La tortuga de James Cheek

Cheek, ex embajador de los Estados Unidos en la Argentina entre 1993 y 1996, será recordado por ser una de las figuras de las “relaciones carnales” durante el gobierno de Carlos Menem. Hincha de San Lorenzo, fue uno de los diplomáticos que más se involucró en el mundo de las celebridades, siendo un gran amigo del conductor Marcelo Tinelli.

Pero en 1993, una anécdota generaría una de las frases maradonianas más destacadas: “Al cartonero Báez (Macri) se le escapó la tortuga”. El hecho hace referencia al día que la mascota familiar del embajador se escapó en una estancia durante una convención de bancos nacionales. Para encontrarla, el representante de los Estados Unidos en el país, puso a la CIA, FBI y la SIDE detrás del animal.

La revista NOTICIAS de dicho año lo retrata de la siguiente manera en una entrevista al diplomático.

“El domingo 22 de agosto pasado, Spike, la pequeña tortuga mascota del embajador James Cheek (56), se extravió en la estancia Villa María durante el agasajo por la convención de bancos nacionales. A los dos días apareció y el mérito fue para la SIDE. “Si me pierdo en la Argentina quiero que me busque Anzorreguy. Los agentes de la SIDE hicieron lo que no pudieron lograr ni el FBI ni la CIA” -dijo con su habitual humor.

“Fue una broma”, cuenta Anzorreguy. “A la tortuga la encontraron los peones del campo. Nosotros le dijimos a Cheek que la habían encontrado nuestros agentes porque eran más eficaces que los suyos. Captó la broma y la respondió. Eso fue todo.”

Falleció el 14 de mayo de 2011 a los 75 años, en su Arkansas natal.

Publicado por
Todo el contenido publicado es de exclusiva propiedad de la persona que firma, así como las responsabilidades derivadas.
Publicado en Política Etiquetado


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *