Este blog, está motivado por mi enfermedad, un Linfoma de médula ósea, la que transformo totalmente mi vida, que era activa, y feliz. Como comenzó, siendo en apariencia algo relativamente sencillo y controlable y a lo largo de los meses y de diferentes tratamientos, se convirtió en algo mucho más grave y problemático, hasta el punto de requerir como única posibilidad de cura, un transplante.
Trataré de volcar en este Blog, mis experiencias, tanto en lo físico, como en lo espiritual, como fui y voy llevando todo esperando que esto pueda servirle a alguien, tanto en el reconocimiento de esta enfermedad como en la mejor manera de afrontarla.
Por mi trabajo solía viajar al interior del país, a ver obras de señalización y a dictar cursos sobre normas referidas al Señalamiento Caminero.
Supe a mediados de mayo que debía asistir a la Provincia de Misiones, a comienzos de junio y tal como se exigía y por seguridad, me hice aplicar la vacuna contra la fiebre amarilla, me dio una leve reacción, dentro de lo esperado.
Realice el viaje y todo siguió normalmente. El 4 de agosto, al regresar del trabajo, al atardecer, me sentí muy cansada, con unas líneas de temperatura y como además, todos los años, al comenzar el otoño ¡¡también tomo la vacuna antigripal ¡!, adjudique este malestar, ya sea a una reacción tardía de la vacuna contra la fiebre amarilla ¡¡luego supe que esto era prácticamente imposible!! O a una gripe muy leve.
Aclaro que en el mes de junio me había hecho un chequeo de rutina y todo estaba en orden!
Sin darle importancia, seguí con mi vida, pero lejos de irse los síntomas, se fueron acentuando, hasta que a las dos semanas, consulté al medico el que pensó en una infección urinaria, porque había comenzado a dolerme la espalda y la cintura.
Nada fue encontrado, hice otro viaje a San Juan, siempre por motivos laborales, pero la situación ya era muy difícil para mí!!
Al regresar, comencé con las visitas a la guardia de mi cobertura y los análisis de sangre, que si bien comenzaron a arrojar resultados anormales en algunos parámetros, fueron considerados “inespecíficos” por los médicos e insuficientes para diagnosticar,
En lo que hacia a las fórmulas roja y blanca, se mantenían bien
El día 4 de septiembre será muy difícil de olvidar para mi, porque al regresar de una extracción de sangre, comencé a sentir “ LOS DOLORES” lo escribo con mayúsculas, porque eran y son de una intensidad increíble que los hace tan insoportables que me resulto y resulta imposible no quejarme o gritar cuando los padezco.
Quienes me conocen saben que no soy precisamente “floja” y en tantos años sufrí diferentes situaciones y practicas de estudios o quirúrgicas, pero esta era y es indescriptible.
Se sitúan en la parte sacro lumbar y son muy torturantes. Allí se incrementó el peregrinaje médico y la ingesta, en principio de antiinflamatorios no esteroideo (AINE) que solo bajaban algo la intensidad, mi vida y la de mi familia ¡¡un infierno!!
A los dolores, los acompañaban otros dos síntomas persistentes: la mencionada febrícula del atardecer y una sudoración nocturna, que hacía empapar mi pelo, el camisón y las sábanas, cambiándome toda la ropa a la madrugada!!
Así siguió esto hasta el 22 de septiembre, en que el médico de cabecera, decidió mi internación, en búsqueda de las causas de mi estado!
Continúo la próxima!!