Otra vez la estúpida y sensual xenofobia

Samuel nació en Caracas hace 28 años. Llegó a la Argentina por primera vez de vacaciones y se enamoró de Buenos Aires. Años después, harto de la situación de su país y viendo que estaba al borde de la pobreza teniendo un trabajo que en cualquier otro país le permitiría llevar una vida holgada, vendió lo último que le quedaba –su “carro”– que, por esas cosas de las diferentes cotizaciones del dólar, le alcanzó para pagarse dos pasajes. Llegó a Buenos Aires con su esposa de manera legal, por el aeropuerto de Ezeiza y con los papeles en la mano. Tanto él como su esposa tienen dos títulos universitarios cada uno. Ella trabaja de mesera en un bar de Palermo por unos pocos pesos más la propina. Él atiende un kiosco de siete de la tarde a siete de la mañana del día siguiente. La semana pasada fui testigo del primer comentario despectivo que recibió cuando un señor muy bien vestido le recriminó que le quitara el trabajo a los argentinos. Como si algún argentino con dos títulos universitarios aceptara atender un kiosco doce horas por noche seis día a la semana. Como si hubieran echado a un ingeniero para darle el puesto.

La primera vez que me llamó la atención la inmigración fue a mediados de los años noventa, cuando a Buenos Aires empezaron a llegar oleadas de bolivianos. El motivo principal por el que les presté atención obedece al más sencillo principio del asombro: no cumplían con el parámetro de porteño medio. De rasgos aborígenes, vestidos con ropas de colores insoportablemente estridentes y las mujeres con sombreros. No hubieran pasado desapercibidos ni con niebla.

Hoy, en tiempos en los que muchos se preocupan humanitariamente por el conflicto sirio o porque nadie llora por los muertos del huracán de Haití –que con la guita que recibe después de cada desastre ya debería tener la infraestructura de Dubai– nos hacemos bien los boludos con la inmigración silenciosa del hambre venezolano. Rostros europeizados en su mayoría, salvo que se pongan a hablar, ni nos enteramos de que no son de acá. Pero si alguno se pone a charlar con ellos –y no para pedirles que se vuelvan a su país– puede encontrarse con una realidad tristísima: el éxodo de gente que vende lo poco que le queda para poder irse del país al que aman. No es un detalle menor, ya que esos que pueden irse son los afortunados.

Natalín usa un ambo verde en la guardia de una clínica privada céntrica. Sí, es médica. Charlando con ella uno puede sacarse todos los prejuicios de encima –si hay algo que nunca sobra en ningún país son médicos– y anoticiarse que no vino al país para estudiar, sólamente, sino que vino a cumplir con los años de residencia que necesita para poder ejercer la medicina en su país, Colombia. Le pagan en blanco, tributa ganancias, paga el 21% de IVA en cada compra, usa el transporte público, alquila. En Colombia tendría que pagar para ejercer la medicina hasta sumar los años necesarios en un sistema perverso. Aquí trabaja.

Lo de la xenofobia argentina debería ser un tema para tratar en terapia. A veces solapada por la culpa, otras oculta tras la corrección política, otras tantas a flor de piel cuando necesitamos culpar a alguien por lo que otro nos sacó, el desprecio selectivo a quien no es de acá, es un asunto que se cuela alguna vez en todas las familias. En todas. Entre mis ocho bisabuelos sumo tres nacionalidades distintas y ninguna es inca o querandí. Ni siquiera tengo una gota de sangre española como para reclamar derechos naturales y coloniales. Y a excepción del puñado de 100 apellidos patricios y los pocos aborígenes no mestizados que quedan en el territorio, el resto de los argentinos llegó o nació de los que llegaron tiempo después. Mucho tiempo después.

Uno de mis abuelos nació en un conventillo. Está claro que el poder adquisitivo de su padre no podría costear los tributos al Estado que pudieran justificar el uso del pupitre en un establecimiento educativo. Lo mismo que la mayoría de nuestros abuelos: no tenían guita que justifique la inversión que el Estado argentino hizo en ellos y, a largo plazo, en nosotros. Mi abuelo tuvo educación primaria, secundaria y terciaria. Su hermana se recibió de abogada en la UBA. Mi otro abuelo no pudo terminar sus estudios, pero la realidad de un país en el que nadie le preguntaba la nacionalidad antes de darle un empleo lo hizo salir adelante y brindarle educación a sus hijos. Nota al margen: ninguno de mis abuelos se salvó del “tano de mierda”.

Ya sé, me van a venir con que la sociedad era distinta porque un europeo encajaba de lo más lindo en este paraíso de mansiones de la calle Alvear. Por eso terminaron todos viviendo en casas levantadas como pudieron en terrenos en Loma del Orto y laburando de albañiles, zapateros, verduleros y otros oficios propios de la nobleza europea y fueron tratados como aristócratas con títulos nobiliarios como Moishe tacaño, Gaita ignorante y Tano bruto.

Un cacho de cultura tributaria. La educación pública en Argentina se financia con presupuesto estatal, en su mayor parte con recursos de libre disponibilidad. Esto quiere decir que se lo banca con impuestos en general, que no hay un producto o tributo específico que diga “mantenimiento educativo”. En una época lo hubo: en 1999 el Estado creó el “impuesto docente” mediante el cual los que tenían auto pagaban un tributo destinado, básicamente, a borrar la carpa blanca de la plaza de los Dos Congresos.

Al no existir un tributo directo, cualquier boludo que compra un alfajor, un champú, un dentífrico o una botella de gaseosa, está dejando poco más de un quinto de su precio en Impuesto al Valor Agregado. Y no es poca cosa: nuestro 21% es el sexto IVA más caro del mundo.

La presión impositiva en nuestro país es insoportable. Lo sabemos y lo padecemos. Muchos ponen el grito en el cielo y ratifican su postura al saber que el impuesto inmobiliario también forma parte de la recaudación y eso es algo que se puede utilizar para financiar la educación pública. Relax, estimado lector: el inmigrante no es de residir en una alcantarilla, y, por lo general, el que viene a estudiar es de alquilar. Como todos saben, aunque la ley diga lo contrario, los que alquilan se hacen cargo de pagar los impuestos inmobiliarios y municipales.

A ello hay que sumarle que para poder mantenerse en la Argentina requieren de alguna de estas dos opciones: o reciben remesas de sus padres, que no es otra cosa que dinero contante y sonante que ingresa al país para circular en el comercio y terminar en buena parte recaudado por el Estado en impuestos, o trabajan. Y si laburan y no pagan el impuesto a las ganancias es porque cobran miseria. Para redondear, los que están en blanco pagan aportes patronales para una jubilación que, si se vuelven a sus países una vez finalizados sus estudios, no cobrarán never in the puta life.

Del otro lado de la misma moneda nos encontramos con el debate que algunos quieren dar también amparados en la falta de sentido común: el caso de los que provienen de familias pudientes y van a la universidad pública. Son los que el viernes a la noche estacionan el cero kilómetro en las inmediaciones de la facultad y faltan alguna que otra vez porque se fueron a pasar el fin de semana a Long Beach. Suponer que no se merecen la educación pública es, nuevamente, no entender que, si son los que más tienen, son los que más gastan y, por ende, los que más aportan al tesoro. ¿Por qué impedirles que utilicen una universidad que también financian?

Lo que sí es cierto es que muchos de los que ingresan a la universidad pública provienen de una educación primaria y secundaria privada. Estadísticamente, los que provienen de la educación pública son los menos y esto habla de distintas necesidades: el desastre del nivel educativo y la necesidad de salir a laburar full time picaban en punta hasta hace unos años. Hoy comparten el trono con las ganas de no hacer un choto.

Sí, es cierto que muchos avivados se aprovechan de las bondades de Argentina, pero no por nuestra legislación generosa que proviene de nuestra Constitución Nacional, si no por la falta de controles en la aplicación de la normativa. El ejemplo de los tours de salud que provienen de países limítrofes para atenderse en hospitales públicos con turnos que les sacan desde agencias de turismo, o los simpaticones que llegan al país, se toman un terrenito, y luego exigen que se los den o, en el mejor de los casos, se los vendan, que lo quieren pagar, como si estuviéramos en un universo paralelo en el que una propiedad se puede pagar en 550 mil cuotas de veinte pesos. Ni que hablar de los que cruzan el Pilcomayo, cobran el plan, votan y se vuelven a Paraguay. Solo un tuerto emocional puede cruzarse con un laburante o un estudiante extranjero y recriminarle la toma de terrenos o las chantadas clientelistas norteñas.

Ahora que está de moda revolearnos estadísticas por la cabeza, también hay que agregar que el 5,7% de todos los presos que tienen el sistema penitenciario argentino es extranjero. Como suena bajito, digámoslo al revés: el 94,3% de los presos de Argentina son argentinos. 94 personas y dos brazos de cada cien. Nueve personas y un torso de cada diez. O sea: en el único rubro en el que existen estadísticas reales para afirmar si nos sacan lugares de privilegio, es en el penitenciario. Y no, ahí les ganamos por paliza y nadie nos quita una celda para dársela a un foráneo.

Puedo entender otro tipo de soluciones que se podrían aplicar para paliar nuestra necesidad de culpar a otros por nuestros problemas, como arancelar la universidad para quien viene de afuera, o enviar el resumen de gastos hospitalarios a las respectivas embajadas de cada ciudadano del mundo, pero nuestra Constitución Nacional lo impide. Lo que sí es remarcable es que, todos aquellos que dicen que no se puede comparar esta inmigración que viene a utilizar nuestras universidades con las de nuestros abuelos, tienen razón: a nuestros abuelos el Estado les dio alojamiento, abrigo y comida, les buscó trabajo y les facilitó los trámites con ese temita del idioma. Ah, además les permitió usar la salud y la educación pública.

Nunca terminaré de entender esa cosa de recordar las raíces europeas de nuestros abuelos –que, si tan aceptados eran en sus países de origen, no tendrían que haberlo abandonado contándose las costillas del hambre–, mencionar nuestro pasaporte italiano/europeo en alguna que otra charla, y ratificarnos ultra nacionalistas para delirar a Brasil en un partido de fútbol o cada vez que aparece un tipo que habla con acento de telenovela y cuyo único pecado cometido es el de haber llegado después que nosotros.

Y todos nos hacemos los boludos con los destrozos de nuestros manifestantes vernáculos, de los robos, estafas y homicidios de nuestros compatrióticos compatriotas. Y mejor ni hablar de los problemas que generaron, generan y generarán nuestros políticos bien argentinos, en nombre de la Patria, ésa que nos ponemos al hombro cada cuatro años, siempre y cuando a la selección le vaya bien, o cuando vemos a una persona que habla el castellano con un acento extraño, sea venezolano, colombiano o correntino. Parte de nuestra idiosincrasia: si no se le entiende nada, lo vemos con otros ojos, aunque sea un mafioso ucraniano. Sólo por dar un ejemplo, desde 2013 ingresaron 25 mil ciudadanos italianos a la Argentina para probar suerte. A diferencia de nuestros abuelos, vienen instruidos, con título y experiencia. Si no fueran físicamente idénticos al porteño promedio, serían el terror del nacionalista.

Supongo que está inexplicablemente en nuestra cultura. Vienen a quitarnos los trabajos que rechazamos, las camas de los hospitales que no usamos y los pupitres de las universidades de las que egresan sólo el 14% de quienes se inscribieron. Nadie saca cuentas de cuánto le cuesta al Estado cada estudiante crónico, ni mucho menos se hacen eco de la última encuesta universitaria de la UBA en la que el 84% de los alumnos se manifestaron a favor de un examen de ingreso.

Pero en definitiva, son detalles. Después de todo, con nuestra plata hacemos lo que queremos, qué carajos.

 

Agregado 1° de marzo de 2018:

No hay respuestas nuevas a los mismos planteos. El texto anterior tiene más de un año y, sin embargo, fue escrito con un microclima de xenofobia mucho más leve que el de esta semana.

Diría que no puedo creer el nivel de virulencia hacia el extranjero que tiene nuestra sociedad promedio, pero me equivocaría por partida doble. Primero, porque no somos una sociedad xenofóbica; en todo caso el xenófobo, como buen fanático, es gritón, además de bruto. Y sabemos bien que los brutos necesitan gritar e imponer sus verdades. En segundo lugar, porque cada vez que algún evento lo amerita, los gritones salen a manifestar su xenofobia de manera inmediata.

Aterroriza el nivel de argumentos que he leído y oído en los últimos días para manifestar una postura filosófica frente a un puto conflicto diplomático menor. Aprentemente todos los bolivianos son culpables de un supuesto acto administrativo de un funcionario. Si el resto de los habitantes del mundo nos midiera con la misma vara por los actos cometidos por nuestros gobernantes en los últimos siglos, ya habríamos sido expulsados del sistema solar.

No hay forma de ser tan hipócrita de luchar contra el bullying y hablar delante de nuestros propios hijos sobre la superioridad que tenemos frente a los demás. Una superioridad tan pedorra que tenemos que agradecer la existencia de Nicolás Maduro para no quedar en el furgón de cola de los países más deprimentes del siglo XXI. Pero ahí los leo, aplaudiendo a Vargas Llosa mientras también putean a los peruanos.

Una cosa es un planteo proteccionista frente a recursos de suma necesidad y urgencia. Pero ni siquiera el gobierno plantea echar a nadie. Sólo pretende reciprocidad.Pero bastó esta noticia para que el ario que todos llevan dentro aflore y meta a todos en la misma bolsa, legales, ilegales, delincuentes, laburantes. No entiendo de qué se agarran para declarar la guerra por la pureza nacionalista. ¿Alcanzan unos cientos de extranjeros para meter a todos en la misma bolsa? ¿En serio?

Hasta he visto pacientes quejarse de que el médico es colombiano o venezolano. Se ve que lo importante no es curarse, sino que nos cure un argentino hecho y derecho. Y todos sabemos que un argentino hecho y derecho tiene que ser argentino, pero no tanto. Estamos recibiendo la primera oleada de inmigrantes universitarios y nos quejamos. Son profundamente antisocialistas, y nos quejamos.

Ni siquiera puedo decir que me genera bronca. Sólo siento angustia de pensar en mis abuelos siendo recibidos por esta sociedad sin siquiera hablar el idioma. Y antes que vuelvan a decirme que no es lo mismo aquella inmigración que esta, les recuerdo que esas casitas pintorescas de La Boca son casillas de chapa pintada de peor calidad que las villas. Del mismo modo, las mafias de principio de siglo no eran bolivianas ni peruanas, sino italianas y ucranianas. Y eso de venir a cumplir la ley sin pedirle nada al Estado se cae a pedazos desde el Hotel de Inmigrantes hasta la huelga de inquilinos.

Pero son detalles. Detalles que preferimos olvidar y pasar por alto. Porque alguna vez, en la rambla de Mar del Plata, un avivado nos vendió la heráldica de nuestro apellido y descubrimos que somos descendientes del Duque de la Cadorcha. O porque necesitamos revalidar que alguien en nuestra familia se rompió el orto para salir de la pobreza lejos del lugar que lo vio nacer. Y está claro que no somos nosotros.

Argentinos nacidos en Europa descansan de a quinientos por metro cuadrado en un palacio de arquitectura neorrenacentista previo a salir a trabajar la tierra de San Telmo.

Argentinos nacidos en Europa descansan de a quinientos por metro cuadrado en un palacio de arquitectura neorrenacentista previo a salir a trabajar la tierra de San Telmo.

Giovedi. La vita è ciò che accade mentre guardi ciò che fa l’uomo accanto a te.

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Comentarios

  1. El socialismo, esta enfermedad que nos obliga a ser buenos por culpa o por hipocresía, saca lo peor de nosotros. Nos volvemos amargados, mezquinos, idiotas. 8 millones que pagan impuestos a la fuerza no quieren pagar ni un peso más. 20 millones de mantenidos por algún pretexto solidario, no quieren compartir ni un peso con nadie más. En la abundancia podemos ser generosos. En la miseria a la que nos condena este colectivismo, nos volvemos miserables. Saludos Lucca. Excelente artículo.

  2. Maestro. Conmovedora la foto del conventillo. Mi padre bien podría haber estado en una foto como esa. Y habría estado orgulloso

  3. Es una estupidez no cobrar por tratamientos especiales que son costosos, no digo que se le deba cobrar la atención de emergencia, pero en los hospitales públicos se hacen tratamientos complejos, eso es lo que debería ser arancelado porque de hecho es arancelado en los países de origen y ese es el motivo por el cual vienen acá que es gratis

  4. Lucca está mutando a LuK.
    Este país es inviable. Hay que dividirlo en dos: Sojaria hacia el norte, con capital en Warcalde y Petrolia hacia el sur con capital en Calafate.
    Rosario queda excluida del mapa y ahí que vayan a formar su país socialistas, kakas, bolivianos, paraguayos y todos los que no pasen el test del cromatografo. Lo usamos como granja de órganos.

  5. Los estados, que representan a sus naciones, tienen derecho a seleccionar al tipo de inmigrante que entre o no en su territorio. No existe un derecho universal a que una horda te invada y te hagan colapsar tu sistema sanitario, educativo, de seguridad social o mercado laboral, o te transformen tu cultura, valores o modo de vida. Que arreglen sus problemas en sus paieses y se queden a vivir alla. Me niego a pagar impuestos para tener que ayudar a lo que todos los estados fallidos latinoamerigarchos expulsan.

  6. Brillante Nicolás. Si de hay algo de lo cual me pone orgulloso ser argentino, es de que todo el mundo, sin distinción de nacionalidades, razas ni credos; puedan acceder a salud y educación públicas, gratuitas y de CALIDAD. Abandonar este camino es seguir insistiendo en volvernos cada día más mediocres. Un abrazo!!!

  7. Mis cuatro abuelos tanos se vinieron a Río Negro en 1905 cuando esto era nada…. con gobernantes que dejaban mucho que desear y una constitución que era y es ejemplo de tolerancia y respeto por la diversidad…..

  8. Extraordinario analisis de nuestro pais y la gente que viene a habitarlo. Espero que en un futuro dejen los gobienos de turno de faltarnos el respeto y dejen de robarnos en la cara.

  9. Me permito contarle, que soy argentino, de la Provincia de Sgo del Estero, hijo de argentinos y nieto de inmigrantes y criollos, y sin embargo en Bs As siempre hay alguno que te hace sentir la no pertenencia a su ciudad. Que animosidad se puede esperar entonces hacia otra nacionalidad, sobre todo la muy vilipendiada boliviana o paraguaya. A los de boca nos “insultan” diciendo boliviano o paragua. Sin embargo, Coincido totalmente con Ud. que son unos pocos los xenofobos, pero brutos y gritones, por eso hacen ruido. En lo personal se me infla el pecho de poder decir que salud y educación hay para todos en este suelo.
    Por otro lado siempre es bueno hacer cumplir las reglas. La inmigracion legal y como corresponde. Como usted dice la picardia no, parturientas que tienen sus bebes aqui para gozar de los beneficios sociales argentinos mientras residen en Bolivia, No!
    Creo que geopolíticamente hablando nuestra mayor riqueza hoy reside en ser pocos, unos de los países con menos habitantes por km2. Lamentablemente incomunicados por el saqueo de infraestructura. A un pobre santiagueño no le alcanza para irse a probar suerte a Ushuaia.
    Si nos eligen como destino es porque no estamos tan mal como creemos
    Lo felicito por su nota. Saludos cordiales

  10. No me considero xenófogo por pretender que quien quiera venir al país tenga las misma obligaciones que tenemos todos y algunas más. Creo que la educación superior tiene que ser arancelada (eso no quiere decir que los tengan que matar con la “cuota”) pero la gente no valora lo que se le “regala”, creo que si uno tiene que pagar por un derecho como la educación no habría tanta gente que falte o que se vuelvan estudiantes crónicos y generaría más recursos para modernizar o mantener la estructura educativa. Coincido con el señor Barret: somos pocos los que tenemos que bancar la ineficiencia del Estado para generar oportunidades para quienes no tienen nada y de eso los extranjeros no tienen la culpa.

  11. La constitucion no impide cobrarles a los extrangeros, es una mentira mas de los populistas, en ningun lado la constitucion dice que los extrangeros que ingresan como turistas y no son residentes legales tienen derecho a todo gratis.
    Ningun pais del mundo les da salud y educacion gratis a los extrangeros, los zurdos ignorantes deberian madurar de una vez.
    Ademas eso es un negocio de los laboratorios que les venden los insumos al estado, cuantos mas enfermos hay mas venden, entonces van a bipuscar enfermos a los paises vecinos para hacerle gastar mas alestado y despues les dan comisiones a los medicos, por eso ellos tambien defienden ese sistema corrupto

  12. Cerca de mi casa, en la calle Alvarez Jonte, hace meses están arreglando sus veredas, solo para agregar y demostrar estar de acuerdo con tan brillante reflexión, de cada diez palas en las manos de lo obreros, solo dos son argentinas, clarito no????

  13. Hace un rato, a raíz de este tema, leí que apenas el 0,0027% de los internados en Jujuy fueron extranjeros en 2016. Pfffffff, vamos a recaudar un fangote eh. Una estupidez inmensa, en la cual el xenófobo enseguidita encuentra culpables. Siempre la culpa la tiene el otro. Dejo el PDF que dejó otro lector en los comentarios de la nota. Ah, viene directamente de la página del gobierno de la provincia de Jujuy, más concretamente de su departamento de salud. Página 35, para quienes duden.

    http://salud.jujuy.gob.ar/wp-content/uploads/sites/14/2017/10/Anu_EstHosp_2016.pdf

  14. Perdón, página 36. 132 internados entre 47.147, pero seguramente deben ser los culpables del déficit que tenemos.

  15. Muy buena la nota, aunque en realidad el disparador de esta discusión es la situación en las ciudades limítrofes, sobre todo en Salta, Jujuy y Formosa, donde extranjeros no residentes, van a los hospitales públicos de esas ciudades (que son pocos) para hacerse todo tipo de tratamientos médicos llegando a ocupar el 30% de las camas, turnos, prácticas, etc., muchos con tour organizado. Distinto es el caso en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, etc., donde la mayoría de esos extranjeros sí son residentes y en total significan un 5% de uso de la salud pública.

  16. Alejandro fijate en las estadísticas que dejé ahí provenientes de la mismísima provincia de Jujuy. Son muchos menos de lo que están diciendo. Y son estadísticas oficiales.

  17. No soy M, mucho menos K, todos esto es humo, igual que discutir la legalización del aborto ahora (referendum ya!, no es tema para que traten 329 narcisistas ególatras) . Resulta que pagamos el doble de servicios o mas, ya no financian nada, la jubilaciones no aumentan, la presión impositiva es elevadísima, seguimos pagando impuesto a las ganancias los pobres, y el deficit fiscal esta igual o peor, la inflacion igual o peor y tomamos deuda a lo loco. Los K robaban el 10% del PBI y si ahora no roban porque seguimos con deficit?? No nos tomen el pelo! empleados de 40 lucas pagando ganancias, hasta cuando???

  18. Ningún país del mundo nos recibe tan fácil como Argentina recibe a los del resto del mundo. Si vas a estudiar a Europa, tenés que ir con visa de estudiante y si te querpés quedar tenés

  19. Excelente articulo… No soy de aqui y quizás nunca llegue a sentirme de aqui (no porque no me guste)… No me sacaron de mi país, no me moría de hambre, no vine por una cirugía, ni a estudiar (tengo pregrado y posgrado en otros países), algunos llegamos porque la vida lo quizo así… Me enamoré de un Argentino y dejé todo lo que tenia para venir por un sueño… Llegué y me abrieron las puertas… Conseguí empleo… Aporto al sistema y hasta pago prepaga de manera particular… Formé una familia y tengo un bebé mitad argentino… Cosas del destino porque jamás me imaginé estar aquí. La gente me trata bien… Sin embargo no estou de acuerdo con los que vienen a abusar en vez de usar el sistema.

  20. Sería bueno que el ministerio de Salud de la Nación y de las provincias informen cuántos extranjeros se atienden en los hospitales públicos a fin de conocer cómo viene la demanda. No podemos bancarnos a nosotros mismos y Evo pretende que banquemos a toda latinoamérica. Somos 8,8 mill que trabajamos en blanco y mantenemos a 20,5 mill de subsidiados y empleados públicos con los impuestos. ¿Encima nos piden bancar hospitales para Evo? Argentina le brinda a los extranjeros asistencia médica estatal gratis de la misma manera que a los nacionales. En el exterior no ocurre lo mismo, por ejemplo Brasil, Bolivia, Perú o EE.UU. ya que la salud no es gratuita para ningún foráneo. Hay que arancelar y la DNM debe controlar la permanencia de los pacientes foráneos para que cumplan con las normas migratorias. El proyecto es para cobrarles a los extranjeros temporales, no a los residentes y a los que ya tienen familias argentinas. No se pretende cobrar a los inmigrantes que optaron por vivir y hacer sus vidas en Argentina y que cumplen con las leyes como cualquier argentino de bien. Se trata de cobrarles a los foráneos que en vez de pagar su atención médica en su propio país, vienen al nuestro a que los asistan GRATIS y que vos y yo le pagamos esa atención con los impuestos y nuestro trabajo. Simple.

    ¡Sí a la arancelamiento de la salud y educación a los extranjeros!

  21. Dato de ayer publicado en La Nación: “El año pasado nacieron 509 bebes, de esos 110 son hijos de bolivianos que vinieron a tener familia a La Quiaca . No son residentes, cruzan el puente y vienen a tener familia de este lado por los beneficios sociales que tienen como la asignación universal por hijo o los planes sociales” Es decir el 21,6%.
    A su vez, el año pasado atendieron a través de la guardia a 28.084 personas. De ese total, 26.001 fueron personas con documento argentino, 1848 de Bolivia y los 235 restantes de otros países. Sin embargo, la titular del Hospital remarcó que el número de argentinos puede ser “engañoso” porque muchos “tienen documento argentino pero son hijos de bolivianos que nacieron en la Argentina pero residen en Bolivia”.
    Con lo cual, si sumás el 7,3% de extranjeros atendidos más que el 21,6% son argentinos pero residentes en Bolivia porque nacieron acá pero sólo a los fines de cobertura social, te da casi el 30% que decía anteriormente

  22. Augusto Herrera, tu pensamiento atrasa, seguís con esa mentalidad federales vs unitarios y ya no va más esa de que los porteños odian a los provincianos. Argentina es federal, es una república, es un país y se rige con una constitución nacional para todo el territorio. Aquellos que se autodenominan provincianos ya deben haber superado hace décadas eso de que los porteños los menosprecian y bla bla bla. Hace poco fui a la capital chaqueña y también hay capitalinos chaqueños arrogantes y soberbios. En todo el país hay de todo. Si quienes se autodenominan provincianos cuando quieren diferenciarse de los porteños (al ser este un país federal, porteños somos todos como santiagueños o salteños) van a seguir como los negros de EE.UU. que al día de hoy siguen sin poder supera la esclavitud, pero no la física sino la mental. Estamos en el siglo 21, la migración es distinta al del siglo 19, el mundo está pasando por transformaciones que lo harán netamente tecnológico y casi sin fronteras y en Argentina seguimos discutiendo con la mentalidad de federales vs unitarios. Eso es para leer en los libros de historia argentina, hoy se necesita gente instruida, despierta, innovadora y que construya un país avanzado, para ello se necesita además de educación, un poco de orden y controlar adecuadamente la inmigración de estos tiempos es poner las cosas en su lugar para que nadie termine pensando que se practican políticas racistas y xenófobas. Si Argentina es un país soberano, entonces necesita políticas y reglas propias.

  23. adhiero a casi todo,pero corrijo un punto, la primera emigración universitaria de Europa, fue la posterior a la guerra civil española y le II guerra mundial. en cuanto al conventillo, mis padres se alojaron cuando yo naci, en un conventillo de Palermo, donde eramos los últimos emigrados, y el resto eran los humildes y simpáticos provincianitos, que atrajo Peron, desde el campo a la ciudad, las villas no existían, eran los conventos, abandonados por los emigrantes que compraban terrenos en villa del otro, y ponían ladrillos, como podían, las villas de los 50 eran los conventos, abandonados por los “de afuera”, o sea nosotros. Y la gran diversión de los grasitas de Peron, era, después de las cadenas nacionales, que uno de ellos, simpático borracho, se pusiera a gritar:”Ehhhh, gallegos de m. váyanse a su tierra y dejen de sacar el trabajo a los argentinos….”, todo seguido de otras lindezas. que nostalgia…todavía tengo pesadilla y cuantos años y agua bajo el puente ha pasado.Ahh, ahora yo vivo en loma del orto, y al mudarnos aquí, mi madre y yo nos cambiamos el nombre, según los humildes provincianitos que me rodean, a gordas de m…y nada se crea, todo se transforma.

  24. La hipocresía de la política y de los medios de comunicación es que piensan una cosa pero dicen públicamente otra. Las estadísticas, los datos empíricos son irrefutables, pero cuando se toca el tema de los extranjeros en el país con esos datos, te tratan de racista y xenófobo. Entonces llega un momento que aunque te tilden de esas dos cosas hay que decir e informar los datos reales de lo que se sabe y se tiene. La realidad es que muchas mujeres extranjeras, específicamente de Bolivia y de Paraguay cruzan la frontera del lado argentino para parir y obtener gracias a que su hijo es nacido en argentina, el DNI y poder reclamar derechos sociales como planes y el acceso a otros derechos de nacionales y extranjeros residentes permanentes. Son datos, son estadísticas y son muchas veces datos que el propio periodismo maneja gracias a sus investigaciones pero cuando se habla de estas cosas te llaman racista y xenófobo ¿Acaso esa mujer extranjera que pare en Argentina sólo para obtener planes sociales gracias a la nacionalidad de su hijo no es una avivada? Siempre terminamos, lamentablemente, en el ejemplo de EE.UU., país donde al extranjero tener hijos no le garantiza derecho plenos de cualquier estadounidense o inmigrante nacionalizado. Es más, existen casos donde deportan extranjeros y le expropian a sus hijos nacidos en el país. Entonces hay que tener menos miedo al decir las cosas como son: hay foráneos que no residen en Argentina pero entran a parir a nuestro país solo con la finalidad de obtener un DNI y beneficios sociales que na Argentina apelando al derecho que le da tener un hijo argentino. Por eso es indispensable reformar las normas migratorias y adecuarlas al siglo 21.

  25. Para los que viven en BUENOS AIRES, CÓRDOBA, SANTA FÉ, MENDOZA y TUCUMÁN el argentino tiene que ser esa mezcla de criollo con sangre europea.
    Una SOFÍA ZÁMOLO ( descendiente de españoles), una VALERIA MASSA ( descendiente de italianos) o tal vez un MARIANO RECALDE con ojos azules. Pero, CAROLINA “Pampita” ARDOHAIN no, ya que es ” medio morochita” :) :) :)

    Igual, es tan sexy y bonita que NADIE LE DICE NADA

    DE todas maneras se olvidan que VENEZUELA está expulsando a su CAPITA HUMANOS mas valioso. Vienen jóvenes universitarios y bien dispuestos a TRABAJAR, no vienen a pedir planes sociales

    Pero, los bolivianos, paraguayos, peruanos … no son descendientes de europeos … de ahí SU RESISTENCIA A LA INTEGRACIÓN con nosotros.

    Saludos

  26. Comisario Agis, por lo que veo ni usted ni su familia peinan blondas cabelleras (por no decir que son unos negros de mierda)
    Encima deja evidencia de ser otro mantenido estatal que bancamos con la nuestra.
    Emigre a Bolivia para hacer su revolución supremacista de marrones contra marrones.
    Queremos una Argentina sin sanguijuelas como usted.

  27. Nota muy linda y emotiva, pero yo no quiero que con mis impuestos se pague la salud y los estudios de gente de otros países porque yo, cuando tuve oportunidad de estar en países vecinos tuve que pagar todo, Y de qué manera. Que el gobierno haga una consulta popular para ver que es lo que quieren los que pagan (es decir los argentinos).
    Así de fácil.

  28. Así como cuando un chorro mata a un inocente hay tarados que dicen que el chorro es víctima y el muerto es victimario, también hay estúpidos que cuando los bolivianos discriminan a los Argentinos dicen que nosotros los Argentinos discriminamos a los bolivianos.

  29. tambien en Italia hay hospitales e medicos para todos. y escuela y muchisimos africanos/arabes/ albaneses/ paki, etc. italia està colapsando.

  30. Los servicios que pagan los contribuyentes son para los contribuyentes, no debería ser tan difícil entender eso. Adjudicarle xenofobia o lo que sea es infantil.

  31. Creo que confundir xenofobia con racionalismo en el gasto publico es simplificar la situación. Xenofobia es atacar al otro por el simple hecho de ser extranjero, no hacer una análisis serio y determinar que te está perjudicando. Dicho esto, los Venezolanos no le quitan el trabajo a nadie. Aca nadie quiere esos trabajos.
    Por otro lado que con el pago de impuestos un extranjero pague la universidad tampoco cierra. Sino porque los demás países no lucran con esa oportunidad?. No se mucho, pero no me cierra…….

  32. No entiendo porque es xenofobo al que esta de acuerdo en cobrar la Educacion y la Salud.
    El mundo desarrollado le cobra todos los servicios a quien no es residente. Eso pasa en todos los Paises y a nadie se le ocurre llamarlo Xenofobo, ejemplo Canada un Pais abierto a los inmigrantes (controlado) y a los refugiados, sin embargo el visitante debe pagar la educacion y la salud. Es mas si el estudiante canadiense paga 1000 el estudiante extranjero paga 3000. El que escribe esta nota es injusto llamar al Pais Xenofobo cuando justamente es todo lo contrario deja entrar a cualquiera incluido a los delincuentes. En un Pais serio se controla la Inmigracion y se deja entrar solo al que tiene una profesion que se necesita. Porque el residente (sea o sea Argentino) que paga impuestos debe mantener la Educacion gratis para alguien que nunca aporto nada. Pero esta hipocresia es la que nos hace quejar de los hospitales y los establecimientos educativos por el estado en que se encuentra y por otro lado le tenemos que dar Educacion gratis al resto del mundo.

  33. carlos en Jueves, 1 de marzo, 2018 en 10:13 dijo:

    “Cerca de mi casa, en la calle Alvarez Jonte, hace meses están arreglando sus veredas, solo para agregar y demostrar estar de acuerdo con tan brillante reflexión, de cada diez palas en las manos de lo obreros, solo dos son argentinas, clarito no????”

    Cerca de mi casa, en Retiro, hace años que existe una villa, la 31.
    Sólo para agregar y desmostrar estar de acuerdo con tan brillante reflexión, de cada 10 usurpadores, sólo dos son argentinos, clarito, no????

  34. Lucca: ” Ahora que está de moda revolearnos estadísticas por la cabeza, también hay que agregar que el 5,7% de todos los presos que tienen el sistema penitenciario argentino es extranjero”

    Población carcelaria argentina 2016: 76261 presos
    Presos extranjeros en nuestro país: : 4367

    Costo por mes de mantenimiento de cada reo: 30 mil pesos.
    Costo por mes de mantener en nuestras carceles a extranjeros: 131 millones de pesos.

    Lucca, anda a la cárcel con flores y entregáselas a un violador paraguayo. Y de paso hacete coger por todo el pabellón. No te olvides de dejarles de propina tu sueldo entero.

  35. Comparar las inmigraciones del siglo XX con las del siglo XXI?

    Lo que era Argentina a principios del 1900 y lo que es ahora?

    Bienvenido todo aquel con buenas intenciones que venga a laburar, sea de donde sea.
    Patada en el culo a todo aquel que venga a parasitar y después tomarse el buque. O quedarse eternamente parasitando, dentro o fuera de la ley.

    El mundo cambió mucho en cien años. Cada vez hay menos para todos, a cuidar lo nuestro. A todo nivel.

  36. En algunos países, el seguro médico es obligatorio para ingresar como turista. Cuba y Ecuador son dos de ellos.

    En el Louvre, el precio para extranjeros duplica al de los franceses.

    Pasa en todo el mundo, ¿por qué no tendría que pasar aquí?

    Salvo el Comisario Agis y dos o tres kukluxklaneros más, ningún argentino se opone a que venga gente dispuesta a trabajar o a estudiar. A lo que nos oponemos es a que vengan a aprovecharse de nuestra generosidad, sea para lograr atención gratuita de partos, sea para cobrar planes sociales.

  37. Quedó por acotar: los planes sociales se transforman en pesos bolivianos o paraguayos y son gastados en Bolivia/Paraguay pagando impuestos en aquellos países.

    PD: qué literarios que estamos, habiéndose unido una gloria de nuestras letras como Héctor Tizón, tristemente ya fallecido. Pueblo de costumbres curiosas su Casabindo. Yo lo conocí una siesta de Junio y me pareció fantasmal. Debería ir durante su fiesta en Agosto.

  38. que la xenofobia sea algo horrible es una evaluación cultural

    cuando veo un chabón con la camiseta de RiBer no puedo pensar en otra cosa que en un paraguayo y lo mismo me pasa con Boca y los bolivianos o con RaSin y los LGBTs… la lista es infinita

    si andan por la vida dando asco, es problema de ellos

  39. Pingback: Relato del presente – Otra vez la estúpida y sensual xenofobia – Gustavo

  40. Constitución de 1853/1860. Había cuatro personas en todo el territorio nacional. Eso cambió.
    Conozco tres grupos de venezolanos recién llegados. El que menor concentración tiene por metro cuadrado es de cinco personas en un monoambiente de 33 metros (en palermo). Yo te diría que profundices un poco más. Así que lo de que pagan impuestos, y laburan (la mayoría empleados en negro) es bastante relativo. Te felicito por la corrección política, pero no coincido en nada.

  41. La xenofobia se evita sólo con educación moral.
    Para extinguir cualquier tipo de discriminación, es necesario incorporar el concepto de igualdad en el acervo moral de la humanidad.

  42. Es estupidez, por ejemplo, trabajo para una tarjeta de crédito que seguramente muchos de uds usarán, un día atendiendo a un señorito perteneciente a Caba, el cual estaba muy enojado porque no podía usarla estando en el exterior, más que nada porque la había reventado pagándose el viajesito a Miami en 50 mil cuotas, y por lo tanto no podía seguir comprando a crédito, en criollo, no podía seguir fiándose. Al finalizar ante la negativa de habilitarlo para seguir comprando a crédito me llamo ” sudamericana hija de puta”. Soy argentina. Y el también. Soy del interior. Él de Caba. Si, soy sudamericana, él también. Caba esta en Buenos Aires, por lo tanto en Argentina, por lo tanto en Sudamerica.

  43. esta estupidez del paro 8M y la ley de igualdad de MM… todas conchudeces
    van a poder faltar 10 días si notan que el jefe les mira las tetas
    _______________________________________________
    | me pregunto si también se igualará la edad jubilatoria |
    |______________________________________________|

    y además si la igualdad de remuneración por ley no terminará perjudicando a las mujeres, porque un empresario no va a contratar por la misma guita a un empleado que le va a faltar más días en el año

  44. El estado de abandono del blog me confirma que, si alguna vez tuvo vida, ésta descansaba en el trabajo de los desaparecidos Leonardo Roia -qepd- y Comisario Agis (alias Carancho, alias Hegeliano, alias…)

  45. Cuánta razón Mempo.
    Nostalgia de los tiempos en que vivía Don Roia y el Millonario de Warcalde daba su batalla contra el populismo imperante durante la dictadura K.
    Imprima sus retratos y ubíquelos sobre su mesa de luz. Este tiṕo de héroes son cada vez más difíciles de encontrar.

    https://pasteboard.co/HhRh3li.png

  46. Al (ex)comisario Agis podría ir a visitarlo la próxima vez que viaje a USA, trabaja en el Popeye’s Fried Chicken de la 7ma avenida de Miami. Los dueños están encantados en cómo lava las copas y no quieren dejarlo volver a Warcalde. De todos modos, él se aburría bastante en Córdoba: delatar colectiveros que infringían las leyes de tránsito nunca fue bastante desafío para él. Ni la venta de tortas fritas en la rotonda de entrada a la villa.

    Y en cuanto a don Roia, tengo algo mejor que eso: encontré un ejemplar de su mítico libro “Ser argentino y no morir en el intento”. Está en mi caja de seguridad en el banco Francés. Lo pienso clonar y ofrecer su comercialización a Amazon.

  47. EHHH!!! Y la crítica al gobierno??? 2 años y medio y no hay crítica al gobierno?????

    * se entera que Luquita$ pegó contrato en el 6,7,8 de Lombardi, en “El Canal de la Ciudad”

    Ahhhhh!! haberlo sabido…

  48. La vida es una tómbola.
    De ñoqui judicial arrepentido, a denostar jóvenes burócratas, a vivir de ñoqui macrista ensobrado.
    Triste, acompañado y final.

  49. Estimados uds seguro eran chicos, acá se discutía fuerte sobre el gobierno kirchnerista, éstos últimos perdieron elección, festejaron, gritaron no vuelven más!! y ahora seguro se están comiendo los mocos o ganando menos en el caso improbable que sean ABC1, porque en gral. son desclasados enceguecidos por el odio que se creyeron las mentiras de Ma*ri.
    Quizás por la utilización de redes sociales mermaron los comentarios acá, o quizás porque eran la contra, el ser del odio, ahora que les toca ser oficialistas de la nada misma, les queda el ostracismo como recurso.
    Comentaba uno con orejas de mickey de la cole, otro con cara tapada estilo militar, un rosarino medio veleta, en fin, saludos y feliz retorno del peronismo

    con afecto Ypregunta

  50. Y bueno viejo….de algo hay que vivir. Ahora que pegué contratito en los canales de Lombardi no tengo tiempo para escribir mis brillantes notas denostando al kirchnerismo…..para eso miren a Alfredo Casero o a Fernando Iglesias

    Lástima que en este blog ya no estén las plumas lúcidas de los furiosos antiK….ellos tampoco deben tener tiempo para escribir: estarán comprando arvejas Marolio y yerba Frontón en 12 cuotas con Tarjeta Naranja

  51. aburrido de no poder comentar nada malo contra Macri Gato, me preguntaba qué estarán haciendo los 4 de Kopas del blog
    y encuentro que los ultimos mensajes con distinto nick son del mismo loser K, el triste de Marcelo, que está ansioso e ilusionado con oler sangre de Cambiemos

    TE LO GRITO ALTO Y CLARO: NO SÉ CÓMO LE IRÁ A MACRI, PERO LOS K NO VUELVEN MÁS

    otra cosa: sos reputo y te encanta la garcha de Cambiemos, te cabe, te hace feliz

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