La gran deuda social

27 de diciembre del 2010 | 25 Comentarios

Cuando comencé a trabajar en periodismo el problema habitacional –denominado entonces “dilema de la vivienda propia”– era un tema prioritario en las agendas de los gobiernos y de los partidos políticos. Han pasado cuarenta años y a la encrucijada del techo propio se le han sumado, por una histórica inoperancia, las ocupaciones de los espacios públicos, las manipulaciones de los punteros políticos, la lucha por una representación política que termina por no ser genuina, los tironeos entre la oposición y los dueños del poder en el país. Cada día que pasa el enredo es mayor y se traban las soluciones.

Muchas veces este vacío lleva a pensar si para muchos la pobreza, la exclusión que se multiplica con la falta de viviendas no es un “negocio político”: en tanto impere esta indispensable necesidad habrá promesas y si hay promesas habrá votos. No hay ruido de conflictos de clases sociales de por medio. A la carencia habitacional la sufren los más necesitados y la clase media.

En los últimos diez años creció 52 por ciento la población de las “villas miseria”, no sólo por presiones del tiempo presente sino por dificultades de arrastre. Sólo la Capital Federal registra, según el Censo reciente, 14 villas y 27 asentamientos. Ya hay miserables, en total desamparo por debajo de los mismos pobres.

Los que quedaron desocupados pierden la esperanza de retornar a las plantas de producción y hay menos fuentes laborales en el interior provinciano por desidia en inversiones. Las poblaciones se mudan a los centros urbanos en búsqueda de trabajo. Buenos Aires y el cordón suburbano aloja a casi el 40 por ciento del total de habitantes de la nación.

La pauperización se multiplicó a lo largo de los años 90 y llegó a su clima máximo con la crisis de 2001 y las dificultades del arranque de 2002. Por su parte, la clase media padeció distintas plagas: despidos, racionalizaciones de personal, leyes limitantes, quiebra de empresas y por ende de puestos de trabajo. Es decir: todo se volvió precario e inestable. Y cuando el Producto Bruto se ensanchó, hubo crecimiento más trabajo y se consolidaron los créditos hipotecarios, los costos resultaron tan altos, las exigencias tantas que muy pocos ingresos fijos pudieron hacer frente a las cuotas planteadas por los bancos.

A partir de 2007 asomó otro ingrediente: la inflación, hoy ya instalada en el 30 por ciento anual. Esa tasa alta no sólo generó más indigencia entre los pobres que aspiran al techo propio sino también impotencia en la clase media que teme quedar atrasada para enfrentar el costo de vida, la esperanza del ahorro y la vivienda con nombre propio. El Estado es responsable de esta gran injusticia. Un esquema impositivo inequitativo es una carga diaria, donde los que más tienen transfieren las mayores imposiciones a incrementos en los precios de los productos y recortes en los salarios. Una reformulación del Presupuesto Nacional podría crear incentivos para levantar fábricas y complejos productivos en el interior. Esa reforma presupuestaria podría movilizar –bien direccionados– mayores recursos para ocuparse de la “vivienda social” que se entrega con muchas facilidades y a largo plazo. Para que esto no se transforme en acción demagógica partidaria una comisión de expertos y auditores elegidos por el Parlamento podría controlar esos fondos.

Recién en ese momento el país estaría en condiciones de comenzar a encontrar paliativos. Porque allí las medidas oficiales tendrían que encarar la infraestructura que no existe: el agua corriente de red, electricidad y gas natural por red, conexión al sistema cloacal, desagües pluviales, alumbrado público, recolección de residuos, retrete con descarga de agua.

El Observatorio de la Deuda Social, que depende de la Universidad Católica Argentina, aseguró en un reciente informe que sólo el 48,8 por ciento de los hogares ubicados en zonas urbanizadas de clase baja tenía acceso a esos servicios. Y el 14 por ciento de los hogares en zonas de nivel socioeconómico medio alto carecía de alguno de esos elementos. Sin ellos no hay habitabilidad digna.

Nota publicada en Perfil el domingo 26/12/2010

25 Comentarios

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  1. mauricio dice:

    Las ratitas de ciudad..se organizan en comunidades bien definidas donde existe un nivel de jerarquía y la comunidad protege generalmente a las nuevas generaciones…cuando una rata se envenena con cianuro u otro por el estilo o algún anticoagulante..el roedor al sentirse mal..se va inmediatamente a su cueva…en el caso de muerte por veneno..los últimos minutos pega unos gritos o chillidos desgarradores y saltos o estremecimientos delante de toda la comunidad..a partir de allí..Automáticamente dejan de comer y beber y envían a probar los alimentos o líquidos…primero lo hacen las mayores y el resto esperan 48 hs aprox…para comprobar el resultado..luego en línea descendente la siguen las siguientes en la escala social…

    Una vez que establecen residencia ..no se desplazan mas que 60/80 metros para comer o beber…son de hábitos nocturnos, por esto, cuando se ven de día..es porque hay súper-población…
    Suelen practicar el canibalismo cuando fallece un individuo y también algunos padres a hijos…

    Un experimento con ratas encerradas a 30º grados bajo cero, dio como sorprendente resultado después de varios días..que..la mitad murieron y el resto sobrevivió, utilizando un proceso de metamorfosis creciéndose el pelo 3 veces de tamaño para protegerse del frio…
    No suelen atacar al humano a menos que se sientan acorraladas…en ese caso se observo como una rata dio un salto con las garras en posición de ataque..de 7 u 8 metros de largo..
    Lo mismo que pueden comerse a animales muchísimo mas grandes de tamaño..se comprobó por ejemplo; como se “cenaron” a un perro que las perseguía y hostigaba…esperan que se duerma y decenas de ellas atacan, matan y devoran…

    Son roedores, por tanto tienen que estar permanentemente gastando los colmillos que crecen vertiginosamente..por eso son tan destructivas …cables, metales, madera..cualquier cosa..
    Son sexualmente precoces..a las seis semanas las hembras ya son activas y los machos poco después, el embarazo dura un mes y pueden llegar a parir entre cinco y veintidós individuos por vez…generalmente las ratas hembras están varias veces pariendo por año..
    Debido a esto, la enorme cantidad de población..solo es posible intentar un control de población…nunca exterminarlas por completo…

    Todo esto y mucho más, me lo contó un joven especialista en control de plagas que contrate en una oportunidad en Buenos Aires…

    Recuerdo que quede tan impresionado que me costo conciliar el sueño durante varios días…

  2. dolphin ross dice:

    QUÉ TE PASA BUENOS AIRES … !!! ???

    La Reina del Plata no es una ciudad de gente tranquila. Más bien, sus habitantes se caracterizan por el malhumor, la impaciencia y el individualismo, que muchos llaman fanfarronería. Cuando llegan las Fiestas, en lugar del tintineo de las campanitas y la risa de Papá Noel, se escucha el torvo redoblar de los bombos. Algo raro viene sucediendo en los diciembres.
    En la tabla universal del estrés, se destacan cuatro causas supremas: Enviudar, Divorciarse, Quedarse sin trabajo o Mudarse.
    Son circunstancias en que toda la vida salta por el aire y todo el mundo permanec en estado de angustia infinita, hasta que las piezas se van acomodando.
    Hay que reconocer, que en este diciembre de 2010, los porteños se vieron atacados por una fiebre de dilemas caóticos, difícilmente igualables.
    Durante la segunda semana de diciembre comenzaron insondables movimientos sociales: la toma de parques y ocupación por la fuerza de casas o terrenos públicos, donde luego se construyen casillas que son alquiladas por 800 pesos por sus “propietarios”. Algunos de estos poseen “catorce piezas”, para renta, según denunció Margarita Barrientos, la gran heroína de Los Piletones de Soldati, y además cobran un subsidio de desempleo que monta otros 1000 pesos. Ha surgido una nueva clase: los empresarios inmobiliarios pobres/ricos, que no trabajan, sino que poseen y rentan de hecho terrenos ocupados por la fuerza. Los okupas, una versión postmoderna del malón.
    El porteño, que puede vivir en Lugano, en Flores o en Vicente Lopez, siente que hay ojos codiciosos mirando su club de barrio.¿Lo ocuparán, como al club Albariños? ¿Marcarán con banderitas y cintas de colores lo que ayer era una cancha de fútbol, de tenis, de hockey? ¿Qué será de la pileta donde los chicos pasan el verano? Ah, como saberlo.
    Un cierto sindicato bancario exige bonificaciones que otros colegas ya recibieron. Como no las obtienen, bloquean el Banco Nación, por lo cual muchos jubilados no cobran su aguinaldo de Navidad. Mientras tanto, el gremio metalúrgico sostiene que el aumento anual del 20 por ciento no compensa la inflación, y reclama algo más. Los “tercerizados” de Avellaneda cortan las vías, por lo cual revienta de furia la terminal Constitución: hay violencia, incendios y saqueos. Es que todas las protestas sectoriales se convierten en agresiones directas al pueblo. Sobre todo, a los pobres. Se cortan las calles, las rutas, las cadenas de pagos.
    Es diciembre.
    Y es la Argentina. Aquí, el que se siente perjudicado extorsiona al Gobierno (o a la patronal, o a la sociedad, o al universo) tomando de rehenes a los indefensos ciudadanos, que aguantan mascullando. Alguna vez llegará nuestro día de furia, como en la película de Michael Douglas.
    Los piqueteros, manifestantes o bombistas no escuchan: ellos exigen solidaridad de los demás mientras estrangulan al pueblo, que necesita de la calle, los trenes y los colectivos para circular, respirar y vivir.
    Los patrulleros de la Policía Metropolitana recorren lentamente el perímetro del Rosedal, porque corre el rumor de que “alguien” va a tomarlo. Mientras tanto, las casillas de la Villa 31 se siguen edificando: tres, cuatro, cinco pisos. Sobre terrenos que nadie pagó. Con servicios de agua y luz “regalados” por los riquísimos empleados y comerciantes de Buenos Aires.
    El porteño mira el panorama mientras corre del banco a la estación de servicio, de la municipalidad al shopping, pagando aquí y allá todas las cosas que tiene que pagar por habitar en una de las ciudades mas grandes y famosas del mundo(?).
    La temperatura ha subido repentinamente hasta los 37 grados. De noche no se duerme.
    Hay cortes de luz en Liniers, Flores, y Mataderos. Con lo cual se apagan los ventiladores, se mueren los equipos de aire acondicionado y la comida, amontonada en las heladeras, se pudre apresuradamente.
    Feliz Navidad, murmura el porteño con una sonrisa amarga.
    El estrés ya supera a las causas mayores de frustraciones típicas, para alcanzar yá sí, el pico de la postración.
    El porteñazo ya no puede más que arrastrarse boqueando.
    Pide piedad.
    Pide paz.
    Pide playa…
    Pide enero.

  3. Daniel Muchnik dice:

    A TODOS
    MUCHAS FELICIDADES

    Todo el mundo manda tarjetas o mensajes a los casilleros de mail. Y se repiten las mismas palabras de siempre. Esta vez deseo adjuntar la lectura del
    SERMON DE LA MONTAÑA, que figura en la Biblia. Es un reclamo antiquísimo que la sociedad humana no ha podido ni cumplir ni satisfacer. Y sirve tanto para religiosos como agnósticos ( que es mi caso).

    EN ESTOS DIAS NO VEO FELICIDAD EN LA GENTE. POR LO MENOS EN LOS DE LA CLASE MEDIA O EN LOS QUE RECIBEN EL SUELDO O EL AGUINALDO EN LAS CAJAS AUTOMÁTICAS DE LOS BANCOS.
    No se consigue naftas ; hay frecuentes cortes de energía ; en los cajeros automáticos no hay plata. Mientras tanto el gobierno habla de “complot” y de “acción destituyente”. La culpa, para el Gobierno la tienen los”otros”. No hay naftas porque creció el parque automotor, es tiempo de vacaciones y tenemos la misma cantidad de destilerías que en 1990. No hubo inversiones ni ampliaciones. Lo mismo ocurre con la luz Hubo inversiones en redes de alta tensión pero no en infraestructura urbana. Los cables se queman por la alta demanda. Hay demanda porque el consumo llevó a la gente a buscar los televisores más grandes del mercado, las heladeras más portentosas y los aires acondicionados para paliar el calor agobiante.Y en cuanto a los cajeros : no hay billetes. Se mandaron imprimir al exterior. Pero no llegan a tiempo. Un rumor certifica que los medios de transporte que debían traer el dinero de Brasil fueron ocupados por los autos que correrán el Dakar. Y no se rían. Si hay rumor es que el río suena.

  4. dolphin ross dice:

    Camiones y automóviles llenos de guita.
    Presentación 29/30 de Diciembre.
    Lugar Av. Sarmiento entre La Rural y el Zoo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
    Blindados y Especialistas se ofrecen.
    Podría producirse “el Afano”, de la Década 2010.
    Se anuncia.
    O denuncia.
    O lo que sea.

  5. horacio dice:

    Si el Estado no funciona,se privatiza todo.Si el Privado no funciona,se estatiza todo.Si el Estado no funciona se privatiza otra vez todo.Seguramente,esto pasa en todo el territorio del pais.Aunque no hay muchas informaciones en la prensa`de Buenos Aires,sede de esa prensa monopolica.Finalmente,nada funciona,el clima es anarquico,en Buenos Aires.Porqué ?. Ademas,el problema parece centralizado en Buenos Aires,no se habla jamas del resto del pais.Es como si no existiera.Falta nafta,en Buenos Aires.Los cortes de energia eléctrica tradicionales,en Buenos Aires,que consume la electricidad producida en otros lugares del pais.La demanda del consumo,las ventas,todo pasa,en Buenos Aires.El mayor costo de vida esta,en Buenos Aires.La inseguridad generada por el `far south` se da principalmente en Buenos Aires,pero se crea un clima nacional de inseguridad y violencia.A ver,a ver si alguien explica porqué…Es que los escarbadientes,se siguen importando del Brasil para Buenos Aires?.El gobierno nacional esta archicontaminado por Buenos Aires con la superposicion continua entre los problemas de la ciudad colapsada y los de la nacion.Los `complots`,`los actos destituyentes`,como los golpes de estado del pasado,ocurren en Buenos Aires.Porqué ?.Se supone que en Buenos Aires,también hace mas calor que en el resto del pais.La prensa desfavorable al gobierno,esta en Buenos Aires.Todo pasa en Buenos Aires.Porqué?.Se daran cuenta,que cuando se habla de Argentina,todo se ve `en Buenos Aires`,Vaticano de la Verdad de la `situacion` argentina`.La impresion que los aires estan mas podridos en Buenos Aires que en el resto del pais.Todo va mal en el pais.Pero el pais es Buenos Aires.Porqué se da siempre asi ?.

  6. Subcomandante Otagle dice:

    Dolphin
    Muy lindo tu comentario sobre Buenos Aires. Me transportó a la gran megalopolis adonde alguna vez fui feliz -in-feliz. Reflejas muy bien el desmadre melantrópico del Virreinato. El laberinto que no cesa.
    La patria justa, libre y soberana que soñaron nuestros prohombres y mancillaron nuestros post hombres. El crisol de razas que no sella. Lo triste es que se maten entre marginales, pobres, semi pobres y neopiltrafas mientras los grandes cleptomanos con permiso para robar guardan la gran guita en los paraísos fiscales. Mientras un indigente toma un baldío ellos han tomado el país y el mundo. Lo que los diferencia es el permiso para robar. Y los permisos para robar son como las licencias de taxis. Hay pocas y están vendidas.
    Para terminar quería hacer una pregunta sobre economía en el Virreinato: A cuanto está un “pete” a pie de calle…?
    El precio de este “commodity” explica mejor la situación económica que el guitarreo de los licenciados en jarbar y osfor.
    Un abrazo bolivariano.

    Pd: Dolphin tendrías que escribir algo sobre travestis y coritos evangélicos en Baires. Dos sectores que siempre ofrecen una salida laboral.

  7. Mariano T. dice:

    Horacio: Nunca sentí especial simpatía por la población porteña, Pero este mes no pude dejar de tener una enorme lástima y solidadridad ante tanta paciencia por el infierno cotidiano. Nadie merece eso.
    Feliz año para todos

  8. dolphin ross dice:

    El porqué de Buenos Aires.
    Es su Gran Buenos Aires.
    Su Provincia de Buenos Aires.
    Y su Ciudad Autómata de Buenos Aires.
    Porque la República Argentina tiene 43 millones de habitantes.
    De los cuales 33, viven en algún lugar de Buenos Aires.
    O el Conurbano de Buenos Aires.
    Como ratitas.
    Profunda y profusamente descriptas por el eméritus profésor experto en ratas: Mauritius Grossus.

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