educada educa peor a sus vástagos. Hoy atravesamos el punto de la educación mantra, mediante la cual se repiten conceptos poéticos como “al protestar estamos enseñando a defender derechos”, algo que implicaría un aplazo en cualquier examen de educación cívica, instrucción ciudadana, ERSA o cómo sea que se llame hoy en día esa materia en la que te enseñan las bondades del sistema tripartito del Poder, para qué sirve cada uno, la diferencia entre legal y legítimo, cómo se puede reclamar la satisfacción de derechos sin estropear los derechos de los demás, y el sistema de derechos del hombre, entre los que figuran en igualdad de condiciones el derecho al salario digno y el derecho a la educación.

Así, en el extremo final de una serie de eventos desafortunados, se construye un ascensor hacia el infierno cívico: mientras te dicen que vienen por tus derechos, te quitaron la educación con la que podías diferenciar qué es un derecho y qué un beneficio.

Y es que ese es un punto jodido: confundir una conquista con un otorgamiento y los beneficios con derechos. Cuando Eva Duarte de Perón afirmó que “donde existe una necesidad nace un derecho” convertimos la máxima de una mujer preparada para la actuación en una frase de cabecera digna de Wiinston Churchill. Estimados: no siempre que hay una necesidad nace un derecho. Puedo tener la necesidad de armar una orgía con quince señoritas, que no se convierte en derecho. Si fuera un cocainómano, nadie pone en duda que el Estado no tiene por qué brindarme acceso a la merluza. Todavía.

Voy al supermercado de la esquina, me acerco a la caja con un paquete de galletitas y un jugo. Me olvidé la billetera, pero me dejan llevarme los productos de todas maneras, con tal que lo pague en la próxima visita. Voy nuevamente, paso con galletitas y un jugo y exijo que me dejen salir sin pagar. El primer caso es un beneficio. El segundo, la imposición de un supuesto derecho adquirido.

Nuestra hermosa Constitución contempla derechos que en buena parte son de una aplicación absolutamente subjetiva: ¿Quién define cuáles son los parámetros de “una vivienda digna”? ¿Y la “protección integral de la familia” que tanto han utilizado para frenar cualquier medida abortista o de igualdad civil de las distintas opciones sexuales? Al presentar favores como derechos hacen del Estado un ente superior. Ya no es Dios el que nos cuida, sólo que al Olimpo de la Casa Rosada sí nos atrevemos a reclamarle.

El caso de la vivienda digna es uno de los puntos que permite explicar el embrollo de la manera más sencilla. El concepto contemplado en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre protege contra los desalojos, los desahucios y las arbitrariedades. O sea: tres casos en los que se puede recurrir al Estado para que los solucione en caso de no ser respetados. En cuanto al acceso a la vivienda, sólo se hace referencia a la igualdad de condiciones. Si partimos de la base de que la vivienda es una propiedad, no hay forma de concebir que es gratuita: alguien pagó por ella. No hay legislación en el mundo que contemple la entrega de viviendas a título gratuito como una obligación del Estado. En caso de que así sucediera, es un beneficio. El derecho es a que no te la quiten, que te garanticen la igualdad de acceso, no a que te la regalen, del mismo modo que el derecho a la vida es a que no te maten, no a que te concedan la vida, y el derecho a la libertad es a que no te priven de ella, nunca a que te obliguen a ser libre. El asistencialismo sin contrapartida va en contra del concepto de “dignidad” que se pretende reclamar en el caso de la vivienda. Siempre es preferible que el subsidio derive en una obligación, aunque el beneficiario (ups, beneficio) se convierta en deudor: nadie dimensionará nunca el valor de integrar una sociedad si no entiende la relación deuda-igualdad de beneficio para un nuevo necesitado.

Los ejemplos se extienden hasta el infinito: la libertad de movimiento es un derecho, el transporte público es un servicio, la información es un derecho, los medios de comunicación estatales un servicio, el acceso a la luz, el gas y el agua es un derecho, los servicios públicos son… bueno, eso: servicios. Un servicio gratuito es un beneficio, un favor. Y ningún favor es obligatorio.

Enciclopedia de párrafos aparte merece la mezcla que se ha hecho con eso de los derechos obligatorios, como el ejercicio del derecho a votar bajo pena de multa, o la obligación impuesta por el Estado para que una persona ejerza su derecho a la identidad aunque no quiera.

De todos los libros leídos y debates vividos sobre cuestiones doctrinarias, siempre me llamó la atención la despersonalización con la que se habla del “legislador”, como si fueran seres superiores y lo más lúcido de nuestro ámbito académico. Entiendo que sea preferible no prestar atención a quienes fueron esos legisladores de la reforma constituyente de 1994 porque repasar algunos nombres nos sacarían el curro de analizar cualquier cosa: Eduardo Barcesat, Antonio Bussi, Cristina y Néstor Kirchner, Aníbal Ibarra, Palito Ortega, Evangelina Salazar, Pino Solanas, Aldo Rico y Eugenio Zaffaroni. En aquella ocasión, mientras lo único que importaba era conseguir una reelección y después vemos qué hacemos, se impuso la necesidad de contemplar los derechos sociales. El tema es que fueron planteados de tal manera que en vez de proteger las libertades personales y políticas, nos entregaron una lista de buenos deseos navideños de personas que parecieran no conocer que los regalos de los Reyes Magos los pagan los padres.

Un buen punto de partida sería cambiar nuestras motivaciones. Ya probamos por décadas esto de poner guita para ayudar, cuando el altruismo no está en los genes del ser humano y hasta el cristianismo lo tiene asumido: ayudamos para no quedarnos afuera del reino de los cielos. A esta altura, el único mecanismo que podría justificar que sigamos pagando por lo que no es nuestro es el egoísmo: igualar al otro para que no me cague la vida a mediano plazo, y para que mis hijos paguen menos a largo plazo. No será un pensamiento muy papafrancisco que digamos, pero estaría siendo hora de poner un poco de coherencia, algo que no les es dado a los que prometen el paraíso para los pobres y al mismo tiempo los quieren dejar afuera al exigir que los saquemos de la pobreza.

El problema histórico de los gobiernos de toda la Patria Enorme es que han preferido encargarse de la generalidad que de los individuos que conforman una sociedad. Es lo popular por sobre lo singular, el refugio de la identificación en la masa por encima del riesgo del pensamiento propio. Es la homogeneización que empareja para abajo para no dejar a nadie afuera, por sobre la aceptación de las individualidades que enriquecen a los distintos con sus diferencias.

En toda esta confusión generalizada, no quiero dejar afuera lo que nos toca a los que laburamos en los medios. Dos cositas: pauta y libertad de expresión. La pauta gubernamental no es un derecho, es un beneficio. Y si bien la exigencia de un beneficio no corresponde, tampoco corresponde llamarle pauta gubernamental: si la empresa se va a la quiebra si no recibe pauta, no es pauta, es un subsidio. Y a partir de ahí, no hay objetividad para hablar de políticas de subsidios, como quedó demostrado en los últimos años.

En cuanto a la libertad de expresión, el caso más palpable es el de lo que quedó de Revista Barcelona y el juicio que les inició –y ganó– Cecilia Pando. No existe ningún atentado contra la libertad de expresión si no hubo censura. Lo siento por los colegas, pero dos más dos son cuatro. Es poco serio acusar un atentado a la libertad de expresión en la misma semana en la que pedimos a los gritos que algún fiscal tomara cartas en el asunto por la declaración de Omar Viviani. Si entendiéramos que la libertad es tan libre que uno es responsable de sus propias consecuencias, el mundo sería un lugar muy distinto en el que se reemplazaría a las víctimas aniñadas por adultos responsables de sus actos. Sos libre de hacer lo que quieras y sos libre de privarte de hacer lo que me daña. Cualquiera de las opciones tiene sus consecuencias, algo de lo que sólo quedan exceptuados los niños de verdad, no los que creen que el Estado es un padre condescendiente.

Ejercer la libertad sin bancarse las consecuencias no es un derecho: es un privilegio.

Y de privilegios estamos hasta las tetas.

Mercoledí. Quiero ver de qué nos disfrazamos el día que quienes sólo cumplen obligaciones en silencio se animen a reclamar sus derechos del mismo modo que lo hacen los que sólo exigen beneficios sin cumplir obligaciones.

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Comentarios

  1. Impecable como de costumbre. Me remite inmediatamente a esa boludez del «derecho al fútbol» que le metieron en la cabeza a tanta gente…

  2. Bien Nico! Como siempre! Lo de la libertad de expresión es un tema que me conflictúa desde hace años. Qué es la libertad de pensamiento y expresión? Existe? O acaso a cualquier persona por tener determinados pensamientos no se las persigue? O acaso algunos no se escandalizan, e incluso peor, denuncian a personas por decir o propalar determidas idas? Es más: Acaso no ha pasado muchísimas veces que el Inadi ha intervenido recibiendo denuncias por lo que algunas personas piensan y dicen? Cuando ocurrió el atentado a Charlie Ebdó, miles salieron con pancartas, “Je suis….”. Porque la revista se había burlado de musulmanes. Cuando se rio y caricaturizó al nene emigrante de África del norte ya no era tan bueno que se rían de otros…. Cómo decidimos de quién o qué nos podemos burlar, y de qué o quiénes no? Quién pone el límite? Si yo armo una revista, pongo la guita, contrato dibujantes, etc., y me dedico a burlarme y reírme de gays, negros, mujeres golpeadas, judíos, villeros, guerrilleros asesinados previa tortura, pobres, cirujas, y lo que se me ocurra, sería respetado yo, mi humor, mi libertad de pensamiento, y mi libertad de expresión? Sería considerado arte, y se pondriían pancartas en el pecho para defender mi derecho a reírme de quien sea? No existe la libertad de expresión. La de pensamiento hasta ahí, siempre que nadie se entere, pero la de expresión no. Y no creo que esté mal, yo pienso que hay algunas cosas que merecen ser respetadas. El punto es: Quién decide cuáles sí y cuáles no? Y cómo? Ahí está el problema. O se respeta todo (imposible) o nada (imposible). Es una discusión sin resolución posible.

  3. Impecable, es lo que pensamos todos los que pagamos los distintos tipos de impuestos, los que facturamos electrónicamente en la página de la Afip, los que fuimos a la escuela pública,pero mandamos a los hijos a la privada. De los que nacimos en un hogar pobre, pero nunca reclamó nada de lo que no se merecía. Pero que la Libertad de decir y hacer, sin joder al otro es importante,Saludos

  4. Pingback: Derechos, beneficios y otros versos que creemos saber | "¿A quien vas a creer?… A tus ojos mentirosos o a mis sinceras palabras…"

  5. Más de lo mismo, mirada de un periodistas militante oficialista conservador, ortodoxo y fascista. No aporta nada, es como leer la editorial de Mitre.

  6. excelente frase la del final…

    Quiero ver de qué nos disfrazamos el día que quienes sólo cumplen obligaciones en silencio se animen a reclamar sus derechos del mismo modo que lo hacen los que sólo exigen beneficios sin cumplir obligaciones.

    Lastima que muchos consideran que esa gente, solo son “gorilas de la zona norte de la ciudad”…. cuando en realidad son ciudadanos que pagan los beneficios (o “derechos”) de los demas.

  7. Bien! Muy bien! Te espero con ansias y cuando veo tu escrito me regocijo, me renuevo, porque coincido en todo. Nunca falta un opinador serial que en su ignorancia confunde todo. Casi siempre recuerdo a Juan Ramón Giménez en aquello de que “Lo querían matar los iguales porque era distinto…”
    Gracias Nicolás!

  8. !!!!!! Excelenteeeeeee !!!!!!!!
    Cuanta claridad para expresarte, cómo te envidio.
    Slds
    Espero tu columna como bocanada de aire fresco.
    Slds !!!

  9. Que lío tiene en la cabeza José. Nicolás habla de libertad y le dice fascista, cuando un liberal es todo lo contario a un conservador ortodoxo y fascista. Y creo que sería un honor que lo comparen con Mitre uno de los padres fundadores de la Nación Argentina.

  10. Se hace evidente el deterioro del sistema educativo cuando hay personas que admiran a un, dizque, periodista que escribe cosas como esta: “Estimados: no siempre que hay una necesidad nace un derecho. Puedo tener la necesidad de armar una orgía con quince señoritas, que no se convierte en derecho. Si fuera un cocainómano, nadie pone en duda que el Estado no tiene por qué brindarme acceso a la merluza. Todavía.”
    Estamos condenados.

  11. “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”….. y nosotros tirando papelitos en la clase de “Civica” mientras nos explicaban el artículo 18……
    aplauso medalla y beso

  12. No sé porqué perdí mi tiempo leyendo esto. Debí detenerme ya con el título o cuando leí “Eva Duarte de Perón” (¿Cómo una mujer sin formación académica se atrevió a hablar públicamente?). Para ser más correctos y estrictos con los términos: una necesidad remite a aquello indispensable para la vida (agua, alimento, techo, salud, etc) no es equivalente a un deseo o pulsión (orgia) o compulsión (consumo de sustancias) Apelar a este burdo ejemplo , equivocado hasta en los significados, desmerece el “artículo” y desnuda el sesgo ideológico de quien lo escribe.

  13. Soledad: “No sé porqué perdí mi tiempo leyendo esto. Debí detenerme ya con el título o cuando leí “Eva Duarte de Perón” (¿Cómo una mujer sin formación académica se atrevió a hablar públicamente?)” Apelar a este burdo ejemplo , equivocado hasta en los significados, desmerece el “comentario” y desnuda el sesgo ideológico de quien lo escribe.

  14. Me parece de cuarta, realmente esta gente confunde al gorila y envalentona al idiota, no estamos asi como nacion por los “vagos”, sino por la dictadura y todo lo que representa ese poder asqueroso de las familias de estancieros con las botas llenas de bosta y los hijos paseando por Europa de 1890, y la tremenda destruccion susesiva de lo que crearon gobiernos legales y constitucionales llevados al poder por el voto popular y no por campañas de internet o golpes de estado y aniquilacion.
    Deberíamos pensar si realmente estamos a la altura culturalmente o nos hacen pensar que todos son revolucionarios porque sí.

  15. Selente, Nico, selente.
    Ultimo parrafo, para sacarse el sombrero.
    Y a los pelotudos de siempre, lease, soledad, Norberto, José: un cosejo que les dio la abogada exitosa arquitecta egipcia, hagansé suturar el orto, lotiene desgarrado desde el 10/12/2015

  16. “Aturdido y abrumado por la duda de los celos se ve triste en la cantina un bohemio ya sin fe”
    Tenés un quilombo en la cabeza autor de notas facho retrogradas, es triste como se confunden los tantos, no hace falta meterse con los derechos para querer meter el bichito de la derecha en la cabeza del gilun que lee este pasquin, no te creas que la gente es tan estúpida como crees, hablas de Churchill como si fuera un estadista es el.mismo que dijo que había que aplastar a Argentina, me parece que te falta leer un poco más, no solo se puede dar opiniones teniendo un título y haciendo lo que te dice el jefe, alguna vez decir lo que uno piensa no esta mal para variar un poco.

  17. Lamentablemente nuestro querido pais hace 60 anos entro en una etapa de deterioro permanente y sin freno. La mediocridad de algunos, la codicia de otros y la perversidad del robo y la mentira burda de la “decada ganada” le han hecho creer a mucha gente que se puede vivir eternamente del trabajo y los impuestos que otros pagan. Si algo faltaba se dedican a perturbar a los que los mantienen. Esto deberia terminar ya, sin gradualismo.

  18. me quedé pegado con eso de la libertad de expresión y recordaba que en Provincia, los legisladores votados por nosotros, aprueban como ley un bodrio que obliga a reconocer, en documentos oficiales, que los desaparecidos fueron 30 mil

    legisladores: no crean que porque los votamos (tal vez sin leer la letra chica o sin comprender bien los textos) tienen el poder de hacernos decir lo que no queremos

    8 mil son ya demasiada sangre… y ustedes para el pueblo, son unos inservibles, sólo buscan ser votados otra vez y perpetrarse en su modo sanguijuela de vivir

    pd: Lucca, pobre… te esmerás en hacer comprender lo obvio y lo que conseguís es que idiotas como José te claven la chapa de gato

  19. Quiero ver de qué nos disfrazamos el día que quienes no tienen nada de lo que la Constitucion Nacional establece que tienen derecho a tener, soportando en silencio esta injusticia, se animen a reclamar por sus derechos .

  20. Protagonista principal de todo esto: La grieta. ¿Cómo, ante reflexiones de alguien, sean personales, dignas de aprobación o sumamente discutibles pueden surgir desaprobaciones tan irrespetuosas y baratas como elogios tan desmedidos?… Un artículo tan vasto merece respeto y análisis. Y tiempo para llevarlo a cabo, quizás mucho más que el utilizado para pensarlo, escribirlo, releerlo, corregirlo y publicarlo. Pero, como siempre, los argentinos entendemos todo con una inteligencia repentina única. Y por eso mismo nos va como el mismísimo ojete como país, perdónenme el eufemismo. Menos palabras y más neuronas…

  21. Gabriel: “hablas de Churchill como si fuera un estadista es el.mismo que dijo que había que aplastar a Argentina”.
    Yo prefiero que el Primer Ministro de una potencia mundial, te guste o no te guste, hable así de mi país, en lugar de referirse despectivamente a él. Porque eso significa que ese país tiene su importancia mundial. De lo contrario significa que no le importás a nadie. ¿No te parece?

  22. Notable artículo, como casi siempre.
    Todo empieza y termina en la educación, en el respeto,.
    Quizas pocos hayan analizado el daño que le ha hecho al país la ignorante que gobernó los 8 años anteriores, y su famosa frase “los empoderados”
    Muy poca gente puede manejar el poder sin abusar del mismo, y así estamos en la anarquía real que hoy implica vivir en nuestro país, donde cada uno cree que su derecho está siempre por encima del del prójimo.
    Volver a “parecer” un país normal llevará no menos de una década, paciencia, apoyo, esfuerzo y unión se precisará para dejar al descubierto las falacias y contradicciones que el peronismo grabó a fuego como dogmas.

  23. Los reclamantes de derechos (sindicalistas, piqueteros, etc) parecen ser unos Rip Van Winkle criollos que durmieron 12 años y ahora se dan cuenta que son muchos los pobres.

  24. “periodista militante oficialista conservador, ortodoxo y fascista” jajajaja ves que siempre digo que los comentarios son d colección!!!! Impecable el Relato como siempre!! Un gusto leerte!!

  25. Tal vez si en tu próxima vida nacés bien pero bien pobre y no tenés acceso ni a un plato de comida en el comedor de la escuela, pensás distinto. No sé. Es muy fácil hablar de derechos y privilegios con la panza llena y el manual bajo el brazo.
    Un texto impecable dicen algunos. Yo lo leí siniestro por demás.

  26. Y qué sugerís que hagamos, Maru? Que les paguemos en forma de subsidio la falta de idoneidad (cuando no, el desgano) a los que viven de la dádiva?

    Poné de la tuya y te aplaudimos.

  27. Pingback: No soy kirchnerista y no sé qué pienso del paro | PERSPECTIVA

  28. Se destacan tintes neonazis tales como: “Es la homogeneización que empareja para abajo para no dejar a nadie afuera, por sobre la aceptación de las individualidades que enriquecen a los distintos con sus diferencias.” y hablas de absolutamente todo cuando empezas diciendo que hay que saber para hablar (ni en 15 vidas conseguis los titulos que necesitas para tener autoridad para tocar todos esos temas), pero… con un par de comas mas se deja leer. Segui asi! ya vas a lograr vender la mier.da que el mediopelo argento manipulado de medios quiere leer

  29. ah! bien defendiendo a un personaje siniestro como Pando!! te lei una vez y ya me agende tu nombre para no leerte nunca mas.

  30. Andrelo, tenes vagina 12, tiempo, barcelona (antes que cierre, ya que no tiene 70 lucas para pagar un juicio… si 70 lucas), o anda a miraŕ CkN, no vengas a romper las pelotas acá.

  31. Hermosos los progrezurdos. No entendieron una chota del texto pero putean que da gusto. Bué, son coherentes. Le tienen terror a la libertad y la asunción de responsabilidades. Para ellos, la vida es una cadena sin fin de derechos por el simple hecho de respirar.

  32. Joven NIcolás mis respetos. Tuve que leer dos veces dada la carga conceptual del escrito. Parece mágico que a su edad pueda expresarse con tanta puntualidad. Un abrazo y gracias.

  33. Pingback: Relato del presente – Derechos, beneficios, y otros versos que creemos saber | Gustavo

  34. El propio autor lo reconce, la educación esta hecha pedazos y un excelente ejemplo es esta columna.
    Confunde conceptos y realiza una lectura desde un liberalismo light conservador.
    Otra cosa estimado, los derechos nacen de pujas sociales. Ningún individualismo falopa construye una comunidad. Comprendo que no tuvo educación cívica y como expresó en el comienzo de la presente; cualquiera puede opinar aunque sea un lego en el tema.

  35. no flaco: hacer una orgía no es una ” necesidad” No podés más de bobo

    y por si fuera poco le milita el juicio ganado a Ceci Pando

    en fin…

  36. Falacias de hoy: Hombre de paja y ad hominem. En fin…
    Martu, no te queda falacia sin utilizar. A ver si argumentás en serio alguna vez.

  37. “lo siento, chicos de Revista Barcelona. No se puede dañar la imagen de una justificadora de delitos de lesa humanidad y apologista de la apropiación de bebés. Ahora háganse responsables por las consecuencias”

    Baby Echecopar un progre al lado de Luquita

  38. Hola 😈, otra vez dando lástima?
    Che “los chicos de Barcelona”, no tienen 70 Lucas para pagarle a la loca de la Panel.
    Algo no cierra, 70 lucas, no 1 palo.
    Hagan una colecta, pongan 10 mango por lector, si dicen que son tantos, le va alcanzar, es mas, r lo que dicen hasta hacen un fondito extra para futuros inconvenientes…

  39. Marce cree que es hora de gritar más alto “Macri basura, vos sos la dictadura ”
    Marce escribe aquí pensando que alguno de los del blog creemos que lo de anoche fue brutal represión.
    No, viejo mamador, para mi la yuta estuvo bomba

  40. Raúl Zaffaroni: “no me vengan con que soy el garantista que quiere soltar a todos los violadores… sólo a los bufarrones”

  41. La nueva presidenta del consejo de EDUCACIÓN de Santa Cruz, dijo:
    “Y mucho amor a los jóvenes y a las jóvenas, si así se dice, o con un arroba, como solemos decirle nosotros para ponerle perspectiva de género…” (sic)

    Lo siento por los santacruceños, es que Daniel Filmus no quiso el cargo porque odia el frío, hasta él podría ser mejor que ese mamarracho al que empoderaron ayer.

  42. Realmente, Luca lúcido como siempre. Es un orgullo que sea argentino. Dan risa, si no lástima, todos aquellos que no entienden nada, que creen que tienen un derecho divino, sin obligaciones, los padres que sacrificaron su calidad de vida, para que sus hijos estudien, nos inculcaron que sólo con esfuerzo y perseverancia, se logra tener “éxito” en la vida. Así se lo inculqué yo a mis seis hijos, y gracias a Dios, no tengo ninguno que viva del generoso Estado, que les roba a los que trabajan, para regalárselo a quienes no trabajan, ni quieren trabajar. Yo, con excelente sueldo, durante mi vida laboral, sólo fui de vacaciones 5 veces, en 25 años, y nunca le exigí al Estado que me las pague, sólo por ser nacido en esta hermosa Patria. Aclaro que mi padre cuando llegó al país, era boyero, la mas baja condición de empleado rural. Se entiende.-

  43. Lo de diferenciar derechos de beneficios debería enseñarse desde el jardín. A mi me toco, por vivir en José C. Paz, y por genética, ser blanca, rubia y de ojos azules, me confundieran con la señora del rodete y collar de esmeraldas. Eso llevó a que constantemente me llamen a la puerta, para pedir comida. ropa, dinero, hartándome al punto, de desear poner un letrero en la puerta que diga “E.P. no vive aquí”. Pero no lo pongo, ¿para qué?, si lo que puedan leerlo, no tienen comprensión lectora…

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