Chopin y Lavandera, o el fin de los prejuicios

abril 29, 2010 | Filed Under Uncategorized | 87 comentarios

Para cambiar un poco de temas y pensar en el espíritu: Ayer, miércoles 28 de abril, fuimos a escuchar a Horacio Lavandera, un pianista nacido en la Argentina en un programa dedicado a Chopin. Se inauguraba el año del abono ofrecido por Festivales Musicales, que dirige el organista y Director Mario Videla (uno de los mejores especialistas mundiales en J.S. Bach).

El concierto

Fue estupendo. Y todo ello por el toque mágico de un pianista excepcional como
Horacio Lavandera, un hombre jóven de 24 años de edad a quien conocí cuando tenía 14 años al ganar el premio de Festivales Musicales-Shell que le permitió viajar a Europa.
Allí se quedó, con sus padres (el músico especializado en la batería) y creció en Madrid.
Hoy ya es argentino de nacimiento pero español hasta la médula, con un habla madrileña que produce gracia. Hoy en día Horacio es solista en las Orquestas Mozarteum de Salzburgo, en la Filarmónica della Scala, en la Londor Chamber Players y
es un niño mimado de directores famosos como Franz-Paul Decker y Charles Dutoit

Chopin

Hay mucho prejuicio en torno de Chopin. Yo mismo lo tenía y muy acendrado. Y no solo
porque fue un polaco fervoroso que manifestaba sus odios (también contra los judíos aunque no se ocupó de escribir un libro antisemita como lo hizo Wagner) sino por la
reiteración discográfica banal, gastada y aparentemente frívola, superficial, melosa,
melodramática al divino botón.

Pero, pese a todo, Chopin es un genio. Lo fue, lo sigue siendo. Y ejecutado por otro genio como Lavandera, adquirió un vuelo mágico. DESCUBRI OTRO CHOPIN. Un tipo de gran maestría en la ejecución, majestuoso, mezcla de romántico y extremadamente moderno. Y al mismo tiempo imprevisible y misterioso. Hay tramos que parecen creados a fines del siglo XIX (Chopin murió en 1849) o bien entradas las décadas del siglo XX. En las Polonesas, en la Balada Número Uno, en la Sonata Número Dos en Si menor diseñó crescendos increíbles. En manos de una locomotora como Lavandera la Balada de referencia o el Finale-Presto de la Sonata mencionada me hicieron acordar a Prokofiev. Estoy hablando aquí de un músico soviético de fines de los años treinta y comienzos de los cuarenta, ya desatada la Segunda Guerra Mundial.

Y los Valses del polaco no tienen nada que ver con los vieneses. Son muy suyos. Chopin es
una de las cumbres de ese romanticismo que se iba diluyendo con las décadasm uno de
cuyos últimos rostros fue el de Rachmaninoff. . En todo el sentido amplio de la definición del Romanticismo : la expresión individual, frente a la naciente masificación revolucionaria y el no ocultamiento de los sentimientos, expresados en su plenitud. Un romanticismo un poco reaccionario desde una mirada política, pero de una sensibilidad inobjetable desde una mirada del espíritu.

Hay quien ya está afirmando un retorno actual al romanticismo, forzado por las circunstancias políticas y económicas a escala mundial.

Goldman Sachs, acción delictiva

abril 26, 2010 | Filed Under Uncategorized | 67 comentarios

La acusación de la Comisión de Valores de los Estados Unidos ( SEC) contra la banca Goldman Sachs, una de las más importantes de ese país, que pudo salvarse del huracán financiero de 2008 y 2009, ha conmovido los cimientos mismos del sistema financiero. Porque quedan bajo la lupa otras compañías de similar o menor tamaño, porque hay una intensa investigación de las autoridades inglesas y alemanas y representa un costo fenomenal que es la pérdida definitiva de credibilidad por parte de clientes y de futuros inversores.

Por supuesto que detrás de la movida de la Comisión de Valores está la Casa Blanca. Es que los norteamericanos no le terminan de perdonar a Barack Obama el salvataje que hiciera de los bancos norteamericanos por miles de millones de dólares en medio del pánico generalizado. Una vez superada la instancia de una quiebra generalizada, cuando se supo cuántas manzanas podridas estaban acumuladas detrás del telón, pudo trascender que numerosas instituciones financieras estaban manejadas por ineptos o por estafadores que actuaron a sabiendas. Ninguno de ellos reconoció errores, nadie aceptó las críticas y frente a los parlamentarios pusieron caras cándidas de “yo no fui”. Eso sí: cada familia norteamericana, de las mejor ubicadas socialmente, acostumbradas a operar en la Bolsa ha perdido entre el 30 y el 40 por ciento del total de sus inversiones. Para la mayoría se trató de un sismo económico de gran magnitud del que tardarán años en recuperar lo perdido.

Al final de cuentas, sin embargo, cada uno de esos directivos se retiró o fue retirado a sus mansiones particulares de buen vivir, pero con indemnizaciones que oscilaron entre 100 y 400 millones de dólares por cabeza. Se premiaba al zorro que había comido las gallinas y ello indignó a la población, una realidad que repercutió desgastando la imagen positiva y esperanzadora que muchos venían depositando en el nuevo presidente de la Nación.

Por lo tanto, como en los procesos políticos, para conformar a los que protestaban, se debía condenar con ímpetu a uno de los victimarios. La SEC eligió a Goldman Sachs, que tiene más de 150 años de existencia y se trata del principal banco de inversiones privado del planeta.. La acusación tuvo carátula, con nombre y apellido: “defraudación a inversores con afirmaciones inexactas y omisión de datos”. Y se pidió la cabeza de uno de los vicepresidentes de la empresa en cuestión, Fabrice Tourre, francés, de 31 años de edad, egresado de la prestigiosa universidad norteamericana de Stanford, De inmediato los títulos de Goldman Sachs fueron en picada en Wall Street, con respectivos ecos en el resto del mundo bursátil. En medio del vendaval Obama ha prometido una nueva Ley Financiera que otorgara al Estado un control minucioso de las actividades.

La compañía negó los cargos, afirmó que todas las denuncias del gobierno son infundadas y prometió que recurrirá a la justicia. Pero la suerte está echada: la imagen de Goldman Sachs ha quedado en ruinas. La resistencia contra la regulación, empero, se igualará a una guerra. Por su lado, para escapar a los cuestionamientos, Obama respalda su nuevo ataque al sector financiero citando argumentos de los economistas Paul Krugman y Joseph Stiglitz, los dos Premios Nóbel, en el sentido de que la responsabilidad máxima de lo ocurrido la tienen los banqueros que lanzaron las hipotecas sub-prime y las revendieron varias veces en el hemisferio norte, sabiendo perfectamente que el edificio construido con mentiras se caería y arrasaría a todos. En pocas palabras: una estafa con mayúsculas.

Quien aparece involucrado en el caso Goldman Sachs es el millonario emprendedor inmobiliario John Paulson que fue quien eligió las hipotecas que iban a perder valor, creando un “paquete” llamado “Abacus” . Otras que están empantanadas por éste y otros temas pendientes son las firmas calificadoras de riesgo, que vienen con las alas rotas desde el “caso Enron”. Son las mismas que evaluaron con los más altos promedios a “Abacus”. En los próximos días el mismo Senado de los Estados Unidos citará a esas calificadoras exigiéndoles que divulguen la mayor cantidad de información sobre el modo en el que efectúan sus labores y cómo los divulgan.

Publicada en el diario Perfil el 24 de abril de 2010

Ser periodista hoy

abril 23, 2010 | Filed Under Uncategorized | 80 comentarios

El oficio de periodista suele ser poco recomendable para la salud. No hablo de los riesgos que implica cada tarea, desde el que investiga el tráfico de drogas al que cubre una nación en guerra. No. Hablo de las repercusiones en el cuerpo de los cierres compulsivos, de la carrera contra el reloj, de la competencia por tener la mejor noticia, por la calidad de lo que se informa. Siempre hablando del periodismo en serio, claro. No del amarillo.

Ahora, en la Argentina la crispación y la violencia de “posibles grupos afines al Gobierno” como señaló el legislador oficialista Miguel Picheto, pretenden caer con violencia sobre aquellos periodistas que solemos observar con lupa o cuestionar muchos de los actos de los responsables del poder político. Durante años, desde el atril presidencial, como nunca, el matrimonio Kirchner apostó a condenar notas periodísticas y a sus autores. Se retiró toda la publicidad oficial de las publicaciones de la editorial Perfil. Luego vino, desde la rebelión del campo, la tremenda pelea entre la Casa Rosada-Olivos y el Grupo Clarin y el castigo a varios colegas de los diarios Perfil y La Nación. Más tarde aparecieron programas de Televisión, amparados desde el Gobierno, que tienen como eje burlarse y enjuiciar a los periodistas que osan oponerse a disposiciones oficiales.

Pero la semana pasada se pasó a mayores. Afiches anónimos en el centro de la ciudad y en otras zonas buscaron injuriar a periodistas, con las fotos de sus rostros y sus nombres, vinculándolos por su relación laboral con el Grupo Clarín. En una manifestación de adhesión a la pronta aplicación de la Ley de Medios se insultó a lo largo de varias cuadras a Fernando Bravo. Hay antecedentes de este tipo de “escraches” contra Nelson Castro y Alfredo Leuco, periodistas de radio, televisión y columnistas del diario Perfil.

De inmediato la inefable dirigente de Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini convocó a “juzgar” en la Plaza de Mayo la “complicidad” de algunos periodistas con la Dictadura Militar. Entre los mencionados por la Señora Bonafini figuraron Magdalena Ruiz Guiñazú y Joaquín Morales Solá. La señora Bonafini se propuso imitar los juicios al estilo de la Revolución del Librito Rojo de Mao (que buscaba reconquistar el poder del que había sido desplazado) en las décadas del sesenta y una pequeña parte de la del setenta.

Mencionar a Magdalena es un insulto. Porque tuvo el coraje de enfrentarse con los figurones de la Dictadura y luego formar parte de la CONADEP, responsable del libro Nunca Más. Y sumar a ello el nombre de Joaquín es otra maldad, un apreciado colega, comprometido con los derechos humanos desde siempre. Nora Cortiñas, que está en otra agrupación enfrentada a la de la Señora Bonafini ha dado prueba de ello. Y hay muchísimos testimonios más.

Así nos va. Difícil oficio el de periodista en la Argentina, hoy.

Recomiendo la siguiente lectura.