La mala praxis estatal

noviembre 30, 2009 | Filed Under Uncategorized | 14 comentarios

schiavi telam

Hace pocos días, el presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Leandro Despouy, polemizó con el Secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, a partir de un informe del organismo de control que perturbó a las autoridades oficiales. La investigación de la Auditoría, que concluyó a comienzos de noviembre y fue rubicada por todos los integranted de la institución, confirmó que hubo mala gestión.

Las irregularidades en el manejo de contratos para la realización de obras ferroviarias se cometieron entre 2005 y 2008 por 1817 millones de pesos. La responsabilidad corresponde a quien firmó los pagos, el ex titular de la cartera Ricardo Jaime, hoy investigado en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.

Schiavi cuestionó el estudio. Desde la Auditoría le contestaron que las irregularidades más frecuentes que se encontraron tienen que ver con la contratación de obras y en la falta de transparencia de estos movimientos. Bastaría leer los montos con los que se operó. Dinero de los que se tiene que hacer cargo el Estado, la sociedad entera.

Las contrataciones de obras no tenían presupuesto oficial previo, con lo que se vulneraban principios elementales. Una vez que se tenían en la mano las ofertas se optaban por la más barata, según un relativo y dudoso principio de “razonabilidad”. El encuadre legal condiciona, por el contrario, la necesidad imprescindible de ese presupuesto oficial, luego la estimación previa del costo, y finalmente la conveniencia o no de la propuesta. Estas fallas fueron advertidas en la Resolución 50 de la Auditoría del año 2007, que cayó en saco roto. Como está demostrado, las ofertas pueden cartelizarse entre los interesados que más tarde se reparten los sobreprecios.

La Secretaría de Transporte se movió bajo el supuesto paraguas protector de la “Emergencia Ferroviaria”, dictada un año después del colapso de 2001, que permite que las inversiones se financien con las tarifas cobradas por los concesionarios, teniendo en cuenta que esas tarifas son tomadas a cargo del Estado. Cada vez que había que remodelar vagones, colocar nuevos asientos, pintar y hacer cualquier servicio de infraestructura, el concesionario hacía las contratacciones por su cuenta, sin cumplir con ningún encuadre porque era el Estado el que pagaba. La irracionalidad era manifiesta. Y el margen de dudas sembrado tras ello, sin dudas inmenso.

Todavía no se ha hecho la cuenta completa del costo fenomenal que han implicado los subsidios para mantener ciertos servicios, cada vez más precarizados en ciertas áreas, con lo que se logró una “economía ficcional”, o “irreal”.

Pero puede servir de ejemplo el Presupuesto Nacional 2008. En él, las “transferencias al sector privado” aumentaron un 153 por ciento. Se canalizaron para financiar a empresas privadas de servicios públicos. Ese porcentaje significó, en números, que sobre un cálculo inicial de 8.708 millones de pesos se autorizó a subsidiar gastos corrientes de firmas relacionadas al transporte, el combustible, la energía, la minería y la agricultura por 22.000 millones de pesos. Estos datos fueron difundidos por el Monitor Presupuestario de Elauditor.info.

Si bien la negociación salarial con los gremios del Estado derivó en una suba del 19,5 por ciento promedio, el incremento fue pautado en dos partes y recién entró en vigencia a partir del segundo semestre. Hasta septiembre de ese año, había sido ejecutado el 68 por ciento del total.

En el ítem “Servicios Económicos” (acciones relativas a la infraestructura de producción del sector público y privado) se autorizaron gastos por un 72 por ciento más de lo previsto y se pasó de 25.845 millones de pesos a los 44.452 millones de igual moneda.

Otro dato para tener en cuenta: entre 2005 y 2008, el presupuesto del OCCOVI (Órgano de Control de Concesiones Viales) se elevó un 7.309 por ciento. En vez de fiscalizar, función que posibilitó su nacimiento, un decreto la autorizó a contratar y ejecutar obras de reparación y construcción de caminos, colectoras y rotondas.

Desempleo y conflictividad

noviembre 27, 2009 | Filed Under Uncategorized | 46 comentarios

piquete

Los analistas privados rechazan la cifra oficial de 9,1 por ciento de desocupación. Dicen que llega a dos digitos y bien avanzados. Acusan al Gobierno de practicar un equívoco, porque la metodología que usa tiene el efecto de subestimar la cantidad real de gente sin trabajo.

A los desocupados hay que sumar los subocupados (tres millones y medio de personas) para poder determinar el total de aquellos que enfrentan problemas para ubicarse.

Los nueve primeros meses de este año han sido críticos en ese sentido. Los entendidos, como el caso de SEL CONSULTORES, consideran que en estos momentos hay tres tipos de conflictos en el terreno del empleo :

  • Los conflictos laborales, que tienen como eje las demandas propias de las relaciones colectivas de trabajo: salarios, condiciones de labor.
  • Los conflictos sindicales, que pueden confundirse con los laborales, tienen su centro en la representación de los asalariados, incluyendo la capacidad para negociar con los empleadores o la administración de las obras sociales.
  • Los conflictos sociales, que tienen como actores a organizaciones no sindicales. Y reconocen tres ejes: la pobreza extrema, el acceso y el control de los planes sociales y la ideología más las alianzas políticas, incluyendo las relaciones con el Gobierno.
  • La característica común de las tres variantes es la ocupación de la calle que generan días de colapso de tránsito y locura.

    Recomendaciones de Roubini

    noviembre 25, 2009 | Filed Under Uncategorized | 45 comentarios

    roubini

    Nouriel Roubini, analista económico y docente norteamericano, nacido en Turquía pero criado fuera de ese país, tiene fama conocida por haber anunciado el explosivo derrumbe económico de 2008/2009.

    A través de una videoconferencia participó, en unapresentación, en la 57 Convención de la Cámara de la Construcción Argentina y dijo :

  • No se saldrá facilmente de la actual crisis internacional: “La actividad -concretó- va a ser baja por unos cuantos años porque hubo mucha pérdida de empleos, la confianza está baja y el consumo es débil”.
  • El crecimiento argentino ha tenido una caída como consecuencia de una merma en la credibilidad política del país. Para lograr un crecimiento sostenido en la Argentina consideró: “Se debería aumentar el gasto en inversiones públicas” y “también los impuestos” para poder bajar los estímulos presupuestados o la ayuda del Estado a diferentes sectores privados
  • “La Argentina es una economía con altas tasas de inflación. Como van a subir los precios de la energía en el mundo, para países como ese, en donde la inflación es ya de por si un problema, puede haber mayor inflación si no se atacan los déficits fiscales”, sostuvo.
  • La debilidad del dólar no es una buena noticia para los países emergentes. Porque verán apreciadas sus monedas y ello le quitará competitividad a sus economías para exportar.
  • La receta más recomendada por Roubini es controlar el ingreso de capitales (especulativos) para evitar las “burbujas de inversión” que puedan acarrear mayores niveles de inflación que los actuales, que “ya son importantes”. (Brasil ya lo hizo)