El dinero de los argentinos
30 de diciembre del 2009 | 50 ComentariosLa “bancarización” de los argentinos sigue en retroceso. Fuera de los bancos tienen 16.945 millones de dólares. Esa cifra se extrae de las Estimaciones Trimestrales del Balance de Pagos. De ese total, 159.072 millones de dólares pertenecen al sector privado no financiero. Y 3.873 millones a cargo del sistema financiero. Sólo 32.000 millones de dólares tienen que ver con inversiones directas.
Varias causas inciden en la “fuga”. En primer lugar la falta de rentabilidad, la ausencia de previsibilidad y el escape de la vigilancia de las autoridades fiscales. También influyen los costos de la estructura financiera nacional. El blanqueo de capitales que propuso el Gobierno no tuvo el eco deseado: absorbió unos 4.000 millones de dólares, un 3 por ciento del dinero de los argentinos fuera del sistema.

Sr. Muchnik, agradezco su respuesta.
Como ud. bien dice lo sucedido pasó ya hace unos meses.
Permitame ud. no olvidar aquello que me han enseñado los judíos de la Argentina…..la memoria.
Aún así estoy dispuesto a “correr el telón” y no quedar anclado a Clarín y su línea editorial.
Yo no participo del negocio Clarin, y no estoy atado a ello.
Saluda a ud, paco Tarragona.
enero 4, 2010 a las 11:58 am
Sr.Muchnik,…dinero..lo que se dice.. mucho dinero… yo no lo tengo y creo que tampoco lo voy a tener…
Pero..en cambio…el pasar la barrera de los 55 pirulos… nos da ciertas “ventajas” a saber:
1- Nos importa un “carallo” el currículum
2- Si somos parte de un grupo de rehenes, seriamos de los primeros en ser liberados
3- Nadie nos pide que entremos a rescatar a alguien de un edificio en llamas.
4- La gente ya no nos considera hipocondríacos, ahora sí estamos enfermos.
5- No tememos a las caídas en el largo camino de la vida. Casi todas nos la hemos dado.
6- La inversión en seguros médicos comienza a dar resultados. Ahora vamos muy seguido.
7- Las articulaciones nos pronostican mejor el tiempo que los meteorólogos.
8- Nuestros secretos están seguros con nuestros amigos. Ellos tampoco los recuerdan.
9- La rotación de neuronas activas, llego por fin a una cantidad manejable.
10- Podemos vivir sin sexo, pero nunca sin lentes.
11- La ropa que compramos no pasan nunca de moda.
12- Los pecados capitales han cambiado,…todos.
Habían algunos mas, pero me los olvide por completo…!!!
enero 4, 2010 a las 5:02 pm
A mi la foto del 3 de Diciembre me gustó mucho. Me marca que existen posibilidades de acuerdo para un oficialismo y una oposición futura que trabajen en un país civilizado en forma civilizada, excluyendo a los energúmenos, que de a poco se van a ir diluyendo y quedando en l borde del sistema, y no en el centro como ahora. Vimos la foto del futuro gobierno y la futura oposición, si tenemos suerte, poniéndose de acuerdo en revitalizar la función del Poder legislativo. Falta revitalizar el poder Judicial y restaurar el federalismo, y eso es relativamente fácil si hay acuerdos al respecto.
enero 5, 2010 a las 6:28 pm
Mauricio:
Respuestas “eruditas” para su pregunta no tengo ninguna. Percibo, como simple ciudadana, que esa suerte de ley de la selva que prima entre la clase dirigente –política, empresaria, sindical, cúpula eclesiástica– tiene su origen en la cuidadosa narración distorsiva de nuestra historia, que legitimó la configuración de estratos sociales con altísimo, medio, escaso y nulo poder de intervención en los asuntos públicos.
Creo que padecemos de una absoluta falta de identidad nacional: somos argentinos solamente cuando rellenamos formularios o cuando juega la Selección (y hasta por ahí, últimamente.) El resto del tiempo somos meros integrantes de una masa heterogénea compuesta de agua y aceite.
La mayor parte de estos 200 años, una enorme porción de la ciudadanía se arrogó (creyó, quiso) tener “sangre europea” y desde ese autopredestinado pedestal de autoridad y conocimiento, de comprobada falsedad fáctica, construyó e impuso, por la palabra (la no dicha) y por la fuerza, la falacia ideológica que consistió en afianzar los derechos para pocos, exactamente como dice el gran poeta Don Ata Yupanqui: “Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas.” La fuerza no sólo equivale a tortura, desapariciones, secuestros o muerte. También hubo una tradición de violencia ejercida a través de elecciones fraudulentas y explotación (con complicidad cívico-social) de los sentenciados a parias por falta de salario digno, alimentación, salud, educación, vivienda; los esclavos no alcanzados por la Asamblea del Año XIII.
Demasiado extenso es el territorio de la Patria, con regiones geográficas naturales y nodos concentrados de poder, sin que medie comunicación social entre el norte y el sur. Otra falsía, el federalismo, que en los hechos jamás fue cumplido, desahuciado desde siempre por el Puerto de los Buenos Ayres. La historia oficial abunda en desprecio por los “caudillos del interior”, aún a pesar de la sangre derramada por la independencia. La misma historia clasista que hizo del genocida Roca un héroe nacional, invisibilizó a los indígenas que cayeron bajo el ejército español en defensa del territorio que les sería vilmente arrebatado junto a su cultura. Mitre elaboró con sutileza razones que hicieron posible entender la independencia del imperio para terminar llamándolo madre patria. ¿Quién se anima –con plataforma—a llamarla madre filicida? El garfio usurpador de recursos humanos, económicos y culturales se completó con Inglaterra.
No es un post la herramienta para esclarecer el oscurantismo padecido. Sin embargo, a partir del desaguisado (que menciono a grandes trazos), impunemente elaborado, es fácil entender que haya todavía una mayoría escéptica, impotente, paralizada, que por omisión permite el devenir de aquellos que se sienten con derecho a alcanzar el poder por el poder mismo, sin que importen los medios o las formas, alejados por completo de los principios de la política, la ética, la justicia y la equidad.
Quizá no lo veremos nosotros (también soy del 50, Mauricio), pero creo que estamos asistiendo a un movimiento universal que marcha con lentitud pero firmeza hacia la recuperación de los valores humanos, que la derecha autóctona circunscribe con desdén a los “pañuelos blancos” pero que, en verdad, tienen un significado y un alcance harto superiores.
Si uno mira con detenimiento el espectro político y corporativo en general que está presto a asaltar la Rosada, está claro que el centroizquierda tiene, en soledad, la ineludible responsabilidad de contagiarnos militancia y compromiso con la reconquista, uso y goce de esos derechos básicos de la humanidad, cuyos códigos prolijamente encuadernados son un adornito más en el Palacio de Justicia, el Congreso y Balcarce 50.
enero 5, 2010 a las 7:46 pm
“No es un post la herramienta para esclarecer el oscurantismo padecido”.
Sra.este es un foro (como cualquier otrro) quizás no calificado, pero muy válido y útil, sobre todo cuando Ud. manifiesta un razonamiento admirable, que siempre se oculta desde la hipocresía cultural de los argentinos.
enero 7, 2010 a las 4:55 am